Modernidad, Web 2.0 y super-sujeto

¿Hasta qué punto la potencialización del sujeto de conocimiento en la web 2.0 constituye un fortalecimiento del proyecto moderno comprendido como “la época de la imagen del mundo”?

El usuario del entorno digital, a pesar de ser lego, se encuentra siempre ya dentro de la empresa del saber técnico, y al menos de manera superficial conoce aspectos técnicos básicos del entorno digital en que se mueve. Podríamos preguntar hasta qué punto sería factible que los usuarios término medio profundizaran y llegaran a especializarse en el saber técnico del entorno digital.

 Es decir, presenciamos actualmente la irrupción de un super-usuario que se constituye como sujeto potencializado desde el entorno digital que amplia los linderos del la cultura y el saber. Además,  parece cada vez más factible la penetración de las diferentes áreas del saber hacia el entorno digital, y con ello la generación de un nuevo segmento de especialistas en diversos temas que además dominan técnicamente el entorno digital.

Si bien el investigador tradicional se da a la tarea de la publicación de libros, obras, y textos que den cuenta de los resultados que va acumulando en su empresa, como parte de la seriedad y el rigor de la investigación, en el entorno virtual la publicación no tiene el eco de trascendencia y seriedad que ha caracterizado la publicación de libros y revistas especializadas. Esto sugiere la paulatina  transformación del sujeto epistémico a partir del entorno digital. Gracias al entorno digital, prácticamente cualquiera puede ser sujeto de conocimiento, aportar, difundir ideas y productos culturales, y no únicamente aquellos vinculados o afiliados con las comunidades epistémicas tradicionales. Es factible que el sujeto común en el cotidiano encontrarse en el entorno digital, amplíe su campo de saber, y sus opciones técnicas para enfrentarse a dicho saber.

El sujeto cotidiano, no solamente el investigador comprometido con su empresa investigativa, el sujeto común que actualmente planea en el entorno digital, tiene la posibilidad de extender su contemplación del mundo a través de las nuevas tecnologías de la información, y con ello amplía el horizonte de su representación. El sujeto digital está en vías de convertirse en un super-sujeto en condiciones de representarse una imagen cada vez más completa y detallada del mundo fundada en las tecnologías de la información. Doueihi (2010, p. 21) plantea que el impacto primario del entorno digital sobre los sujetos produce el establecimiento de formas mínimas de etiqueta dentro de  Internet para facilitar y permitir la interacción. Doueihi denomina a estas formas de etiqueta como netiquette,  en alusión a las formas de conducta aceptables dentro de la red  de Internet (net). Esta es solamente una manera en que la subjetividad se ve trastocada, de una manera más bien formal. Pero debemos tomar en cuenta que la subjetividad no solamente interviene superficialmente como forma de conducta y modales en los intercambios en el entorno digital, sino que algo en la profundidad del sujeto moral y del sujeto epistémico se trastoca también con la interacción digital.

Más allá de las formas, el sujeto del entorno digital se conecta con otros de maneras inéditas, e implica en las relaciones digitales parte de su interioridad subjetiva, poniendo en juego su ethos, su emotividad y su autocomprensión. Además del impacto ético en el sujeto, el entorno digital, como ya se dijo trasciende al ámbito del sujeto epistémico sus posibilidades de conocer, como ya se explicó. Tal ampliación de las posibilidades subjetivas de representar la totalidad de lo existente proviene del hecho de que, sin ser propiamente un investigador organizado en alguna empresa de investigación, el sujeto usuario del entorno digital se encuentra siempre ya dentro de las determinaciones técnicas de la empresa investigadora que ha dado lugar a la creación del entorno digital. El entorno digital, comprendido como medio, está caracterizado por sus determinaciones técnicas como la fabricación y utilización de útiles, aparatos y máquinas (Heidegger sa, p. 54), y es resultado de múltiples tareas de investigación científica y tecnológica organizada como empresa. De ahí que el sujeto usuario digital por el solo hecho de estar en el entorno digital está de entrada determinado por la organización y el desarrollo de la empresa científica que ha dado lugar al desarrollo de Internet y de la Web 2.0. La ampliación de las posibilidades técnicas del sujeto del entorno digital, que redundarían en la ampliación de sus opciones de saber, no cuestiona, desde esta perspectiva, el papel del sujeto vigente desde la Modernidad. Por el contrario, parecería que actualmente se amplían las posibilidades epistemícas del sujeto en la medida que se amplian sus posibilidades técnicas en el entorno digital.

El proyecto de la Modernidad al fincarse en la subjetividad y su proyecto de representación de la totalidad de los existente, determina precisamente la modalidad en que se comprende y despliega la subjetividad, y con ello la manera en que el ser humano se asume e interpreta como humano. El humano autocomprendido como sujeto de la representación se torna en medida de cualquier saber, en tanto que es desde él que se representa la totalidad de lo existente (Heidegger 1969, p. 91). El humano sostiene la medida de lo presente y de lo ausente (Heidegger 1969, p. 92), y como habitante del entorno digital, los linderos de su representación se abren, pero siempre desde su facticidad, desde su experiencia; y es desde ahí que imagina y fantasea, y experimenta las emociones y pasiones cotidianas. En tanto sujeto de la experiencia que ordena su acontecer a partir de las vivencias, su ethos en el entorno digital de igual manera se potencializa ampliando sus posibilidades de intercambio con otros sujetos.

Referencias

Heidegger, M. (1969). “La época de la imagen del mundo”. Sendas perdidas. Buenos Aires: Lozada, 2a. ed. [Existe una versión disponible en http://www.heideggeriana.com.ar/textos/epoca_de_la_imagen.htm]

Heidegger, M. (sa). “La pregunta por la técnica”. Revista Espacios. Puebla: UAP. Año I, 54 – 68. [Existe una versión con otra traduccioón en http://www.heideggeriana.com.ar/textos/tecnica.htm]

Doueihi, M. (2010). La gran conversión digital. México: FCE.

Acerca de Edith Gutiérrez

Profesora de filosofía y humanidades, usuaria y reflexionante de las redes sociales, la educación en línea y las experiencias en las TIC´s. Algo más sobre mi: https://about.me/edith.gtzcz En Twitter @DraEdithGC
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