The Programming Historian en español

A principios de este mes (marzo, 2017) se publicó una primera traducción al español del sitio web The Programming Historian. Se trata de una versión ligera, es decir, sin la totalidad de los contenidos actuales del sitio en inglés, que presenta la serie original de los diecisiete tutoriales introductorios al lenguaje de programación Python con los que comenzó el proyecto en julio de 2012, escritos por William J. Turkel y Adam Crymble. Este conjunto de lecciones muestra cómo escribir el código de pequeños programas modulares que, una vez ensamblados, permiten descargar el contenido de páginas web, manipular el texto resultante como cadenas de caracteres y extraer diversa información mediante el conteo de frecuencia de palabras, el análisis de palabras clave en su contexto mediante la construcción de n-gramas y la generación de visualizaciones para la salida de datos en un archivo .html. El ejercicio se realiza con el contenido de un repositorio documental que fue puesto en línea por etapas, entre 2001 y 2008, The Proceedings of the Old Bailey London’s Central Criminal Court, que resguarda la transcripción de 197,745 juicios criminales llevados a cabo en Londres entre 1674 y 1913. En otras palabras, la finalidad de estos tutoriales es mostrar, teniendo como laboratorio un archivo histórico correctamente digitalizado, cómo se puede utilizar un lenguaje de programación de código abierto y uso libre para que los mismos historiadores y humanistas aprendan a construir sus propias herramientas digitales, lo cual puede resultar muy útil en diversas etapas de un proceso de investigación.

Desde hace algunos años, los historiadores de la comunidad académica hispanohablante hemos adoptado una serie de herramientas informáticas, técnicas y flujos de trabajo en nuestras investigaciones, sobre todo como instrumentos complementarios para el análisis histórico. El abanico es amplio y va desde bases de datos, hojas de cálculo, software para el análisis de redes sociales, hasta sistemas de información geográfica para el estudio de relaciones espaciales y, sobre todo, visualizaciones cartográficas. Esta apropiación de recursos, hay que decirlo, ha sido generalmente asistemática, ha obedecido a tendencias marcadas por ciertos investigadores o pequeños grupos de trabajo vinculados a corrientes de otras tradiciones académicas, y suele darse de manera un tanto irreflexiva, ya que nos decantamos preferentemente por la utilización de software propietario, con los peligros que esto conlleva en términos de la sostenibilidad de nuestras investigaciones. Pero, sobre todo, hemos carecido de plataformas abiertas o redes colaborativas para aprender a sacarle mejor provecho a las tecnologías de la información y la comunicación, de manera productiva a la vez que crítica y reflexiva. Dicho de otra manera, no hemos logrado pasar del adoptar tecnología desarrollada en otros contextos y para otras necesidades, a adaptar la tecnología en su forma más básica para generar las herramientas adecuadas para nuestras propias necesidades de investigación.

En ese sentido, la traducción al español de Programming Historian significa un importante beneficio para la comunidad hispanohablante de historiadores y humanistas digitales. Al tratarse de un gran manual que cubre de manera modular el desarrollo de habilidades técnicas digitales y el aprendizaje de herramientas, técnicas informáticas y optimización de los flujos de trabajo más adecuados para las máquinas que utilizamos, los humanistas digitales podemos potenciar nuestro acceso a la tecnología con el objeto de adaptarla a nuestras necesidades de generación, aplicación y trasmisión del conocimiento desde una perspectiva local. Por ejemplo, una serie de tutoriales de Programming Historian están enfocados a la mejor administración de los datos digitales que generamos e intercambiamos durante los procesos de investigación y comunicación de resultados. En ellos se discuten desde las mejores estrategias para la conservación de nuestros datos digitales hasta la adopción de prácticas sostenibles a largo plazo mediante la adopción de herramientas y flujos de trabajo que nos permitan liberarnos del yugo de las suites ofimáticas propietarias, condenadas más temprano que tarde a la obsolescencia programada. Otra serie de tutoriales trata las técnicas de manipulación de datos a partir de un mejor conocimiento de cómo funcionan los diferentes sistemas operativos, de privilegiar el uso de la interfaz de línea de comandos sobre la interfaz gráfica, ya sea en sintaxis de bash o Windows-PowerShell; de introducirnos a los conceptos básicos de lenguajes de programación más usuales como Python o R, con ejemplos aplicados a investigación real. Hay otros tutoriales que abordan el uso de herramientas y APIs como Antconc, Zotero, OpenRefine; que discuten lenguajes de consulta como SPARQL o muestran la aplicación de técnicas de programación para generar procesos de aprendizaje máquina mediante el clasificador bayesiano simple o la búsqueda de patrones de secuencia mediante expresiones regulares. A fin de cuentas, que aprendamos y seamos concientes que nuestra computadora personal puede ser un potente laboratorio de investigación con los propios recursos que ofrece por defecto y sin tener que recurrir a la adquicisión de costosísimas licencias de software propietario. Todo está en que dejemos de tratar a nuestras computadoras como meros procesadores de texto.

La iniciativa para crear la versión en español de Programming Historian data de principios de junio de 2016, en forma de una convocatoria abierta con el afán por potenciar la diversidad y el acceso a un uso más democrático de las tecnologías, que es la filosofía de sus miembros. La meta que tenemos ahora es traducir las cerca de cincuenta lecciones que actualmente tiene el sitio, más las que están en proceso de edición. Además de ello, hay una clara y notable apertura para que la comunidad académica digital hispanohablante proponga la publicación de nuevas lecciones que estén relacionadas con el desarrollo de herramientas útiles para los intereses, condiciones y necesidades locales. En ese sentido, cabe recalcar que The Programming Historian es un proyecto colaborativo y, por lo tanto, abierto a un público diverso interesado en participar, y que al respecto tiene ciertas reglas muy claras y sencillas. Por ejemplo, la discusión y evaluación de las aportaciones se da de manera abierta y pública, con el objeto de conservar tanto la calidad de lo que publicamos como la transparencia de la discusión. En ese sentido, nos interesa mucho ampliar nuestra red de colaboradores, ya sea como autores de nuevos tutoriales, traductores, editores, evaluadores o gente que quiera donar un poco de su tiempo en la mejora de nuestra publicación, desde comentarios hasta involucrarse en los procesos editoriales. Por favor, si tienes interés en participar, consulta las diversas maneras de contribuir a nuestro proyecto.

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