Diálogos de transición: El libro impreso y el libro electrónico

                                                                                                                                     Ariel Morán                                                                                    @Ariel_Moran

El 23 de abril se conmemoró el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. En la UNAM, este día no pasó desapercibido y se celebraron algunos eventos que propiciaron el intercambio de ideas acerca de la pervivencia del libro y las nuevas formas de investigación e interacción con los recursos digitales. En el Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información, concretamente, se llevó a cabo la mesa de discusión «Libro, humanidades y ciencias sociales: Relevancia y prospectiva», integrada por académicos del Instituto sede, del Instituto de Investigaciones Filosóficas, del Instituto de Investigaciones sobre la Educación y la Universidad y de la Facultad de Filosofía y Letras.

La discusión se centró en las ventajas del libro impreso sobre el libro electrónico, lo que se traduce en una renuencia, casi generalizada, por desprenderse del objeto tangible. A partir de esto, una cuaterna de investigadores externaron sus contrariedades para desempeñar sus actividades en medio de este clima de transición: el proceso de lectura y escritura es diametralmente diferente, los servicios bibliotecarios no implican ya una visita in situ a la biblioteca, y hasta la compra misma de los textos tiene otra dinámica. Las justificaciones a esta resistencia rondaron la experiencia sensorial con el objeto tangible (un fetichismo estético) y hasta la costumbre misma.

b

La cuestión aquí es entender que la presencia del libro impreso y del libro electrónico implica un momento de transición, el cual puede ser asimilado de formas diversas por las diferentes comunidades epistémicas: ya sea como los rumiantes que abandonan y cambian paulatinamente su cornamenta en la primavera o como la serpiente que muda de piel de golpe. La transición se hace evidente cuando observamos que los procesadores de texto imitan la forma de una hoja impresa, el formato Zinio para revista electrónicas emula la forma en que se pasa de una página a otra (incluso el sonido). Pero esta transición no es extraña o nueva ya que con el proceso de escritura fue similar. Cuando se pasó de la oralidad a la escritura en la Grecia Antigua, en un principio, la escritura se desarrolló imitando la forma que se hablaba (la escritura dialógica de Platón, por ejemplo).

10985916_960942267279415_66242467468599958_n

Esta entrada fue publicada en Bibliotecas, bibliotecología, Colecciones digitales, humanidades digitales y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.