El #3EHD y sus resultados: La circulación de energía social

En el año 2012, durante el seminario «La representación política: Historia, teorías, mutaciones contemporáneas», Roger Chartier se refirió al concepto energía social (invocando a Stephen Greenblatt) como alusión de las experiencias colectivas escenificadas y representadas a través del lenguaje, experiencias recompuestas  que circulan y que, en el juego de ese vaivén, logran anidarse en el imaginario de algunas comunidades particulares. Una muestra muy clara de estas cargas de energía social son las obras escritas, en cuya composición subyacen las representaciones y formas de circulación de una ingente cantidad de experiencias, y una posibilidad amplia de resignificación por parte de los lectores.

El 3er Encuentro de Humanistas Digitales se desempeñó como un foro en el cual, a través de los proyectos y experiencias, se integraron y expusieron «rastros auditivos, verbales y visuales para producir, formar y organizar las experiencias colectivas, físicas y mentales»[1] a través de la investigación humanística y la tecnología. Pero para acentuar la circulación de ideas que recalca Chartier, como obras escritas, es oportuno y de sumo valor mencionar que algunas de las presentaciones del Encuentro fueron publicadas como artículos en los últimos fascículos de la Revista Digital Universitaria (RDU) de la UNAM y de VIRTUalis del Tecnológico de Monterrey.

La última entrega de la Revista Digital Universitaria (vol. 17, núm. 12), correspondiente al mes de diciembre, de acuerdo a su periodicidad mensual, estuvo coordinada por Ernesto Priani Saisó, quien destaca en la editorial, de forma sucinta, el arraigo integral que las humanidades digitales (HD) están teniendo en las investigaciones humanísticas en América Latina. El primer y el cuarto de los artículos advierten desde su título que su línea se decanta hacia propuestas pedagógicas. Esto no es sólo una mera afinidad o preocupación común, sino que, cabe señalar, ambas autoras, filósofas, presentaron una misma ponencia durante el Encuentro, junto con dos colegas más. El primero de los textos, a cargo de Tzitzi Janik Rojas Torres, plantea la relevancia que puede tener una interfaz gráfica en un repositorio de acceso abierto, ya que ésta puede mejorar la usabilidad al momento de buscar y recuperar información. La propuesta de Paula Lizeth Mora Castillo, por otro lado, plantea la cuestión de «tele-estar», que puede ser vista como «estar en dos lugares a la vez». Para la autora, esto implica ver al sujeto imbuido en una disociación (podría decirse que coexisten un yo analógico y un yo virtual), por lo que la herramienta tecnológica ya no lo es más, pues se vuelve el espacio de desenvolvimiento del yo virtual, y no sólo la extensión del yo analógico. Todo esto lleva a repensar las tecnologías desde el acto de la enseñanza, con una concepción más compleja del sujeto. El segundo artículo —cuya autoría coincide con la de este post— busca expandir el campo de interacción de las HD y la bibliotecología, más allá de los espacios de relación tradicionales, mismos que no se abandonan sino que nutren las nuevas parcelas de desarrollo, a saber: la democracia digital, la ciudadanía digital y el gobierno abierto. El tercer artículo, cuya autoría es colectiva, remite a la posibilidad de potenciar la circulación de ideas, vistas como la energía social evocada por Roger Chartier. Las ventajas del proyecto Fasti Congressuum son presentadas por seis estudiantes de diferentes programas de doctorado en Historia Antigua en España (de la Universidad Autónoma de Madrid, de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de Zaragoza). A partir de herramientas tecnológicas, crean una red de difusión —que tiene la gran ventaja de ser gratuita— para call for papers de Congresos, cuya temática linde las tesituras de la historia antigua. La valía del proyecto no descansa únicamente en la difusión distribuida en diferentes medios, sino que en el sitio del proyecto se cuenta con la información de todas las convocatorias de forma organizada según diferentes criterios, para que pueda ser recuperada, dependiendo de las necesidades del usuario.

Para este mes (enero), la RDU publicará la segunda parte del tema Humanidades Digitales (vol. 18, núm. 1).

El más reciente fascículo de VIRTUalis (vol. 7, núm. 13), correspondiente al periodo enero-junio de 2016, es presentado por Miriam Peña Pimentel y Adriana Álvarez Sánchez, quienes —al igual que Ernesto Priani en su editorial en la RDU— destacaron la trascendencia que las HD han tenido, luego de un largo recorrido, en América Latina. Ahora bien, el primero de los artículos es, básicamente, producto de las reflexiones de algunos miembros (no todos) del Seminario de Tecnologías Filosóficas de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, coordinado por Francisco Barrón (quienes, por cierto, están a cargo de la coordinación del núm. 16  de esta revista, dedicado al tema «Pensar la tecnología»). En este texto se observan los proyectos de las HD a través del monóculo del concepto kantiano del uso público de la razón; es decir, poner a disposición recursos de información e interpretar datos a través nuevas metodologías tecnológicas. Dicho de otra manera, los autores proponen pensar críticamente las tecnologías (y en esto es pertinente recordar la crítica de Heidegger sobre la técnica, sobre la cual «se escribe mucho y se piensa poco»).[2] El artículo de Virginia Brussa profundiza en las implicaciones de los laboratorios como proyectos HD, pero sobre todo en su proyección, que va más allá de su circunscripción dentro de los centro universitarios, por lo que se desdobla una amplia gama de modalidades de labs (living labs, city labs, hacklabs, World Wide Labs, et al.). Es importante mencionar que el artículo trata in extenso algo que planteó en el post que publicó en este blog en el 2016, en colaboración con Paola Ricaurte. El estudio de caso que plantean Adriana Álvarez y Miriam Peña explora la presencia de contenidos que versan sobre HD dentro de la Licenciatura en Historia de la FFyL de la UNAM, a través de un Seminario Taller Especializado intitulado Humanidades Digitales e Historia. Por su parte, en su artículoDavid Domínguez propone ver a la técnica como medius entre la ciencia y la tecnología, y como forma de develación para saber qué objetos pueden ser considerados objetos técnicos (aunque en la Carta sobre el humanismo de Heidegger se lee que la técnica puede develar pero también ocultar al ser).[3] Así, la técnica digital puede erigirse como un modo de producción de conocimiento y en una forma de traducción cultural. Es de destacar la entrevista que Miriam Peña realizó a Ernesto Priani, de la cual rescato un planteamiento para concluir este post: «¿Qué es lo que ha ido ganando la Red? Lo que ha ido ganando es mayor respaldo institucional, ha servido para generar sinergias, reacciones en cadena entre instituciones que estaban empezando a articular estrategias digitales […] y una proyección más allá del nivel local del establecimiento de esa estrategia para un cuerpo académico, para un ámbito específico».

                                                                                                                                     Ariel Morán                                                                                    @Ariel_Moran


[1]   Stephen Greenblatt, «The circulation of social energy», en The circulation of social energy in Renaissance England. Berkeley: University of California Press, 1988, p. 6.  (The New Historicism: Studies in Cultural Poetics; 4).
[2]   Martin Heidegger, Carta sobre el humanismo. Madrid: Alianza, 2006, p. 56.  (El Libro del Bolsillo/Filosofía).
[3]       Ibíd., pp. 28-29.

 

Acerca de Ariel Morán

Ariel Antonio Morán-Reyes is a librarian and philosopher (with previous studies in economy) who worked as cataloger of rare books at the National Library of Mexico until the end of 2009. In 2010, he became part of the Bibliographic Research Institute of Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) through a scholarship. His main research interests span from studies of print culture to urbanism and macroeconomics. He teaches courses on content analysis at UNAM’s Library and Information Research Institute, and has led video conferences, such as the “Dialogues on Philosophy of Information”, at the Inter-American School of Library Science. He has published his research in journals of librarianship, but also philosophy: "Library Trends" (United Staes), "InCID: Revista de Ciência da Informação e Documentação" (Brazil), "Investigación Bibliotecológica: Archivonomía, Bibliotecología e Información" (Mexico), "Noticiero de la AMBAC" (Mexico), "Revista Interamericana de Bibliotecología" (Colombia), "Escritos" (Colombia), "Información, Cultura y Sociedad" (Argentina), et al., and a collaboration in Proceedings of ISKO-Brasil in 2013, and "Ideias emergentes em biblioteconomia" by Federação Brasileira de Associações de Bibliotecários, Cientistas da Informação e Instituições. From 2012 to 2013, he was a researcher at the CICINF (Research Center for Information Science) in Colombia. One of his most recent works is the “Political-Electoral Thesaurus” for the Federal Electoral Institute in Mexico. He is a student in the doctorate program in Library and Information Science at UNAM. Member of the "Red Humanidades Digitales" since 2015.
Esta entrada fue publicada en acceso abierto, Aprendizaje, Bibliotecas, bibliotecología, Filosofía, humanidades digitales, Inteligencia colectiva, Memoria Colectiva, Pedagogía, Publicaciones digitales y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.