Por Paola Ricaurte y Jacob Bañuelos

¿Qué son las humanidades Digitales?

¡Qué no son! Hay tantas definiciones de humanidades digitales como gente que trabaja en ellas. Para hacerlo cortito podríamos decir que es la personificación de lo que hace varias décadas llamaban la tercera cultura, que es el intento de combinar -en un enfoque, en una lectura, en una intervención, en la creación de dispositivos- el arte y las ciencias. Por una parte, el arte y, por otra, las ciencias. En este caso las artes son más por parte de las humanidades y las ciencias por parte de lo digital. Pero tampoco es algo tan instrumentado, no es que se le suma un poco de tecnología a lo de antes para crear algo diferente, sino que es una cristalización de muchas cosas que se vienen haciendo desde hace mucho tiempo y que de repente cayeron en el paraguas del paréntesis de Gutenberg.

William Gibson habla de eversión, lo plantea como este lugar donde se toca lo analógico con lo digital y donde ya no dividimos más el mundo en el papel y la pantalla, sino que tenemos una transición permanente. Es una especie de cinta de Moebius: la pantalla y el papel, la pantalla y el papel. A eso lo llama eversión. Yo creo que la gente que está trabajando en esta superficie tan resbalosa, tan difícil de asir que es la eversión, es la gente que está trabajando en las humanidades digitales.

¿Qué hacen las humanidades digitales?

Las humanidades digitales expanden el campo de lo cultural significativo. Actualmente, lo cultural significativo está codificado, cosificado por lo que dice la academia, por lo que dicen los expertos, por lo que dicen los museos, por lo que dicen los negocios y, de repente, lo digital es decir que hay cosas mucho más allá de lo canónico. Hay más de 200 libros, hay decenas de miles más. Lo que hacen las humanidades digitales es construir nuevos objetos. Cuando en general estos nuevos objetos se instancian, se aprecian, toman forma en la web, ni siquiera son libros, no son música, son otro tipo de entidad. Una entidad nueva en un nuevo espacio de representación. Cuando Lev Manovich te habla de Selfiecity y te hace todo un trabajo sobre cómo se ven las selfies en las ciudades, es algo que no puede hacerse en el mundo analógico y no tienes forma ni siquiera de conceptualizarlo. Y bueno, las humanidades digitales lo que están haciendo es ser una especie de Colón, están avanzando sobre su nuevo espacio, están colonizando. Están generando un montón de nuevas superficies de inscripción, pero también de nuevas ecologías. Las humanidades digitales son como un gran motor de diseño especulativo.

http://selfiecity.net/

Selfiecity, Lev Manovich, 2014

¿Entonces sí es posible hablar tanto de nuevos objeto de estudio como de nuevas aproximaciones, de un real cambio de paradigma?

Hay de todo, porque no hay humanidades digitales, hay muchas formas de humanidades digitales. No son lo mismo las humanidades digitales académicas norteamericanas, que ya se han convertido directamente en un ámbito bastante convencional donde tienes profesores que quieren imponer sus temas, que las humanidades digitales latinoamericanas donde nadie sabe lo que son y las tienes que estar comprando con cucharita, para tratar de ver qué pasa.

Lo interesante es que se está disolviendo el objeto de investigación de las ciencias sociales, pensábamos que las ciencias sociales eran equis cosa y que encima -porque tiene mucho que ver con la temporalidad- y que encima teníamos todo el tiempo del mundo para estudiarlo. Un doctorado duraba 6-8 años para estudiar una cosa chiquitita, donde vos hacías tu trabajo de campo y terminabas haciendo la investigación que no importaba nadie y con suerte conseguías un tenure en una universidad o lo que fuera. Y ahora, si yo espero 6 años para estudiar Twitter, ya no existe más Twitter. Los tiempos de vida del objeto se achicaron brutalmente. Además como tenemos big data y tenemos huella digital y qué se yo, puedes hacer en semanas o meses investigaciones que antes te llevaban años o décadas. La temporalidad cambió totalmente.

Por otro lado empieza a haber mucha más ciencia experimentación digital, vos tenés muestras gigantes: Facebook hace una prueba de algo con 50 mil usuarios. Uno no tenía muestras de más de 50-100 casos y ahora están hablando de más de centenares de miles de casos. Todo está cambiando de una manera brutal. Y lo más divertido -lo más trágico- es que nadie se da cuenta, especialmente las universidades y especialmente los diseñadores curriculares. Entonces, sí, seguimos en esa cámara lenta de estar años por diseñar un proyecto, un currículum, pero cuando lo vamos a implementar, la mitad de las cosas que pusieron ya no tienen ninguna actualidad.

¿Qué dispositivos cognitivos, hablando de los dispositivos, necesitamos para abordar las humanidades digitales?

¿El congnitive toolkit que hay que tener hoy para meterse en este mundo? Bueno, algunas cosas que tienen que ver con programación, otras cosas que tienen que ver con visualización de la información, otras cosas que tienen que ver con abordajes transculturales, pero más que nada aprender a ver los objetos, que pueden aparecer en cualquier parte. La gran pregunta, la pregunta interesante, es que pueden aparecer en cualquier lado, no necesariamente en los libros, pueden aparecer en una visita al supermercado, pueden aparecer en un viaje que uno hace, pueden aparecer de repente, decir ¡epa! Mira que interesante esto, ¿no? Y bueno, hacerse buenas preguntas, una máquina de hacer buenas preguntas, no hacer preguntas convencionales. No es tanto qué debo saber para ver, o qué tanto tengo que saber para decidir, sino a qué lugares tengo que ir para poder pensar distinto.

¿Podemos hablar de usos emancipatorios de las humanidades digitales?

Bueno, eso es algo que tiene que ver con lo digital, con cualquier lenguaje o con cualquier herramienta. Lévi Strauss era un enemigo acérrimo de la escritura. En Tristes trópicos tiene un capítulo donde dice que generalmente cuando se habla de la escritura se hace en términos emancipatorios. Sin embargo, él considera que la escritura fue la principal herramienta de control y dominación, de domesticación. Entonces, ¿es una cosa o la otra? Es una cosa y la otra. La escritura emancipa porque te salva del torbellino oral, de esa discusión que hay durante Platón, Sócrates, si van a escribir o no van a escribir. Pero por otro lado también es una forma de esclavizarte, de convertirte en un número, convertirte en un dato. Y eso se nota muchísimo ahora con esta lucha por la privacidad en contra de las plataformas, cuando lo que queda registrado ahora no es tanto el texto como la huella digital, tu click. Entonces te preguntas si las plataformas digitales son emancipadoras o son controladoras, sí, bueno…las dos cosas. En el caso de las imágenes digitales hay usos emancipatorios de las imágenes digitales y hay usos esclavizantes, hay los dos. Y me parece que con el tema de lo digital, tomarlo como paracea o como salvataje es ridículo.

Las humanidades digitales pueden ser un bluff, pueden ser una moda, un fad, un fallacy, puede ser algo donde uno se cuelga para tener una identidad grupal, o lo que fuera, o pueden ser también un instrumento, una movida heurística, como decíamos antes, para expandir estas potencias, que en el caso de las ciencias sociales no son potencias de diez, son potencias de mirada, de otro tipo. Y en ese sentido, yo creo que lo que está haciendo Manovich, lo que está haciendo Moretti, lo que está haciendo Kirshenbaum, lo que están haciendo Heil, Liu lo que están haciendo todas estas gentes es realmente muy llamativo, muy interesante. Más allá de sus afiliaciones, si son profesores o no, si son norteamericanos o no, más allá de sus intereses y seguramente sus debilidades, o lo que fuera. Yo creo que lamentablemente en castellano estas cosas tardan mucho tiempo, no en traducirse porque el libro de Manovich se tradujo al mes de haber salido, sino en términos digamos de nuevas conversaciones, de nuevas discusiones y sobre todo de generación de nuevos dispositivos, como los que pueden generar ahora, a través del movimiento maker o todo lo que tiene que ver con hardware, software. Y ahí hay una gran discusión porque Manovich, en su libro dice “Software takes command” y Friedrich Kittler que formó parte de una corriente muy importante de alemanes en Berlín que trabajan sobre temas de arqueología de medios dice “el software no existe”, pero ¿cómo? El software, el “coso eso”, ¿no existe? Bueno, ahí tienes dos líneas totalmente diferentes y las dos muy ricas. Entonces, de alguna manera yo creo que lo más difícil, pero lo más interesante de este momento histórico es vivir en esta contradicción permanente, en esta paradoja permanente, de que alguien te diga “el software tomó el mando” y otro te diga “el software no existe”, pero los dos tienen razón.

Has mencionado varias veces el tema de las humanidades digitales en plural y el caso de las humanidades digitales en español ¿cuáles serían los desafíos para las humanidades digitales en América Latina?

Las humanidades digitales fueron canibalizadas en América latina y en España por los medievalistas y por la gente que hace estudios literarios, que es una rama de la rama de la rama pequeñísima, chiquitísima, de lo que hacen las humanidades digitales. Entonces vas a ver que los pocos lugares donde se llevan las humanidades digitales son facultades de filosofía y letras, o a veces sociales, pero no mucho más que eso. En América latina, España, tal vez, las humanidades digitales van a tener un destino muy diferente porque no pueden institucionalizarse. No tienen recursos, no tienen el peso que tienen en otros lados y no tienen inclusive el poder de cómputo que hay en otros lados. Todo es mucho más casero, todo es mucho más precario y todo es mucho más limitado. Obviamente vas a poder tener todo el poder del mundo y hacer tonterías y puedes tener muy poquitas y hacer cosas geniales, pero cuesta mucho abrir puertas. En América Latina, por ejemplo, en Argentina, la UBA tiene 13 facultades, de las cuales dos o tres son recientes y todas son absolutamente impenetrables, o sea, los de medicina en medicina, los de ingeniería en ingeniería y no tienen ningún interés en cruzarse y nada de nada. Curiosamente en Estados Unidos o en Europa hay más posibilidades de transdisciplinariedad, hay más chance, no se cuál es el motivo histórico de esto, de aferrarse desesperadamente a su cajita. El out of the box en América Latina es mucho más difícil y las posibilidades de llegar a una tercera cultura están muy mal vistas. Es como si vos cruzás el Rubicón que te lleva de las artes a las ciencias, eres un hereje, un traidor, y no puedes ser competente o fluido en ambas modalidades intelectuales o cerebrales. Esta idea de personas que son, por ejemplo, filósofos y programadores o bailarinas y pedagogas o artistas y robóticos, no es considerada seria, es raro. Los países latinoamericanos se consideran tan rompedores, tan disruptivos y sin embargo en lo académico son súper conservadores, súper convencionales. Entonces el trabajo de desarrollo de las humanidades digitales es mucho más difícil en nuestros países que en otros.

 

Recursos recomendados por Alejandro Piscitelli

1. Iniciación a las Humanidades Digitales

Berry, David Digital Humanities: First, Second and Third Waves http://stunlaw.blogspot.com.ar/2011/01/digital-humanities-first-second-and.html (Traducción de la Cátedra Procesamiento de Datos)

Ortega, Elika & Gutiérrez, Silvia Eunice “MapaHD. Una exploración de las Humanidades Digitales en español y portugués”. Cap 4 de Romero Frías, Esteban & Sánchez González, María (editores) Ciencias Sociales y Humanidades Digitales (2013)

The Digital Humanities Manifesto 2.0 http://www.humanitiesblast.com/manifesto/Manifesto_V2.pdf (Traducción de la cátedra)

Piscitelli, Alejandro Las “Digital Humanities” y cómo diseñar experiencias cognitivas en la era de la análitica cultural Cuadernos de FELAFACS

Prezi: Humanidades Digitales

2. El software toma el mando: Lev Manovich y el pasaje del cine a las bases de datos como organizador cultural

Lankshear, Colin y Knobel, Michele “Los nuevos alfabetismos y el problema de las mentalidades” y “Los nuevos alfabetismos como remix”. Caps 2 y 4 de Nuevos alfabetismos.  Su práctica cotidiana y el aprendizaje en el aula. Madrid, Morata 2011.

Manovich, Lev (2002) La vanguardia como software  http://www.uoc.edu/artnodes/espai/esp/art/manovich1002/manovich1002.html

Manovich Lev Image Processing and Software Epistemology. (Traducción de la Cátedra).

Prezi: Manovich

3. Franco Moretti y la lectura distante: los laboratorios de literatura y la tercera cultura

Moretti, Franco “Gráficos” en La literatura vista desde lejos. Barcelona, Marbot, 2007.

Moretti, Franco Gráficos, mapas, árboles—1 http://newleftreview.es/article/download_pdf?language=es&id=2482

Moretti, Franco Teoría de redes, análisis de trama http://newleftreview.es/article/download_pdf?language=es&id=2887

Prezi: Culturonomics

Bibliografía general

Hayles, Katherine. How we think. Digital media and contemporary technogenesis. Chicago, University of Chicago Press, 2012.

Manovich, Lev. Software Takes Command. New York, Bloomsbury Academic, 2013.

Latour, Bruno. Cogitamus. Seis cartas sobre las humanidades científicas. Buenos Aires, Paidós, 2012.

Piscitelli, Alejandro. El Paréntesis de Gutenberg. La religión digital en la era de las pantallas ubicuas. Buenos Aires, Santillana, 2011.

Ramsay, Stephen. Reading Machines: Toward an Algorithmic Criticism. Chicago, University of Illinois Press, 2011.

Vandendorpe, Christian. Del papiro al hipertexto: ensayo sobre las mutaciones del texto y la lectura. México, FCE, 2003.

Volpi, Jorge. Leer la mente. El cerebro y el arte de la ficción. México, Alfaguara, 2011.

 

Grupo de Humanidades Digitales en Zotero

https://www.zotero.org/groups/humanidades_digitales