Diálogo del desasosiego en las HD

1.- Sombras y luces 

 

Entre febrero y julio de 2017 pasé mi semestre sabático como profesor visitante en la Universidad Roma Tre invitado por Domenico Fiormonte. Nuestro interés en este periodo era establecer un diálogo alrededor de los temas que trabaja Doménico y que me parecen importantes para quienes hacemos Humanidades Digitales alejados de los centros principales donde se han desarrollado en el norte. Entre los muchos intercambios que hemos tenido, que van desde la charla informal a la colaboración en una experiencia didáctica conjunta en el curso que imparte Doménico, también intercambiamos textos y opiniones. Esta entrada de blog nació de un texto que me envió Domenico “Digital Humanities from Father Busa to Edward Snowden” que se incluyó en Media and Development Journal al que respondí. El texto de nuestro diálogo a través de estos meses es el siguiente:   

Ernesto Priani (EP).- Lo he leído ya, y me ha dejado desasosegado. Desde mi punto de vista (hay que pensar que soy todavía un ingenuo moderadamente optimista) es una introducción sombría a las Humanidades Digitales. Podría titularse también: “HD: A series of unfortunate events”. Son dos niveles en los que aprecio esto. El primero es tu argumento de que las HD han renunciado al problema epistemológico y hermenéutico de la interfase, a favor de la posición del Big data como una forma de estudio que deja la interpretación “al final”, y que en aras de un conocimiento objetivo, cierra los ojos a cualquier implicación negativa que pudiera derivar. Con mi sentido trágico y alarmista, mi conclusión es: ¿para qué seguir teorizando sobre XML o sobre TEI? En segundo lugar, la crisis de Snowden que, argumentas, le impone un nuevo ethos al Humanista Digital: desenmascarar los discursos detrás del esfuerzo de conocimiento. Esta última en realidad, no me causa problema, y de hecho coincido contigo plenamente, pero el argumento todo me confronta con el momento en que estamos en las HD en México, en este proceso de enganchar a las personas con el tema, y despertó un sentimiento de desfase entre unas HD que se “ensombrecen” y otras que quieren “iluminarse”, no sé si me explico.

Domenico Fiormonte (DF). Gracias por tu respuesta. Me encantó primero porque contiene algunas reflexiones filosóficas que deberíamos discutir con calma…

“Sombras y luces”, también en la HD, no son nada más que una manera de definir cualquier fenómeno. Tu lo sabes muy bien como experto de Giordano Bruno et alia… Sin embargo, en mi opinión, habría que abandonar cualquier dualismo cultural: la perspectiva de los neófitos optimistas del nuevo mundo es perfectamente compatible con la perspectiva de los experimentados pesimistas del viejo mundo.

Estamos en distintas etapas, y también nuestras perspectivas son distintas.  Pero al tener una mentalidad anticolonial nunca le podría decir a un mexicano o a un indiano como solucionar el tema del subdesarrollo o de la desigualdades, porque estoy convencido de que sólo existen interpretaciones y soluciones locales. En el momento en que yo te propongo una solución a cualquier tipo de problema, tan sólo simplemente por razones de experiencia, ya te estoy condicionando, y estoy limitando la creatividad de tus respuestas. El “progreso” fuera de un contexto social, cultural, etc. es un elemento que pertenece, como decía Tagore, a la ideología universalista de la modernidad. Y el progreso importado (o exportado por los colonizadores) puede ser hasta un crimen o tal vez sencillamente una mentira, como leemos en este  increíble libro de Shashi Tharoor, una especie de versión asiática de Las venas abiertas de América Latina

¿Quiere decir esto que rechace el diálogo entre culturas y la posibilidad que una cultura pueda ayudar otra cultura en evolucionar y mejorar? Estoy apoyando el autoconfinamiento cultural? En general, no. Pero cuando nuestros recursos (discursivos, económicos, tecnológicos, etc.) no están al mismo nivel, el diálogo es una Quimera. Y entonces hay que preguntarse qué quiere decir “cerrarse” o “abrirse”, como un poco demuestra el caso de Irán. Acabo de leer un libro-encuesta sobre Irán de un periodista de la agencia italiana ANSA  y es impresionante descubrir que esta increíble tierra tiene potencialidades enormes desde varios puntos de vista, y no sólo porque es el primero por yacimientos de gas natural y el segundo o tercero para el petróleo. La verdad es que Irán es el estado de mayoría musulmana más abierto de Oriente, y los iraníes son más abiertos al diálogo con nosotros de lo que imaginamos. Al mismo tiempo Irán es un problema para Occidente porque podría representar un “modelo” de resistencia natural a la penetración cultural de Europa y EE.UU. Irán no es Iraq, y tampoco Latino América o África. Es un país inmenso con una historia milenaria y si queremos bombardearlo o invadirlo se convertirá en el Vietnam de todo Occidente. Yo no soy economista, pero como sociólogo de la cultura pienso que la verdadera crisis de Occidente no se refleja en la incapacidad de controlar la economía global o mantener la supremacía militar, sino en la incapacidad de seguir representando “el” modelo de sociedad, de cultura, de sistema político, etc. En otras palabras, la crisis de Occidente es una crisis de sus múltiples niveles de representación del conocimiento…

Eso me hace volver a las HD y al tema de la representación digital del conocimiento, y en nuestro pequeño mundo de las HD, a XML y TEI. No puedo que repetir las cosas que voy diciendo hace una década. TEI un día quizás podrá convertirse en una organización menos dependiente de la Angloesfera: pero las tecnologías? Hasta que no desarrollaremos nuestras herramientas locales no tendremos ningún poder de negociación, y hasta entonces nuestras culturas — incluso nuestras memorias — están a riesgo de desaparición o al menos de invisibilidad. Cuando empezamos a perder la capacidad de controlar nuestros medios de representación, empezamos también a perder nuestras lenguas. Con todo esto no estoy diciendo que es inútil utilizar XML-TEI. Es una herramienta didáctica superlativa para aprender a razonar sobre el texto. Pero hay que ser consciente que eso no es la solución para la preservación de memorias culturales complejas, como por ejemplo manuscritos de lenguas no-alfabéticas.
Autores: Ernesto Priani Saisó y Domenico Fiormonte

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