Logros y retos, libertades y género en las Humanidades Digitales

Un pequeño texto sobre el congreso internacional de Humanidades Digitales DH2018, celebrado en junio en Ciudad de México, sobre mi tema de presentación en el mismo y sobre algunos interesantes comentarios de otras personas participantes.

Por Domingo M. Lechón Gómez 
@geo_domo
El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), Chiapas, México
Sursiendo, Comunicación y Cultura Digital, A.C.

Intro

Hace unas semanas, en agosto de 2018, se produjo un evento en la red social de microblogging Twitter que atrajo a cientos de miles de personas. Algunos lo han llamado tuitliteratura, pero también se podría conceptualizar como narrativa transmedia, que en definitiva se trata se una obra de ficción en tiempo real, usando tuits, con textos, enlaces, fotografías, mapas, videos y audios. Es el caso de Nela García y #RedMonkey, una historia de suspenso, con tintes de ciencia ficción y de thriller, que consiguió que más de 150000 personas siguiesen la cuenta, que hubiera miles de comentarios, de retuits e, incluso, cuentas  fanfictions, todo ello a lo largo de una semana. Los creadores fueron Manuel Bartual y Modesto García, que jugando con la línea entre realidad y ficción, utilizaron las redes digitales para dar sentido y emoción a una historia que no podría ser igual en otro formato.

Pero más allá de reivindicar este tipo de creaciones, tema de una parte de las Humanidades Digitales, traigo este caso por cómo termina: la protagonista, Nela García, publica en los últimos momentos del relato una serie de tuits que hacen referencia a la actualidad de la red. Aunque el tono es, en cierta forma, apocalíptico (por la tensión de la trama), no se aleja demasiado de la realidad:

Y ahí es donde conecto con mi presentación en el congreso de Humanidades Digitales, titulada ¿Metodologías en Crisis? Tesis 2.0 a través de la Etnografía de lo Digital, con la que intentaba cuestionar y cuestionarme sobre los pasos a seguir en las ciencias humanas y sociales a través de las tecnologías digitales.

Crisis y retos de las ciencias

Básicamente, y a modo de provocación, planteo que en tiempos de crisis civilizatoria podríamos desembarazarnos de viejas metodologías y epistemologías caducas, y aprovechando Internet y lo digital, hacer cambios que vayan acorde a las distintas realidades sociales que vivimos. Pero, sobre todo, abandonar el determinismo tecnológico y prestar atención a cómo se construyen esas tecnologías, cómo se usan y cómo se apropian, y qué interrelaciones establecen.

Internet es un medio, una herramienta y un espacio fundamental para la vida de grandes sectores sociales, y es así que fue compartida como Red abierta, accesible y colaborativa por Tim Berners-Lee a finales de los años 80. Pero esto está desapareciendo por el gran poder de los monopolios tecnológicos, el control y la vigilancia, la violación de la privacidad y la comercialización de los datos personales. Internet se ha ido convirtiendo en varios grandes jardines vallados, peligros constantes y publicidad por todos lados.

Frente a ello, es importante recordar la ética hacker, los valores de colaboración, de compartir, de ayuda mutua, de respeto y de apertura. Gracias a esos principios de acción se ha logrado tener la wikipedia o el amplio abanico de software libre. ¿Y por qué las ciencias no podrían recoger esta ética para su labor social? Imaginemos unas ciencias abiertas, seguras, volcadas a lo social, diversas y universales.

Como leí recientemente en el último libro de Natalia Zuazo Los dueños de Internet, “si la tecnología no sirve para que más personas vivan de un modo digno, entonces algo está fallando” (2018). Ya tienen demasiado poder los Facebook, Google, Amazon, Microsoft y Apple. Y nos corresponde hacer algo, como personas usuarias, como pertenecientes a la academia o al activismo, como personas conscientes de las necesidades de cambios sociales.

Por ello, las emergencias metodológicas que propongo, que también se pueden considerar mutaciones epistemológicas, son por ejemplo:

  • Poner el foco en las personas y las colectividades más que en los números o las máquinas.
  • Cuestionarse la objetividad, si somos sujetos.
  • “Conocimiento situado”, como rigor científico.
  • Usar software libre, plataformas seguras y descentralizadas.
  • tener el mayor alcance, difusión universal: Usar licencias libres y subir trabajos a repositorios abiertos.
  • Lograr la diversidad, la transparencia, la inclusión.
  • Colaborar, más que competir.
  • Lograr la transdisciplinariedad o la antidisciplina.
  • Otras voces, otros modos, otras cosmovisiones.
  • Buscar la autonomía y la independencia.
  • Trabajar lo que tenemos cerca, desde dentro.
  • Ser personas éticas, responsables, honestas.
  • Poner mucha pasión en nuestro trabajo.

Sí, ya sé que suena muy bonito, que algunas se intentan y se están logrando, que otras son muy difíciles de alcanzar, sobre todo por las políticas públicas hacia las ciencias. Pero quizás valga el esfuerzo por nuestra parte, para ir cambiando lo que hacemos y no seguir la corriente.

Conferencia de 2018 en Ciudad de México

Participar en el Congreso HUMANIDADES DIGITALES 2018: “PUENTES/BRIDGES” fue una buena oportunidad para conocer más sobre las humanidades digitales y quiénes las ponen en marcha. Estoy muy agradecido por la invitación, y más siendo la primera vez que se realiza en algún país que no fuese del Norte (Estados Unidos o Europa).

Por ello, cuando me pidieron que escribiera un texto sobre este evento se me ocurrió que podría ser buena idea aportar distintas opiniones, más allá de la mía, para valorar algunos aspectos de las actividades que se realizaron en el hotel Sheraton María Isabel de la Ciudad de México. Así que contacté con varias personas que participaron en el congreso (algunas que conocí, que saludé o que me gustó su presentación) para hacerles unas preguntas sobre el mismo y sobre algunos temas que consideraba que podrían ser relevantes. Finalmente, respondieron amablemente cuatro personas al cuestionario realizado por email:

Ernesto Priani (Red de Humanistas Digitales y Universidad Nacional Autónoma de México -UNAM-, México); Martha Irene Soria Guzmán (Universidad Autónoma Metropolitana UAM-Xochimilco, México); Elena León Magaña (Seminario Tecnologías Filosóficas -UNAM, México); y Gimena del Rio Riande (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas -CONICET-, Argentina).

Recogemos algunos estractos de las respuestas a las siguientes preguntas:

¿Cómo se sentió en la Conferencia o cuál es su balance de la misma?

Para Gimena del Río “fue un congreso donde se vio a la comunidad local muy comprometida con su trabajo y con la defensa de unas HD propias”; mientras que para Ernesto Priani se lograron “alcanzar nuevos horizontes de participación y de comunicación”. Elena León se refería así: “Me pareció que fue un formato cómodo, y un tiempo adecuado (…) Es un espacio valioso en tanto los temas que permite discutir y presentar”.

Y también es importante hacer crítica: “creo que faltó algo más de presencia de América Latina (principalmente, Sudamérica) y el Caribe, porque movernos en nuestra región es muy costoso para los investigadores, y porque muchas condiciones para participar de este evento están lejos del alcance de nuestra comunidad científica (como pagar en moneda extranjera)” (Gimena del Río); o las reflexiones de Irene Soria sobre que se necesita más claridad en las comunicaciones previas o que se pidiera a todo el mundo presentar dispositivas bilingües y después sólo lo hiciesen así las personas de habla hispana. Y en general, que se le diese mucha mayor importancia al inglés. Para Ernesto Priani fue un logro que se consiguiera “una conferencia verdaderamente bilingüe (y donde se pudo) impulsar la participación de académicos del sur global, en este caso, sobre todo de Latinoamérica”.

¿Qué es lo que más te gustó? ¿Lo que menos?

Irene Soria: “Lo que más me gustó fue la oportunidad de compartir investigación con otras personas. Lo que menos me gustó fue sentirme completamente ajena a un evento en mi propio país”.

Elena León: “Me gustó la oportunidad de conocer perfiles y los trabajos que están desarrollando quienes asistieron; no obstante, me hubiera gustado que el espacio fuese una universidad como la UNAM, pues creo que un evento de esta envergadura podría permitir estimular de manera directa laboratorios y programas serios sobre humanidades-tecnología (…) Por otro lado, el costo del evento fue increíblemente caro, deja fuera a mucha gente que podría ser valiosa en la discusión.”

¿Qué piensa del software libre como herramienta para desarrollar las Humanidades Digitales?

Ernesto Priani: “El software libre y abierto constituye la herramienta principal para el desarrollo de las Humanidades Digitales, sobre todo si estas buscan ser colaborativas e incluyentes”.

Gimena del Río: “Muchos conocen mi insistencia en comprometernos con unas Humanidades Digitales abiertas, en todo sentido, desde el corpus que trabajamos, al software que usamos, a cómo colaboramos y cómo publicamos nuestras investigaciones. Defender lo abierto en nuestra región agrega valor a nuestro trabajo porque democratiza nuestras investigaciones, las abre a la sociedad, y es también una muestra de que la investigación no siempre tiene que relacionarse con lo privado o lo propietario”.

Elena León: “También puede significar un acercamiento distinto a las herramientas digitales que no estén mediadas por certificaciones y la burocratización de dichas habilidades técnicas. Pero, creo que la reflexión en torno a las bondades del software libre en relación con la investigación y el desarrollo del pensamiento crítico, característico de la actividad de los humanistas, requiere ser reflexionado con mayor profundidad, y no atribuir a un sistema operativo cualidades revolucionarias, de liberación y democratización per se“.

Irene Soria: “El uso de software libre tendría que ser indispensable y necesario para el desarrollo de las humanidades digitales, dada la necesidad de permanencia en el tiempo, libre acceso a un grupo mayor de personas, y libertad para modificar y crear colaborativamente nuestra propia historia digital”.

¿Por qué es importante que haya una línea de trabajo sobre Género en las Humanidades Digitales?

Ernesto Priani: “Me parece natural que el trabajo sobre cuestiones de Género, que es una de las cuestiones sociales y académicas de mayor importancia en nuestros días, forme parte de las inquietudes de las y los humanistas digitales. La comunidad de las humanidades digitales ha mostrado siempre un enorme interés por la inclusión de comunidades sub-representadas o excluidas por las más diversas razones. El énfasis en los estudios de género, es parte de esa cultura y esa ética de las HD”.

Gimena del Río: “Porque visibiliza las condiciones históricas en las que trabajamos en la academia, pone en discusión las desigualdades y, a la vez nos obliga a comprometernos con la equidad (…) Si estamos constantemente repitiendo que las HD buscan la innovación en el modo en el que plantean la investigación científica, en los métodos y en la colaboración, también tenemos que reflexionar en el modo en el que las HD pueden oponerse a los discursos hegemónicos, verticalistas y sesgados que, lamentablemente, siguen tiñendo el mundo académico”.

Elena León: “Más allá de lo numérico, es importante que las dinámicas de equidad se den en cualquiera de las líneas de las HD para que las mujeres puedan ejercer el pensamiento y participar de las investigaciones, y que su trabajo sea discutido y valorado, sin necesidad de que se le etiquete como cuota de género. Por lo tanto, creo que el problema es más complicado”.

Irene Soria: “Más que una línea de género, considero necesaria la postura de la teoría feminista, no sólo en las HD, sino en todas las disciplinas del conocimiento, ya que el Feminismo ofrece una postura crítica en la manera en la que se genera la ciencia, la historia, las artes, etcétera. El feminismo ofrecería a las Humanidades Digitales, no sólo el enfoque necesario para visibilizar la brecha digital por razones de género, sino que ayudaría a detectar nuevas formas de pensar los “saber-hacer” en las prácticas de las mujeres que durante siglos ha estado negado al ejercicio, uso y generación de la tecnología”.

Ojalá estos comentarios nos hagan reflexionar sobre lo que sigue. Nos vemos pronto.

Domingo M. Lechón Gómez

@geo_domo

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