Los archivos también hablan
28 agosto 2026
28 agosto 2026
Por Jaime Ricardo Huesca
¿Qué sucede cuando no es accesible un archivo que puede brindar certeza sobre la desaparición de un familiar? Hace un año publiqué una entrada en este blog referente al malestar social que produjo el descubrimiento del Rancho Izaguirre. En ese texto compartí algunos ejemplos sobre cómo, desde la práctica digital, es posible generar memoria y desarrollar estrategias para acceder o acercarse a la verdad referente a la desaparición de personas en México.
En este caso, la idea por compartir alude a qué ocurre cuando, dentro de una búsqueda, es necesario realizar otras búsquedas, particularmente cuando relacionamos este proceso con el ámbito digital. ¿Qué hacer cuando un documento que puede acercarnos a esclarecer una situación como esta no puede consultarse porque una institución nos lo impide? En contextos de desaparición, los archivos dejan de ser simples depósitos de información para convertirse en dispositivos con agencia que pueden comprometer un proceso de búsqueda.
Con respecto al Rancho Izaguirre, la Fiscalía del Estado de Jalisco presentó un documento en Excel donde se mostraban, desde una configuración administrativa, los diversos indicios encontrados en dicho espacio, constituidos por prendas de vestir y objetos personales que podían brindar a las familias una pista sobre el paradero de sus seres queridos. Hasta la fecha, este documento presenta 1,844 indicios, siendo una de las principales fuentes de consulta relacionadas con el caso.
También es necesario exponer que este documento, tal como fue puesto a disposición del público, no resulta una herramienta accesible ni amable para las familias. Considero que estas acciones requieren un acto de empatía con ese alguien que busca a sus desaparecidos para cuestionarse si la forma en que se presentan los datos facilita la búsqueda o, contrariamente, añade un nuevo obstáculo dentro de un proceso de por sí complejo y doloroso. La manera en que se organiza la información también produce consecuencias sociales.

Como mencioné, este documento se comparte en un archivo de Excel que presenta un conjunto de criterios de clasificación por indicio: un número de identificación, el tipo de prenda, el color, la marca y la talla, cuando es posible identificarla. Aquí aparece el aspecto más importante. El último de los criterios considerados es precisamente la fotografía de la prenda, cuando en realidad debería ocupar el lugar central. El documento no muestra de manera directa este objeto. Si una persona desea identificarlo o reconocerlo, es necesario dar clic en un enlace incrustado en la tabla, el cual dirige una nueva página en Google Drive donde finalmente se visualiza la fotografía.

Resulta evidente que la tabla y el formato en el que se expone la información no son prácticos. Si somos empáticos con una persona que busca a un familiar, este proceso de reconocimiento de 1,844 indicios implica realizar aproximadamente el mismo número de clics para acceder a cada una de las fotografías, ya que estas se encuentran separadas del documento principal.
Esto dificulta la identificación de las prendas, aleja al usuario de una posible coincidencia y añade un obstáculo más al proceso de búsqueda. Además, no todos los indicios se encuentran registrados y, posiblemente, muchos de ellos nunca llegarán a incorporarse. Cuando se identifican este tipo de fallos o áreas de oportunidad por parte de las autoridades e instituciones, es importante advertir que las humanidades digitales pueden insertarse como un campo de acción para contribuir al esclarecimiento de estas problemáticas y, al mismo tiempo, facilitar a las familias y a la población en general un acceso más adecuado a la información.
Como respuesta, desde una postura de activismo digital, surgió el portal Catálogo de Indicios Rancho Izaguirre, Teuchitlán, Jalisco, elaborado por el programador Ángel Abundis. Al observar estas inconsistencias y las dificultades de acceso a las fotografías, Abundis realizó un respaldo de gran parte de la información disponible. Si bien el catálogo no está completamente actualizado, ofrece una alternativa más accesible para consultar los registros existentes. En esta versión del listado ya no es necesario ingresar a un enlace independiente para visualizar las prendas, pues las fotografías aparecen integradas junto con la descripción correspondiente en un formato de catálogo, como lo indica su nombre.

Este ejemplo constituye una respuesta oportuna para apoyar a las familias y a quienes continúan en esa lucha. Actualmente, el catálogo presenta 1,308 indicios y, al hacer clic en cualquiera de ellos, brinda información más detallada sobre la prenda correspondiente, algunos enlaces para facilitar el proceso de identificación y el contacto con las autoridades, así como la oportunidad de filtrar los indicios a partir de los criterios de selección mencionados, acciones que no están disponibles en el listado original.



Este portal forma parte de una iniciativa de mayor alcance titulada Las prendas hablan, impulsada por Animal Político, A dónde van los desaparecidos, ZonaDocs y hospedado por Tejer.Red. Desde el catálogo elaborado por Abundis, una vez que un usuario identifica una prenda, también tiene la posibilidad de contar la historia asociada con ella. Esto parte de la primicia de que el archivo y la prenda no constituyen únicamente un indicio, también cuentan una historia; una narrativa que puede acercar a la identificación de un familiar.

Como presenta Animal Político en sus notas, cuando el hallazgo del Rancho Izaguirre adquirió relevancia mediática, diversos colectivos y familias comenzaron a identificar prendas a partir de las publicaciones difundidas. Sin embargo, al intentar reclamar esos objetos o acercarse a ellos, la Fiscalía se negó a mostrarlos directamente. En su lugar, remitió al listado de indicios en Excel, aun cuando el documento no resguardaba la totalidad de las prendas localizadas en ese espacio.
Animal Político evidencia algunos de estos casos y, desde la perspectiva de las humanidades digitales, vale la pena reflexionar una cuestión fundamental: ¿qué tan importante es un archivo? ¿Qué implica conservarlo para establecer un diálogo a partir de los indicios que pueden conducir a la identificación de un familiar, ya sea mediante sus restos o a través de algún indicio que permita conocer su paradero en caso de seguir con vida?
Esa es una de las críticas que formula Animal Político y que también sostienen las organizaciones que impulsan Las prendas hablan: acercar a las familias a la verdad mediante herramientas que mejoren la experiencia de búsqueda.
Bajo esta lógica de trabajo colaborativo para la identificación de indicios, el proyecto incorpora, además de un enlace y una vista previa del catálogo elaborado por Abundis, un formulario mediante el cual la población puede contribuir a la identificación o compartir con mayor detalle la historia que una prenda puede contar.

La intención es que los familiares y los colectivos de búsqueda, cuando identifiquen un objeto perteneciente a un ser querido o les resulte familiar por asociarla con otra persona desaparecida, puedan narrar esa historia y aportar información basada en la identificación de las prendas, las circunstancias de la desaparición y algunos datos básicos de contacto para dar seguimiento al caso.
Asimismo, el formulario incorpora diversos criterios relacionados con la interacción que las familias han tenido con las instituciones, principalmente con la Fiscalía, durante el proceso de identificación de un familiar o de alguno de los indicios asociados con él.
De este modo, la iniciativa deja de ser únicamente un repositorio para convertirse en un espacio de encuentro con las familias. Además de organizar la información de una manera más apropiada, recupera testimonios y experiencias que permiten empatizar y comprender más sobre las dificultades institucionales que se enfrentan durante los procesos de identificación y búsqueda.
En ese aspecto, lo que observamos es cómo, a partir de un archivo administrativo, se realiza un proceso complejo para socializar la información, donde se reorganizan los datos para atender un problema de accesibilidad y después entablar un diálogo con los actores involucrados en el trabajo de búsqueda. Es allí donde, creo yo, el archivo alcanza su mayor papel activo porque, como señalé, posee un sentido de agencia que puede ayudar al esclarecimiento. Para ello, es necesario darle un tratamiento donde se involucre la población, sin atenderlo como un factor pasivo como sucede al presentarlo desde una tabla. La interfaz modifica la función social.

Cuando un archivo deja de ser accesible o desaparece, también la posibilidad de establecer un contacto con las familias y la información que podría conducir a la identificación de sus seres queridos, otra forma de ausencia. No solo hay una desaparición en el entorno físico, también en el entorno digital cuando no hay puentes entre los documentos, la persona y su historia. De esta manera, el archivo deja de cumplir su función de enlazar a las personas con la memoria y con el esclarecimiento de una historia. La identificación de una prenda es coordenada, evidencia, vínculo, promesa.
Con todo lo anterior, ¿Cuántas desapariciones se perpetúan por la desaparición del archivo? ¿Qué acciones están llevando a cabo las instituciones para atender este conjunto de problemas? ¿Cuántos catálogos realizados por la iniciativa civil son necesarios para acercarnos a las historias de nuestros desaparecidos?
Referencias
- Abundis, A. (2025). Catálogo de indicios – Rancho Izaguirre Teuchitlán, Jalisco [Página web]. https://rancho-izaguirre.abundis.com.mx/
- Animal Político. (2026, 4 de marzo). #LasPrendasHablan | Sin acceso a las prendas del Rancho Izaguirre: ignoran autoridades a familiares [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=DEliCdH6JAc&t=130s
- Fiscalía del Estado de Jalisco. (2025). Lista de indicios [documento de Excel]. https://docs.google.com/spreadsheets/u/0/d/1K5gul4mUWEIWc7yhlIZlheJDkqH7thPv/htmlview#gid=2057625904
- Flores, S. (2025, 18 de marzo). Crean sitio web para ayudar a fanilias de desaparecidos a revisar prendas halladas en Teuchitlán. Animal Político. https://grupoanimal.mx/estados/teuchitlan-sitio-web-familias-desaparecidos-revisar-prendas
- Flores, S. y Nochebuena, M. (2026, 4 de marzo). Sin acceso a las prendas: ignoran autoridades peticiones de familiares. Animal Político. https://grupoanimal.mx/sociedad/prendas-hablan-ignoran-autoridades-familiares-rancho-izaguirre
- Página web de Las prendas hablan: https://lasprendashablan.tejer.red/#introduccion
Semblanza: Maestro en Estudios de la Cultura y la Comunicación, así como Licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas, ambos grados por la Universidad Veracruzana. Entusiasta por las Humanidades Digitales, se ha enfocado en el estudio de fenómenos poético-discursivos utilizando Voyant Tools, además de promover el uso de esta plataforma en diversos entornos universitarios. Fue miembro de la Sociedad Internacional de Humanidades Hispánicas, actualmente colaborador de la Red de Humanidades Digitales, y parte del comité organizador del Global Digital Humanities Symposium (MSU, 2024).
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