Cartografiando las Humanidades Digitales

Pareciera que la visibilidad se ha vuelto sinónimo de representatividad. Y como creo que esto no debería ser así, el año pasado me di a la tarea de cartografiar el mundo visible de las Humanidades Digitales para re-abrir la vieja pregunta de qué son las Humanidades Digitales desde la perspectiva de quiénes las están haciendo, o mejor dicho, de quiénes creemos que las estamos haciendo.

Esta entrada es una traducción al español de un post que había hecho antes, para ahora aumentar y difundir los contenidos en/para la RedHD y continuar la línea de reflexiones que han tocado en este blog (cf. “Auto-representación y geopolítica en las HD” y “Geopolítica del conocimiento y humanidades digitales“). Aunque el título pretencioso que di a este texto pareciera abrir un estudio exhaustivo, no lo es. Tan sólo he elegido distintas instantáneas de las iniciativas que intentan dar cuenta de la extensión del campo, para que la visualización del mundo que representamos nos permita ser críticos con él.

CenterNet/Quantifying the Digital Humanities

Una de las primeras iniciativas de ubicar a las Humanidades Digitales en el mapa (ca. 2007) fue CenterNet.

CenterNet in Gmaps

CenterNet in Gmaps

De manera similar, la infografía de Melisa Terras “Quantifying Digital Humanities“, mantiene la perspectiva de CenterNet:

physical-centers-digital-humanities-world

Centros de Humanidades Digitales en el mundo elaborado por @melissaterras

 

Sin embargo, como Élika Ortega y yo pudimos darnos cuenta, el método “centro-céntrico” ignora otro tipo de formas de organización/prácticas en las HD. En MapaHD (una indagación sobre los Humanistas Digitales en el mundo luso- e hispanoparlante) justo procuramos dar cuenta del perfil diferente que se obtiene al incluir las iniciativas que funcionan como proyectos o investigaciones individuales:

On the left: CenterNet Map. On the right: MapaHD by Élika Ortega

Proyectos de Humanidades Digitales en Alemania

Un acercamiento a los proyectos muy interesante es el desarrollado utilizando una herramienta creada por la Iniciativa de Infraestructura Digital para las Artes y Humanidades de la Unión Europea (DARIAH): el Geobrowser, con el cual no sólo es posible observar la distribución geográfica de los proyectos sino su desarrollo temporal:

dariah-geobrowser-digital-humanities-germany

MapaHD

Justo para MapaHD Élika Orteg y yo utilizamos el GeoBrowser para crear nuestra propia cartografía de los humanistas auto-indentificados como practicantes de las HD en Español y Portugués. Entre otras cosas, nos pudimos dar cuenta de que los Humanistas Digitales no se encuentran únicamente en países hispano/lusohablantes y que el desarrollo de las HD fueron casi a la par del de las Digital Humanities:

 

Humanistas Digitales en el mundo (#MapaHD). Realizado con el Geobrowser de DARIAH

Humanistas Digitales in the World. Done with DARIAH’s Geobrowser

Eventos/Conferencias

Otra forma de entender el desarrollo de las HD es observando la distribución geográfica y lingüística de sus conferencias. En este mapa combiné la información proporcionada por Sagrario López y Álvaro Baraibar para crear un mapa de los seminarios/jornadas de HD en España

Mapa de las HD en España

En ese mismo sentido es interesante revisar la cartografía de las conferencias DH que ha hecho Scott Weingart tomando como referencia la universidad de origen de los participantes

Map of particpants (DH Conferences 2013, 2014, 2015) by Scott Weingart

Mapa de participantes (Conferencias DH 2013, 2014, 2015) por Scott Weingart

Por supuesto que esto no da necesariamente una idea de la cobertura de los temas pues, como mencioné arriba, varios HD, por ejemplo, están en Universidades fuera de su círculo lingüístico (es decir en EUA, UK, Alemania, o Italia). Sin embargo, sí da cuenta de la fuerte predominancia de Europa-USA/Canada con los centros universitarios mejor representados en este tipo de conferencias.

Esto se ve confirmado cuando observamos en un mapa la afiliación de los autores de libros como Defining Digital Humanities coordinado por Melisa Terras, Julianne Nyhan y Edward Vanhoutte.

Map of DDH authors' affiliations

Map of DDH authors’ affiliations

 

Por supuesto que el problema no se resolverá añadiendo más puntos al mapa, sino reflexionando en qué podemos hacer al respecto. Por fortuna, grupos como GO:DH; ejercicios de traducción como los realizados durante #DayofDH e iniciativas como la de Élika y Alex de traductores voluntarios en las conferencias de DH ya apuntan a esa apertura.

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Wikimanía 2015, la reunión anual de Wikimedia, será en México

Wikimanía 2015 es la reunión anual del movimiento Wikimedia, responsable de Wikipedia y suele ser un evento atípico. Reúne el modelo tradicional de conferencias pero incluye también páneles, talleres y sobretodo, encuentros de las iniciativas más diversas.

Este año el evento se realizará en la Ciudad de México del 15 al 19 de julio próximos en la Biblioteca Vasconcelos de la capital mexicana y será la segunda edición de la máxima reunión wiki, que se hace en un país hispanohablante.

Wikipedia y los proyectos Wikimedia tienen una cantidad importante de iniciativas temáticas que animan a cientos de voluntarios y voluntarias para así diversificar su enriquecimiento y alcance, por ejemplo, entre el sector académico y cultural, las bibliotecas, los repositorios académicos y los acervos multimedia. Dichos proyectos alcanzan logros anualmente y Wikimanía es el espacio para reportar avances, animar a la discusión, o inspirar a quienes atienden estas charlas a hacer iniciativas similares. Hay iniciativas afines basadas en lo libre y lo abierto que igualmente se relacionan a ella y tienen cabida en Wikimanía.

Basados en el objetivo de reflexionar sus premisas básicas y de ampliar el contenido del evento invitando a la exposición de perspectivas compartidas, Wikimedia México A.C. el capítulo local de Wikimedia en conjunto con la RedHD organiza el track especial del evento Producción del saber. En este espacio de pensamiento, las y los integrantes de la red tomarán como motivo el evento para hacer una jornada de reflexión sobre Wikipedia, sexto sitio web a nivel mundial e íntimamente relacionada al humanismo digital.

Este track invitado contará con la presencia internacional de Antonio Lafuente, Domenico Fiormonte, Edward N. Zalta y Anita Chan, entre otros integrantes de la RedHD. Ellos expondrán temas afines a los ejes del evento, partiendo de la premisa de diversificar además los puntos de vista de las y los asistentes al evento, quienes tendrán la oportunidad de escuchar otras voces afines al conocimiento libre.

Si desea enviar una propuesta de charla para el track conjunto “Producción del saber”, siga este enlace.

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La edición de libros de poesía en la era digital

Nadie puede negar que el universo de los libros es amplísimo, que entre un ejemplar y otro en una estantería puede haber diferencias abismales aunque a uno y otro lo compongan hojas y portadas. La variedad de libros y las maneras en que éstos pueden ser consumidos por el lector es un hecho evidente que, sin embargo, es olvidado comúnmente cuando se habla del impacto que las nuevas tecnologías han tenido y pueden tener en el mundo editorial. Es claro que, si los libros son diferentes, las nuevas tecnologías no impacten sobre ellos indistintamente. Es por ello que, basado en un enfoque contextualista como ha sido propuesto por John B. Thompson,[1] en este ensayo se examinan las nuevas tecnologías no aisladamente, sino entendiéndolas como herramientas inmersas en contextos particulares que condicionan su uso. Consecuentemente, se estudia exclusivamente el caso de los libros de poesía editada (e ideada) originalmente para su publicación impresa, los cuales tienen características idiosincrásicas y en los que, por lo tanto, las nuevas tecnologías han sido adoptadas de manera singulares. Dicho en pocas palabras: se estudian los condicionamientos sociales y circunstanciales de la tecnología en el caso de la edición de poesía. En este sentido, se realiza una lectura sociológica de la edición de poesía pensada para ser publicada en papel tras el surgimiento de las nuevas tecnologías.

No solamente tecnología, también contenido y contexto

 Las diferentes especulaciones sobre el hecho de que los libros electrónicos llevarían a la desaparición del libro en papel se basaban en dos ideas equivocadas.[2] En primer lugar, en una falacia tecnológica: “la idea de que, porque la tecnología existe para realizar algo, los consumidores inevitablemente van a usar esa tecnología”.[3] En segundo lugar, en la idea de que todos los libros son idénticos y son consumidos de la misma manera, y que por lo tanto las nuevas tecnologías impactarían en ellos por igual. En última instancia, se puede decir que estas especulaciones estaban basadas en un enfoque no contextualizado, el cual veía a la tecnología de manera asilada, sin considerar los elementos sociales que determinan su uso.

El hecho es que, sin excepción alguna, la tecnología está incrustada en un contexto social y su uso e implementación dependen de esto. Por consiguiente, las innovaciones tecnológicas deben ser estudiadas desde un enfoque contextualizado que tome en cuenta el contexto en el cual se incorporan y usan. Como Thompson ha argumentado, “las tecnologías deben ser siempre contextualizadas –esto es, tienen que ser siempre analizadas en relación con los contextos sociales específicos en los cuales son desarrolladas y usadas, y por lo tanto, en relación con lo que los usuarios realmente hacen con esas tecnologías, lo que quieren y por lo que están dispuestos a pagar”.[4]

En el caso específico del libro, este enfoque contextualizado es especialmente efectivo porque permite aprehender un elemento que usualmente no es considerado pero que es fundamental: los libros tienen contenidos completamente diferentes, con características disímiles y que son consumidos de muy diferentes maneras. Un enfoque contextualista permite estudiar cómo las nuevas tecnologías impactan en los libros de papel de distinta manera dependiendo de si pueden adicionar un valor a su contenido específico (y a la manera en que son consumidos) o no. Entonces, este enfoque alienta a “examinar los usos de las nuevas tecnologías en relación a los tipos específicos de contenido y los campos específicos de publicación, y a evitar la tentación de generalizar a partir de la experiencia de un tipo de contenido en un campo de publicación –el contenido y el contexto son cruciales.[5]

 La forma es el contenido

 Uno de los principales argumentos esgrimidos por los defensores de la idea de que el libro de papel desaparecería, es que éste es sólo un contenedor de ideas. “El libro es el contenedor del texto, no su esencia”.[6] Desde esta perspectiva, la importancia del libro descansa solamente en su contenido y no en sus propiedades físicas. “El contenido es realmente el rey”.[7] Así, el libro es un grupo de páginas de papel que funciona en su totalidad como un contenedor de información. Lo importante, por dar un ejemplo burdo, no son los libros de Nietzsche sino las ideas contenidas en ellos.

Se argumentaba que se daría una fácil transición de los libros a los libros electrónicos porque el elemento central para el consumidor es el contenido y no la manera en que es entregado. Por lo tanto, si los formatos digitales ofrecían una nueva y más eficaz manera de contener la información de los libros, éstos desaparecerían rápidamente. Para sustentar esto, se usaba como evidencia lo que sucedió con los reproductores de audio digital y la industria de la música, en donde en unos pocos años se dio una transición prácticamente total hacia los formatos digitales. Para los defensores del libro electrónico, lo sucedido con la música probaba que a los consumidores sólo les importaban las canciones y no si estaban contenidas en un vinilo, un CD o un iPod.[8]

Este argumento es deficiente por varias razones, entre las cuales destaca el que no termina por aprehender que los libros de papel son muy distintos entre sí y se consumen de diferentes maneras, haciendo que las nuevas tecnologías sean adoptadas de manera indistinta en cada uno de los casos. Lo anterior se vuelve claro en el caso de los libros de poesía: los defensores de la idea que el contenido es la única cosa que importa olvidan que en este tipo de libros las páginas no son meros contenedores de significado, sino un elemento indispensable en la constitución de significado del mismo. Sin la alineación, esto es, la división del texto en diferentes líneas y los llamados “saltos de línea”, la poesía no sería poesía puesto que estos recursos visuales son partes constituyentes del significado del poema.[9] Un buen ejemplo en donde los saltos de línea son los que construyen totalmente el sentido de los versos es el poema de William Carlos Williams “To a poor old woman”:

They taste good to her
They taste good
to her. They taste
good to her[10]

 

Como Longenbach escribió, podría decirse que “la poesía es el sonido del lenguaje organizado en líneas. Más que el metro, más que la rima, más que las imágenes o la aliteración o el lenguaje figurativo, la línea es lo que distingue nuestra experiencia de poesía como poesía, frente a otros tipos de escritura”.[11] Denise Levertov dijo: “no existe a nuestra disposición una herramienta del oficio poético más importante, ninguna que produzca efectos más sutiles y precisos, que el salto de línea si es bien entendido”.[12] Otro poeta, Billy Collins tiene una opinión similar: “[…] la poesía viene en líneas, como la gasolina viene en galones. Si quieres el nombre de la criatura que es el poeta, es un homolinearum –son criaturas que hacen líneas”.[13]

Aunque es verdad para cualquier poema que el poeta construye el sentido de su creación a través de la alineación y el espaciamiento, fue durante el siglo XX que esas herramientas adquirieron una importancia excepcional. Las innovaciones fueron hechas no solamente en estos aspectos, sino también en términos de tipografía y elementos visuales. Ejemplos de esto es el futurista ruso Wassily Kamensky quien usaba diseños tipográficos inusuales, la poesía dadaísta que usaba técnicas de collage, o la poesía del italiano Filippo Tommaso Marinetti, la cual estaba plagada de signos matemáticos. Acaso el mejor ejemplo sean los poemas caligramáticos de Guillaume Apollinaire, en donde palabras y letras se componían de tal forma que manifestaban visualmente el contenido o tema del poema. De esta manera, “a finales del siglo XX existe un gran rango de trabajos completamente desarrollados, muy complejos, continuamente interrogados, en el cual las distinciones visuales y verbales son difíciles de sustentar”.[14] Con la poesía del siglo XX se vuelve evidente el hecho de que el aspecto visual del poema es tan importante como el verbal o textual.

Sin embargo, la gran mayoría de libros electrónicos que existen hoy en día no están diseñados considerando esta propiedad esencial de la poesía. Para que un texto se vuelva un libro digital, aunque esté en un formato digital, debe ser convertido a un formato digital particular que pueda ser leído en los dispositivos especialmente diseñados para ello (lectores de libros electrónicos o e-books, smartphones, computadoras, tabletas, etcétera). Hay varios formatos de archivo creados para este propósito. Con excepción del Kindle de Amazon, que usa su propio formato, la gran mayoría de dispositivos lectores de libros electrónicos o e-books (el Nook de Barnes & Noble, el Sony Reader, el iPad, el Papyre, el iRex Digital Reader y el Bookeen) y los teléfonos inteligentes (iPhone y los teléfonos Android y Windows Mobile) usan un formato llamado ePub.

Para que el texto se vuelva un archivo de ePub, tiene pasar a través de un proceso de “codificación” en el cual debe ser insertado en una hoja de estilos predeterminada y un “lenguaje de marcas” es agregado para incorporar información acerca de su formato.[15] El problema con los libros de poesía es que los formatos de archivos de libros electrónicos no tienen el lenguaje adecuado para describir y codificar a la poesía, ya que su “lenguaje de marcado” fue creado para describir fundamentalmente prosa y por ende no tiene la capacidad de describir los elementos visuales específicos de la poesía –por ejemplo los arriba descritos, la alineación y el espaciamiento. La explicación técnica es que: Hay mucho margen de error aquí debido a que el lenguaje de marcado carece de un vocabulario preciso para construir los bloques de poesía. El lenguaje no tiene descripciones específicas (o “etiquetas”) para elementos de la poesía tales como la línea o estrofa, así que tienes que usar elementos de la prosa como mejor puedas para asegurarte que los dispositivos desplieguen el texto correctamente. En términos de marcado, estas etiquetas improvisadas con descriptores poco precisos son llamadas “hacks”, y funcionan de la manera en que términos como “carruaje sin caballos” e “imagen en movimiento” alguna vez lo hicieron. Los hacks son son etiquetas imprecisas que no pueden capturar completamente lo que están tratando de describir.[16]

Una buena muestra del problema de convertir un poema impreso en papel a formato digital es lo que le sucedió al famoso poema de Allen Ginsberg “Howl” (“Aullido”) en la edición digital de sus Collected Poems de la editorial Harper Collins.[17] El poema está compuesto por largas líneas seguidas por otras más cortas que comienzan después de una sangría. En una carta escrita en 1956, Ginsberg explica la importancia de este acomodo visual: “estas largas líneas de estrofas, como las llamo, vienen espontáneamente como resultado del tipo de sentimientos que estoy tratando de expresar, y llegaron como una solución sorpresiva al problema métrico que me preocupó durante una década”.[18] Sin embargo, en la edición digital preparada por la editorial Harper Collins todas las líneas aparecen alineadas en el lado izquierdo. Las palabras son las mismas en la versión digital del papel y en la antigua versión en papel, pero el significado en uno y otro caso es clara y drásticamente diferente.

Como puede ser visto, hay un problema cuando los poemas son codificados en formatos digitales porque pueden perder esas características visuales que son una parte constituyente de su significado.[19] Otra cuestión problemática es que el mismo texto digital puede ser visualizado de diferentes maneras dependiendo del tamaño de la pantalla usada y el dispositivo empleado. Así, un mismo poema puede cambiar radicalmente si es leído en una computadora o en un teléfono inteligente. Cuando la poesía es leída en los lectores de libros electrónicos, la intención del poeta corre peligro de perderse porque las líneas y los espacios son modificados para que puedan acoplarse a la pantalla específica que está siendo utilizada.[20]

Otra elemento que generalmente se señala como una importante ventaja de los libros electrónicos, la posibilidad de ajustar la fuente y el tamaño de ésta, en el caso de la poesía se vuelve una desventaja. Cuando se aumenta o disminuye el tamaño de letra, los saltos de línea del poema se desarreglan y su sentido puede perderse. El estilo tipográfico, fundamental en algunos poemas, también puede ser puesto fuera de lugar.[21] En suma, “es muy difícil preservar los saltos de línea en ePub y otros formatos de libro electrónico: una de las formas en que el texto reajustable se adapta a las preferencias de los lectores en términos del tamaño de la fuente y el dispositivo de lectura es ceñir las líneas en la pantalla de forma diferente según esas preferencias”.[22]

Como se ha mostrado, debido a características específicas de la poesía, a la importancia del elemento visual para la conformación del sentido de los poemas, el impacto de las nuevas tecnologías no ha sido –hasta ahora– enteramente favorable para este tipo de contenido. Los libros electrónicos existentes no representan un avance, de hecho obliteran componentes fundamentales de la poesía. Sin embargo, los libros de poesía también tienen ciertas características que permiten que nuevas tecnologías adicionen valor a ellos., Abordaré ahora el otro lado de la moneda, el impacto positivo –en términos de adición de valor– que las nuevas tecnología han traído a los libros de poesía.

Capacidad de búsqueda y entrega

 

Los libros de poesía usualmente están conformados por diferentes poemas que no necesariamente tienen una conexión entre uno y otro.[23] Octavio Paz escribió: “La poesía no es la suma de todos los poemas. Por sí misma, cada creación poética es una unidad autosuficiente”.[24] Y, más adelante: “Los poemas permanecen y cada uno de ellos constituye una unidad autosuficiente, un ejemplar aislado, que no se repetirá jamás.”[25] Siguiendo estas ideas, puede decirse que los libros de poesía son colecciones de unidades autosuficientes, con su propio significado, autónomas del resto.

Contrario a otros tipos de libros que necesitan ser leídos en su totalidad para aprehender el significado de ellos, como las novelas, los libros de poesía sólo son leídos de manera fraccionaria. Los distintos poemas contenidos en un libro, comúnmente cortos (una página o dos), pueden ser leídos en cualquier orden. Además, la poesía usualmente no es una lectura sencilla y tiene que hacerse varias veces, con paciencia y atención. Estas propiedades hacen que se pueda adicionar cierto valor al contenido de los libros de poesía a través de las nuevas tecnologías. De hecho, hoy existen plataformas que han aprovechado esto. Aquí examino solamente tres, pero que constituyen una muestra representativa.

Lanzada en 2006, “Poem-A-Day”[26], fue creada por la organización sin ánimo de lucro Academy of American Poets. Es una plataforma que envía al correo electrónico previamente registrado un poema contemporáneo de lunes a viernes, y poemas clásicos durante los fines de semana. El correo electrónico enviado, además del poema, incluye un breve párrafo sobre éste, información sobre su autor y su trabajo reciente, vínculos a otros poemas relacionados por tema (separaciones y divorcios; guerra; nacimiento y paternidad; amor; poemas para adolescentes) y la posibilidad de compartir el poema fácilmente por medio de redes sociales como Twitter, Facebook, Email, Google Plus, Reddit y StumbleUpon. Por otro lado, “Poem of the Day”[27] es una plataforma creada por la The Poetry Foundation, una organización literaria independiente. Mediante ella se envían poemas clásicos y contemporáneos recitados por distintos poetas y actores. Otro proyecto interesante, promovido por la Biblioteca del Congreso en Estados Unidos, es “Poetry 180”.[28] Esta plataforma tiene como objetivo proveer a los profesores de secundaria estadounidenses un poema para ser leído durante la clase, cada día del año escolar, el cual dura 180 días,

Dejando de lado estas nuevas formas de enviar poemas de manera fragmentaria que aprovechan los rasgos particulares de la poesía y la forma en que esta es leída, otro aspecto importante en el cual las nuevas tecnologías pueden aumentar el valor de la poesía es en los mecanismos o herramientas de búsqueda. Los libros impresos tienen mecanismos de búsqueda que son bastante básicos, como los índices. En contraposición, en los textos digitales se pueden generar complejas herramientas de búsqueda en las cuales pueden ser buscadas palabras claves o nombres dentro de un texto o en varios simultáneamente. En el caso particular de los libros de poesía, si bien podrían servir para buscar palabras claves o conceptos, donde surge una oportunidad realmente novedosa de interacción dinámica es en las búsquedas dinámicas que pueden ser realizadas.

Un buen ejemplo para ilustrar esto es la aplicación “Poetry”, diseñada por The Poetry Foundation para el iPhone y iPad. En esta aplicación los poemas pueden ser buscados por autor, título o por palabra clave, pero también dependiendo del estado de humor del usuario (alegría, pasión, nostalgia, optimismo, aburrimiento, frustración, etcétera) o tema (juventud, envejecimiento, amor, naturaleza, espiritualidad, trabajo y juego, celebración). Adicionalmente, el dispositivo utilizado puede ser sacudido para obtener un poema con una combinación aleatoria entre estado de ánimo y tema. Estas oportunidades de mejorar las capacidades de búsqueda representan un importante paso certero hacia formas de “contenido individualizado” y de “cultura participatoria” en donde el usuario participa activamente en la producción del contenido que está consumiendo.[29]

Como muestran los cambios analizados, gracias al hecho de que la poesía puede ser dividida en unidades y de que es consumida fragmentariamente, las nuevas tecnologías han hecho posible un conjunto de nuevas formas de enviar poemas en correspondencia con sus características particulares. Asimismo, han impulsado una mejoría en las capacidades de búsqueda, permitiendo a los consumidores establecer acercamientos novedosos a la poesía.

 

Elementos multimedia

El impacto más significativo que han tenido las nuevas tecnologías sobre los libros de poesía ha sido en la posibilidad de agregar elementos multimedia para enriquecer su contenido. Acaso una de las mejores formas para dar cuenta de esto sea la aplicación para iPad, Blanco, desarrollada en el 2011 por Conaculta.[30] Debe enfatizarse que este no es un proyecto único en su caso, pero puede ser visto como un ejemplo representativo de las transformaciones en curso.[31]

Esta aplicación regresa a Blanco, uno de los poemas más importantes de la obra de Octavio Paz, con la intención de promover su trabajo usando deliberadamente las nuevas tecnologías como un mecanismo para hacerlo. Los resultados obtenidos permiten afirmar que fue un proyecto exitoso. Se mantuvo durante varias semanas como la aplicación más popular en la App Store mexicana y recibió uno de los Startup Awards México en la categoría de “Mejor diseño” otorgada por el influyente sitio web The Next Web.[32]

El poema Blanco, publicado originalmente en 1967, es abordado en la aplicación desde muy diversos ángulos. Ésta tiene una edición facsímil del texto con anotaciones manuscritas realizadas por el mismo Paz, así como correspondencia con su editor en torno a su publicación y fotografías y videos que hacen referencia al periodo de la vida del poeta en que fue escrito Blanco. También proporciona una serie de ensayos acerca del poema en cuestión, escritos por el autor y por otros especialistas. En una sección llamada “Galería” se presentan distintas interpretaciones que diferentes artistas han hecho de Blanco: una representación audiovisual del poema y composiciones musicales así como una serie de pinturas inspiradas en el mismo. La aplicación, a su vez, presenta lo que fue nombrada la “Librería Blanco”: varios textos que de cierta manera explican y acompañan el proceso escriturístico de Blanco. Entre éstos están otros tres poemas de Paz y uno de Stéphane Mallarmé, influencia central para el poeta mexicano, así como las traducciones de Blanco al inglés y al portugués.

Pero acaso la característica más interesante de la aplicación sea la manera de presentar el poema mismo. Ésta forma de hacerlo puede ser considerada como una radicalización o reactualización de la forma que originalmente ideó Paz para su poema. Blanco está compuesto por tres columnas que permiten la composición de tres distintos poemas independientes uno del otro, pero que simultáneamente forman un solo poema. En la aplicación se puede elegir, mientas se observa el poema escrito en la pantalla del iPad, que suene la voz de Octavio Paz recitando la columna de en medio, la de Guillermo Sheridan recitando la columna derecha y la de Eduardo Lizalde recitando la izquierda; o, en su caso, los tres leyendo alternadamente el poema entero. Es en este sentido que la aplicación permite una revitalización de la manera en que Paz pensó la interacción con su poema. Más allá: la opción de escuchar música de la India mientras se lee el poema activa una nueva manera de interactuar con él, retomando el hecho de que fue escrito durante una estancia de Paz en ese país y es, en buena medida, un diálogo con su cultura.

Para entender mejor la importancia que tuvo este poema en la carrera de Paz y en la historia de la poesía hispanoamericana, la aplicación desarrollada por Conaculta recupera una serie de videos con importantes intelectuales mexicanos hablando acerca del trabajo de Paz y, particularmente, del poema en cuestión. Estos “comentarios” también incluyen entrevistas con críticos literarios y poetas que evalúan diversos aspectos del poema (sus influencias, su impacto, el lugar que ocupa en la tradición poética, sus múltiples interpretaciones). Toda esta serie de materiales pueden ser escuchados mientras se lee el poema, para así poder seguir la argumentación que cada uno de los individuos hace sobre el poema.

Blanco es solamente un ejemplo de lo que puede hacerse gracias a las nuevas tecnologías con la poesía que en un inicio fue impresa en papel. Como muestra el caso del poema de Paz, incorporar nuevos elementos multimedia a un poema pueden resultar en novedosas formas de interacción y en la reactualización de otras ya existentes. Los poemas –como toda producción artística– pueden ser entendidos como universos que no solamente contienen en sí los versos que los componen, sino también una serie de lecturas y creaciones complementarias. Las nuevas tecnologías permiten aprehender esto y presentar productos en los cuales esté incorporado el universo de los poemas en cuestión, y con ello atizando que las lecturas y experimentaciones nunca terminen.

Conclusiones

La poesía tiene ciertas características que han hecho que la tecnología impacte de una manera particular en los libros que la contienen. Los elementos visuales son fundamentales en la composición del significado de los poemas, pero los formatos digitales de libros electrónicos existentes no toman en cuenta esto. A lo largo de estas páginas se analizó de manera empírica y desde una visión sociológica las maneras en que las nuevas tecnologías han impactado en estos libros de poesía impresos originalmente en papel. Éstos han sido estudiados considerando las innovaciones tecnológicas desde una perspectiva conextualista, es decir, concibiendo su uso y consumo como algo acotado por una serie de factores contextuales.

A pesar de que, como se vio, los lectores de libros electrónicos no hayan supuesto un sustituto ni desplazado a los libros de poesía impresos en papel porque socavan esta propiedad fundamental de su contenido, el hecho de que los libros de poesía estén compuestos por unidades singulares y autónomas ha permitido que se creen nuevas formas de entrega y de búsqueda de la poesía con ayuda de la tecnología. Adicionalmente, se han creado proyectos editoriales digitales tales como Blanco, la aplicación aquí analizada, que muestran que las nuevas tecnologías pueden traer ventajas en la incorporación de elementos que enriquecen y reconfiguran la manera en que el lector puede consumir la poesía.

Utilizando las herramientas de las ciencias sociales es imposible adivinar el futuro y lo que eventualmente sucederá con el contenido de los libros de poesía que, hasta ahora, fue impreso en páginas de papel. Sin embargo, después del análisis que aquí se ha hecho, puede suponerse que aquello que ha sucedido en los últimos años seguirá desarrollándose y que se mantendrán las tendencias ya existentes. Por un lado, parece que los libros electrónicos existentes, al menos aquellos que se venden masivamente, diseñados principalmente pensando en la prosa, no podrían remplazar a los antiguos libros de poesía en papel por una razón sencilla: no toman en cuenta el elemento visual, central en el caso de la composición poética. Por el otro lado, nuevos proyectos digitales como los analizados en estas páginas continuarán creándose y, de hecho, incrementándose. Nuevas tecnologías permitirán el desarrollo de formas novedosas de consumir poesía, diseñadas especialmente para este tipo de contenido y tomando en cuenta la manera particular en que es consumido.

Utilizando como estudio de caso los libros de poesía, estas páginas buscan demostrar en última instancia que no se debe pensar a la tecnología de manera aislada, sino siempre desde una perspectiva que tome en cuenta el contexto en el cual ésta se incorporará y será consumida. Sólo de esta forma podrán ser comprendidos cabalmente los procesos de transformación radical que están viviendo las distintas esferas de nuestra realidad, así como los objetos que han marcado nuestras vidas en los últimos siglos. El mundo editorial y el libro, por supuesto, no son una excepción.

 

 

[1] John B. Thompson. Books in the digital age: the transformation of academic and higher education publishing in Britain and the United States. Cambridge: Polity, 2005.

[2] Al respecto, como buenos ejemplos, véase: Prince, “Dead Again”, The New York Times. 10 Agosto 2012; Coover, “The End of Books Books”, The New York Times. Junio 21 1992.

[3] Thompson, Op. cit.: 317.

[4] Thompson, Op. cit.,: 317.

[5] Thompson, Op. cit.,: 318.

[6] Weisberg, “The Good E-Book”, The New York Times Magazine. Junio 4 2000.

[7] Gomez, Print is dead: books in our digital age. Londres: Macmillan, 2009: 191

[8] Gomez, Op.cit.,: 75

[9] Lennard, Poetry Handbook The poetry handbook: a guide to reading poetry for pleasure and practical criticism. Oxford, GBR: Oxford University Press, 2005: 153 ss.

[10] Williams, The collected poems of William Carlos Williams. Volume 1, 1909-1939. Litz, W.A. and MacGowan, C. Eds. Nueva York: A New Directions Book, 1991: 383.

[11] Longenbach, The Art of the Poetic Line. Saint Paul, Minnesota: Graywolf Press. 2008: xi.

[12] Levertov, “On the Function of the Line”, en Light Up the Cave. Nueva York: New Directions, 1981: 61.

[13] Collins, “Kindle isn’t kind to poetry (entrevista por Bill Radke)”, Marketplace, Julio 23 2010.

[14] Drucker, “Experimental, Visual, and Concrete Poetry: A Note on Historical Context and Basic Concepts”, en Experimental-Visual-Concrete. Avant-garde poetry since the 1960s. Jackson, D., Vos, E. and Drucker, J. eds. Amsterdam, Atlanta: Rodopi 1996: 39

[15] Salario, “Breaking  the  Poetry  Code The  future  of  poetry  e­books,  and  why  it’s  not  what  you  think.” Poetry Foundation, 10 Noviembre 2010.

[16] Salario, Op. cit.

[17] Morgan Teicher, ”This Is Not Allen Ginsberg’s “Howl”, Publishers Weekly (PWxyz Blog), 6 Octubre 2010 y O’Neal Parker, “Poetry’s tense relationship with e­readers”, The Washington Post, 15 Marzo 2013.

[18] Ginsberg, “Letter. May 18, 1956. Allen Ginsberg [San Francisco] to Richard Eberhart [Nueva York], en: Howl on Trial: The Battle for Free Expression. Bill Morgan, B. and Peters, N. eds. San Francisco: City Lights Books, 2006: 41

[19] Habría que señalar matizar esta aseveración subrayando que si bien hasta ahora el EPUB no funcione para describir y codificar poesía, es posible que en un futuro logre hacerlo. Su desarrollo ha sido dinámico. Podemos pensar que, si alguien decidiera avocarse a ello, se podrían generar las descripciones específicas necesarias para los versos y diseñar un lenguaje de marcado pensado para la poesía.

[20] Collins, “Kindle isn’t kind to poetry (entrevista por Bill Radke)”, Marketplace, 23 Julio 2010 y Italie, “Poetry joins e-book stampede. Publishers struggle to address  issues  about format”, The Columbian: 26 Mayo 2013.

[21] Brown, “Poetry Extinguished by Kindle?”, Huffington post United Kingdom (Culture), 20 diciembre 2011.

[22] Morgan Teicher, “Diverging Digital Roads: Poetry and E-books”, Publishers Weekly. 28 Marzo 2011.

[23] Excepciones a esto son los poemas largos, aquellos que por su extensión conforman un libro por sí mismos. Los poemas épicos como la Ilíada, la Odisea, la Eneida y el Mahábharata, así como Beowulf, Paraíso perdido de John Milton, los Cantos de Ezra Pound o el Canto General de Pablo Neruda, son buenos ejemplos. Sin embargo, incluso estos poemas largos incluso pueden ser divididos en varias fragmentos sin perder su significado porque frecuentemente están compuestos por unidades autónomas. Esto es claro en Cantos de Ezra Pound, el cual está compuesto por 120 secciones, o el Canto General de Neruda que está constituido por quince secciones, a su vez conformadas por 231 poemas individuales.

[24] Paz, El arco y la lira. El poema, la revelación poética, poesía e historia. México: Fondo de Cultura Económica, 1956: 6.

[25] Paz, Op. cit.,: 8.

[26] El sitio web oficial del programa: http://www.poets.org/poemADay.php (consultada Noviembre 2014).

[27] El sitio web oficial del programa: http://www.poetryfoundation.org/features/audioitem/3984 (consultada Noviembre 2014).

[28] El sitio web oficial del programa:: http://www.loc.gov/poetry/180/ (consultada Noviembre 2014).

[29] Gomez, Print is dead…: 113; Jenkins, Convergence culture: where old and new media collide. Nueva York; Londres: New York University Press, 2008: 3.

[30] Esta aplicación puede ser descargada gratuitamente aquí: https://itunes.apple.com/mx/app/octavio-paz-blanco/id484285852?mt=8&ls=1 , consultada Noviembre 2014.

[31] Otros casos similares son: “The Waste Land” creada por Touch Press and Faber; “The Sonnets by William Shakespeare” de Touch Press; “The Poetry App” creada por Josephine Hart Poetry Foundation; “Muerte sin fin de José Gorostiza” y “Amado Nervo, El fantasma soy yo” también desarrolladas por Conaculta. Todas ellas pueden ser descargadas en la App Store de iTunes.

[32] Heim, “Top Mexican iPad app showcases poems by Nobel Prize for Literature Octavio Paz”. The Next Web. 8 diciembre 2011; Staff, Mexico’s Top iPad App? An Octavio Paz Poem!”, Poetry Foundation (Harriet: a poetry blog). 9 diciembre 2011; y González, “Un premio nobel en el IPad”, Cuello Blanco Magazine. 20 diciembre 2011.

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Reescribir lo imaginado: fanfiction

La tecnología nos ha permitido aprehender la cultura en formas inéditas: acelerando y moldeando inquietudes artísticas, recreando mundos fantásticos, multiplicando el impacto de las obras, compartiendo experiencias en tiempo real, etc. En cualquier caso, estamos ante la inminente resignificación de la industria cultural. Crear, difundir y recibir el arte a través de dispositivos tecnológicos fomenta el surgimiento de nuevos paradigmas de interacción autor-obra-receptor. Uno de ellos es el llamado fanfiction. Este término designa a las creaciones elaboradas por los fans a partir de animes, mangas, comics, libros, música, videojuegos, películas, series de televisión y un sinnúmero de fuentes de esparcimiento con la finalidad de acrecentar las historias originales, construyendo nuevas aventuras de los personajes. Este concepto se emparenta con las diversas maneras de apropiación de las obras, como el fanart o el fanfilm; el fanfiction se refiere a la literatura desprendida de las piezas artísticas.

Si bien, la necesidad de reutilizar escenarios imaginarios se rastrea desde la antigüedad, cito como ejemplos la Ilíada de Homero, cuyo producto fue la Eneida de Virgilio, y el El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, fundamento del Quijote de Avellaneda; el fenómeno actual está marcado por la colaboración colectiva, el empleo de plataformas digitales, la producción en distintos idiomas y el deseo de compartir sobre el de vender los escritos resultantes. Tal como lo conocemos hoy en día, el fanfiction nació con la serie Star Trek, dirigida por Gene Roddenberry en los años 60. Cuando se estrenó en 1966 no se tuvo el éxito esperado, de hecho, tras su primera temporada ya se sopesaba su cancelación, aún así se grabaron dos temporadas más; una década más tarde, su retransmisión conseguiría arraigarla como uno de los productos de entretenimiento más importantes del siglo XX, actualmente reconocido con el Records Guinness de spin-offs: cinco series de televisión y doce películas. Ya en los años 70, los seguidores elaboraban relatos a partir de la serie, realizados en fanzines y distribuidos por correo y en fotocopias.

Con la llegada de Internet y la expansión de cultura transmedia, las comunidades de fanáticos fortalecieron y extendieron dichas actividades. Su consigna es clara: disfrutar, crear, compartir. El impacto masivo del fanfiction conlleva una dinámica cultural proyectada como una serie de procesos creativos: la obra original es publicada y aceptada, los fans inician su labor recreativa en textos, de nueva cuenta es la producción legítima quien irrumpe con una precuela, secuela o cualquier otra variante. Después de contar con una pieza modelo, la influencia entre fans y autores/productores no deja de presentarse, aunque no siempre con resultados gratos. El aspecto legal es el más controvertido. El fanfiction no está autorizado, por consiguiente, muchas productoras y autores lo consideran transgresor del copyright, incluso han llegado a demandar a páginas web por la difusión de este tipo de materiales, es el caso de Lucasfilm, productora de Star Wars, Indiana Jones y American Graffitti. No obstante, las contribuciones de los fans son tan numerosas y ricas en contenidos, que se vuelve imposible ir en contra de éstas; una postura más tolerante se está abriendo paso entre autores de la talla de Douglas Adams, creador de The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy, y J.K. Rowling, autora de Harry Potter, quienes celebran las piezas basadas en sus producciones.

Fanfiction, Quotev, Kildle Worlds, Wattpad, Archive of Our Own, Asianfanfics y FicWad son algunos de los sitios web relacionados con las creaciones textuales de los fans. Se nutren de vastas comunidades, con una formidable actividad y una autorregulación establecida por el sitio. Usualmente, los textos se clasifican en categorías relacionados al tipo de obras-base (Anime/manga, Books, Cartoons, Comics, Games, Misc, Movies, TV shows, Play/musicals, etc.), y subcategorías adecuadas al tipo de historia desarrollada (Angst, Crossover, Drable, Fluff y Warm and Fuzzy Felling, Hurt/Comfort, One-Shot, Side-Story, Spamfic, PWP, Alternative Universe, entre otros). También se proporcionan los datos del autor, un resumen o palabras clave afines al texto, fecha de publicación/corrección, número de palabras, vistas, comentarios de otros participantes y reputación del autor, sea por marcas de favoritos/recomendados o seguidores.

La imagen anterior corresponde a 50 photographs, una serie de historias sobre los personajes principales de Rurouni Kenshin Meiji Kenkaku Romantan, manga escrito e ilustrado por Nobuhiro Watsuki, cuya resonancia cultural arrojaría el anime, dos ovas, una película animada y una de live action, dos videojuegos, ocho art books y 3 volúmenes de ranobes. Es parte de los casi 15, 000 títulos sobre la narración japonesa consignados en Fanfiction. Esta derivación gira en torno al significado de la relación entre Himura Kenshin y Kamiya Kaoru y está dentro de una secuencia de one-shot, pequeños fanfics de una historia sin continuación alguna, en ocasiones pueden estar seriados tal como sucede aquí. Aunque este proyecto no se ha terminado, existen en este momento solo 26 capítulos de los 50 prometidos, sí refleja la naturaleza del fanfiction: alto conocimiento de la pieza original, apropiación de la obra con elementos clave, es producida por un usuario activo (con 24 historias escritas sobre Rurouni Kenshin, Get Backers, Fushigi Yuugi, Naruto, Avatar: Last Airbender y Harry Potter; y ha marcado como favoritas 336 historias y 61 autores), frecuente retroalimentación, el texto enmarcado por una mecánica de completa seriedad a las historias posibles, así la autora adecúa el lenguaje de sus personajes al registro de los originales. Pese a toda la dedicación de los fans, sus textos no siempre tienen una óptima calidad lingüística, sobre todo, por el carácter amateur de la escritura.

El fanfiction convive armónicamente con la asombrosa diversidad de plataformas de entretenimientos desde donde emergen las grandes narraciones. Su repercusión tiene dos beneficios bien identificados: favorece a la misma industria cultural, al distribuir y solidificar la obras, y también influye positivamente en la formación de estrategias educativas cuyo objetivo es afianzar los conocimientos de los alumnos, valiéndose de su entorno tecnologizado natural. Estas posibilidades de aplicación del fanfiction permite vislumbrar el potencial del mismo: mejoras en la distribución del contenido, impulso a la producción artística y profesionalización de escritores, preservación el arte, apoyo a la educación, legitimación de nuevos modelos legales, desarrollo de prácticas sociales horizontales, actualización y refinamiento del conocimiento humano, entre otros. Ahora el reto se perfila a sustraer el tema de la marginidad en donde habita y promover su uso y estudio en las instituciones culturales.

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La RedHD y contextos latinoamericanos: auto-representación y geopolítica en las HD

redhd_dhlibWord cloud generated using Voyant from the paper abstracts presented at Segundo Encuentro de Humanistas Digitales in May 2014.

Esta entrada de Isabel Galina (UNAM), Élika Ortega (Universidad de Kansas), Ernesto Priani (UNAM),  Paola Ricaurte (ITESM) aparece simultáneamente en inglés en DH+Lib.  Agradecemos a los editores Zach Coble, Sarah Potvin y Roxanne Shirazi por facilitarnos un espacio para publicar este artículo que consideramos debe alcanzar también a una audiencia angloparlante.

Pocos campos del conocimiento han tenido un debate tan intenso como el que se ha dado en las Humanidades Digitales (HD) en los años recientes. Las HD se han convertido en el eje de discusión sobre el lugar de las humanidades en las instituciones universitarias públicas y privadas, y en otras instituciones públicas, además de estar presentes en otras reflexiones relacionadas con el futuro del libro en el nuevo entorno digital, la crisis editorial mundial o el giro científico en la investigación humanística. Hasta el momento, muchos de estos debates se han mantenido dentro del contexto académico anglo-americano que ha sido el lugar donde mayor crecimiento ha experimentado en las últimas décadas. Un giro global, las discusiones iniciadas entre “el norte” y “el sur” y el crecimiento mismo del campo de las HD, han impactado estos debates de forma positiva y han abierto el escenario a una discusión mayor. La RedHD (Red de Humanidades Digitales) y otras organizaciones del sur han sido participantes clave. Humanistas digitales de habla portuguesa y española se han reunido como una emergente comunidad “periférica” con proyectos, iniciativas y organizaciones importantes. Algunos ejemplos son la Asociación Argentina de Humanidades Digitales, Associação das Humanidades Digitais (AHDig), Humanidades Digitais, GrinUGR, Humanidades Digitales Hispánicas. Sociedad Internacional, Día HD/Dia das Humanidades Digitais 2013 y 2014, MapaHD, por nombrar algunos. A través de fructíferos debates hemos reconocido diferencias institucionales, económicas, sociales, tecnológicas, culturales y otras diferencias contextuales.

El más reciente número de Culture Machine (CM) titulado Viva Culture Machine! Latin American Mediations publicado a finales del 2014 incluye el artículo de Gabriela Méndez Cota “Digital Humanities: Whose changes to you want to save?” que aborda el trabajo realizado en el campo en Latinoamérica. La visibilidad e inclusión de trabajo académico en las HD producida en muchos de los países de habla hispana es productiva y conduce a diálogos de mayor alcance, especialmente en revistas de prestigio como CM. Por esta razón celebramos el hecho de que exista un número dedicado al trabajo académico latinoamericano y, en particular, a los académicos mexicanos.  El artículo, sin embargo, ignora mucho del trabajo realizado por muchos investigadores en las HD en Latinoamérica y en particular, dentro de la RedHD, lo que da lugar a lo que se podría considerar una imagen limitada, si no es que distorsionada de la situación actual.  Apreciamos la oportunidad de entablar una discusión abierta y diversa y aprovechamos este espacio para fomentarla.

El artículo de Méndez Cota afirma que ofrece “una revisión crítica de la Red de Humanidades Digitales Latinoamericana” (p. 2) [1] aunque no exista una red en América Latina bajo ese nombre. A pesar de que sea un nombre que jamás hemos utilizado y una atribución que nunca hemos reclamado, asumimos que la autora se está refiriendo a la RedHD. Empezando con este error, sentimos que la representación de la RedHD, a través de la selección de fuentes y de las diferentes prácticas de HD mencionadas en el artículo de Méndez Cota es parcial y carente de contexto. Por lo tanto, su crítica, en nuestra opinión, requiere ser rebatida y por ello nos gustaría hacer notar algunas imprecisiones que consideramos sesgan el artículo y ofrecen una representación parcial del trabajo de HD en México y otros países latinoamericanos. Además, tomamos esta oportunidad para ampliar las referencias utilizadas por Méndez Cota para así contribuir a la descripción de las HD en México y Latinoamérica y ofrecer, desde nuestra práctica de los últimos años, un contexto más amplio para su crítica.

Como puede verse a través de los archivos de este blog, la RedHD es una organización que ha trabajado desde hace casi cuatro años para “promover y fortalecer la investigación humanística y el cómputo, con especial énfasis en la investigación y educación […] la comunicación entre los humanistas digitales de la región, […y] proyectos e iniciativas regionales a nivel internacional” (RedHD “Acerca de”). Aunque basados principalmente en universidades y otras instituciones académicas, a lo largo de este tiempo, la Red ha crecido y diversificado sus intereses y áreas de experticia y se ha expandido geográficamente. También hemos establecido colaboraciones con otros grupo de HD en Latinoamérica tales como AAHD, AHDigitais mencionados anteriormente, e iniciativas enfocadas en el sur global como GO::DH. La RedHD ha tenido muchos logros en los últimos años, pero también estamos conscientes de que todavía existe mucho trabajo y reflexión en torno al lugar/relevancia/papel de las HD en México y en otros países de Latinoamérica, empezando con la pregunta acerca de nuestro lugar en las HD latinoamericanas. Esto es una preocupación que continuamos trabajando en la RedHD desde México y en diálogos con otras redes en el exterior.

Una de las problemáticas resaltadas por Méndez Cota acerca de las HD latinoamericanas es la falta de reflexión crítica del concepto de humanismo ya que este “no ha sido filosóficamente ‘deconstruido’, y mucho menos ha sido políticamente desacreditado. Esto es lo que emerge de las contribuciones de un número de humanistas digitales al blog de la Red Latinoamericana de HD” (p. 2). Las discusiones acerca de nuestro posicionamiento en el campo y nuestros fundamentos ontológicos, epistemológicos, teóricos y metodológicos para definir la práctica de las HD desde nuestro locus enunciativo heterogéneo y plural son parte de un trabajo colectivo en proceso. Así, consideramos que las aseveraciones que realiza Méndez Cota acerca de la RedHD requieren de una investigación de campo que los fundamente. Por otra parte, las fuentes utilizadas por la autora para hacer su crítica, además de limitadas, no pertenecen al blog de la RedHD como indica, sino que son entradas del blog RedHD en Traducción en el cual trabajamos durante el Día de las Humanidades Digitales en el 2014 como un proyecto internacional independiente. Debido a que emprendimos de forma colectiva RedHD en Traducción como una forma de dar visibilidad internacional a algunos de los artículos fundacionales producidos por humanistas digitales hispanohablantes, consideramos que la genealogía de las fuentes de Méndez Cota debería ser parte del argumento, así como su diversificación para integrar el trabajo disponible en el blog de la RedHD y otros artículos individuales que han sido publicados en otros lugares.  RedHD en Traducción fue un ejercicio de intercambio entre humanistas digitales principalmente en México y en otras partes del mundo y contó con gran apoyo de nuestros colegas ‘en el Norte’. Adicionalmente, estas entradas, con la excepción de una, son traducciones de artículos publicados previamente en otros lugares.

Méndez Cota sistemáticamente señala que sus fuentes de RedHD en Traducción fueron publicados en 2014, mucho más tarde de lo que lo fueron. Por ejemplo, “¿Humandiades digitales en español?” de Juan Luis Suárez fue publicado inicialmente en 2010 en Insula 762, mientras que “Bibliotheca mexicana: virtud, condena, posibilidad, de Ernesto Priani se publicó en 2012 en la Gaceta del Fondo de Cultura Económico. Solamente “Geopolítica del conocimiento y humanidades digitales” de Paola Ricaurte fue publicado en el blog de RedHD en 2014. Aunque el año de publicación puede parecer un detalle sin importancia, en el dinámico campo de las HD incluso un par de años hacen una diferencia sobre cómo los proyectos son articulados conceptualmente o en la práctica. El contexto en el que cada artículo fue publicado es especialmente importante porque muchos de los temas mencionados en ellos han sido el foco de nuestro trabajo en los últimos años. Esta trayectoria no es reconocida o mencionada en la crítica de Méndez Cota y, por lo tanto, parecería que nuestro trabajo es estático y anacrónico. Esto es aún más significativo ya que la revista CM tiene principalmente una audiencia en inglés. Para la RedHD, el ejercicio de traducir nuestro trabajo al inglés (y otros idiomas) durante RedHD en Traducción fue una estrategia de auto representación que buscó abrir el debate de las genealogías de las HD desde nuestras experiencias particulares como académicos y como organización–las cuales pueden o no ser representativas de una perspectiva latinoamericana. Podemos ver una fuerte conexión entre el ejercicio de la RedHD y la editorial colectiva de la revista CM que dice:

We can therefore perhaps see these thinkers from Mexico and other locations in Latin America as offering the gift of their work, understanding, language and translation to English-speaking readers of Culture Machine all over the world. For this particular issue, the Spanish-speaking writers have all made their texts available in English, in recognition of the present readership of the journal – but also in recognition of the fact that a number of scholars based in the Spanish-speaking world are already part of the mainstream discourses and debates in the global west and north, precisely because so many of them are able to navigate comfortably between different languages and different academic conventions. (The willingness and ability to do so is unfortunately not always reciprocated, we are ashamed to admit.)

Sin embargo, esta misma práctica de nuestro lado no es tomada en cuenta por Méndez Cota quien es no solo la autora del artículo sino también la editora del volumen 15 de CM.

Las HD, como toda práctica cultural, están claramente caracterizadas por el contexto en el que se encuentran enraizadas. Las posibilidades y limitaciones de los recursos, infraestructura e instituciones en donde trabajamos son un constante recordatorio de esta condición. La autora hace referencia a la importancia de los argumentos de Mignolo, a través del texto de Ricaurte, en relación a la necesidad de abandonar el concepto universalista del conocimiento y como debe de ser “aplicado primero al entendimiento ‘local’ de las HD” y sugiere que “estos cuestionamientos probablemente ocurrirán en la región latinoamericana en los próximos años” (p.7). No podríamos estar más de acuerdo. La insistencia de Méndez Cota en la importancia de que los humanistas digitales y, de hecho, todos los humanistas en general, cuestionen los conceptos de producción de conocimiento por parte del ‘experto’ del hemisferio norte ha sido un foco de interés desde que la RedHD fue fundada en 2010-2011–– algunas de las particularidades de las HD en México son parte del artículo de Isabel Galina “¿Qué son las Humanidades Digitales?” (2011) traducido al inglés y publicado en el blog la RedHD en traducción en el 2014 también. Ricaurte misma menciona los mecanismos para legitimar la producción del conocimiento en las HD. Sin embargo, la autora sugiere que estos cuestionamientos surgirán fuera del sistema tradicional universitario. Méndez Cota tiene razón, pero solo parcialmente. Considerando la relativa superficialidad del artículo, es injusto sugerir que las HD basadas en la academia universitaria no podrán contribuir al debate.

Parte de la crítica de Méndez Cota yace en el hecho de que proyectos pioneros de HD como el Corpus del Español y Bracero History Archive “han involucrado la participación de universidades en Estados Unidos que tienen lazos con empresas privadas y el estado” (p. 3) sin ponerlos junto con los recursos que han estado completamente basados en México como la Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano, del propio Priani, la Bilioteca Digital de Humanidades de la Universidad Veracruzana, Libros del Baubo o el Seminario de Tecnologías Filosóficas. Además, lejos de ser una desventaja, una suerte de sumisión al Norte, como Méndez Cota parece implicar, vemos nuestras colaboraciones (con el Norte) como una de las fortalezas del trabajo hecho en la RedHD. Fuertes lazos con comunidades de HD en Estados Unidos, Alemania, Canadá, el Reino Unido y otros países, lejos de disminuir nuestra relevancia como humanistas digitales mexicanos, la ha resaltado y nos ha dado espacio para hacer fuertes cuestionamientos, provocar y proponer. De forma similar, también hemos cuestionado la escalabilidad de nuestras prácticas basadas en México frente a las HD alrededor del mundo. Un aspecto clave que se escapa de la crítica de Méndez Cota es el ethos de colaboración que los humanistas digitales hemos adoptado en todo el mundo. No somos la excepción y, lejos de tratarse de una retórica de prácticas, las colaboraciones -locales e internacionales- han sido los ladrillos del trabajo de la RedHD.

Por otro lado, la impresión de Méndez Cota de que “los humanistas digitales basados en las universidades alinean su labor con proyectos de construcción de nación, desarrollos socioeconómicos, la creación de herramientas para la conservación del patrimonio y estándares académicos rigurosos […] que reafirman, sin problematizar, la narrativas rotas sobre nación, conocimiento y tecnología” (p. 7) es muy probablemente resultado de las fuentes limitadas que utiliza en el artículo. Aunque algunos proyectos paradigmáticos dirigidos por miembros de la RedHD, como el recientemente anunciado Códice Mendoza, sí tienen un objetivo patrimonial y están sustentados por instituciones gubernamentales, como se puede ver a partir de los ejemplos de arriba, la diversidad del trabajo publicado en este blog, los proyectos que componen nuestra base de datos, nuestra relación con organizaciones como Wikimedia México, el perfil de nuestro trabajo, nuestra posición en defensa del conocimiento abierto, la cultura libre y el procomún, las luchas institucionales para abrir espacios a las HD en todos los niveles, nuestra discusión sobre el papel de las humanidades en la geopolítica del conocimiento, difícilmente se puede considerar patrimonial, nacionalista o tecnocientífico. La extensión colectiva y la variedad del trabajo hecho de ninguna forma se puede caracterizar de manera unidimensional.

Es precisamente debido a la diversidad del trabajo hecho por los miembros de la RedHD y, aún más, por el trabajo hecho a lo largo y ancho de Latinoamérica[2], que no podemos estar de acuerdo con la crítica generalista de Méndez Cota. Su visión y las preguntas que propone, no obstante, son extremadamente interesantes. La idea que toma de Leonardo Rodríguez Medina de “desarrollar una estructura material y simbólica que permita la expresión del conocimiento local que, una vez canalizado, haga posible el diálogo con otras áreas” (p. 10) es, indirectamente, el espacio que hemos buscado construir aquí y en otros medios. Asimismo, Méndez Cota también tiene razón en señalar que “el diálogo no es una consecuencia natural de cualquier encuentro, sino un resultado contingente de los intercambios sociales, políticos y económicos” y, más adelante, en preguntar, “¿Podrían las Humanidades Digitales ser una de estas áreas?” (p. 10).

No creemos que haya una sola forma de hacer HD en México. Por lo tanto, tampoco hay una sola forma en las que las HD pueden responder a estas preguntas y/o contribuir a la apertura de espacios de debate, pero sí se trata de un espacio donde “la complejidad de establecer el diálogo entre tradiciones culturales, históricas e intelectuales inconmensurables” (p. 9) puede suceder y, de hecho, sucede. Las HD en México (y en cualquier otro lado) no nacieron ya formadas, y ya sea dentro o fuera de la academia, no deben ser confundidas con una solución generalista a los problemas de producción de conocimiento en el Sur/Norte. Nos ha tomado años llegar al punto en el que, como organización, podemos mirar al trabajo publicado hace tres o cinco años y reconocer los aspectos y conceptos que han cambiado desde entonces. Nos ha costado mucho trabajo sostener los debates entre los miembros de la RedHD y hacer intercambios con humanistas digitales en América Latina, el Sur global y, también el Norte, pero esto nos ha conducido a un entendimiento más amplio de lo que hacemos en relación con el trabajo de otros. Seguramente nos tomará tiempo elaborar estos diálogos de forma que sean fructíferos, pero esto solamente ocurrirá si todos nos atendemos con justicia y nos damos oportunidad de auto representarnos.

[1] A partir de aquí todas las traducciones al español del artículo de Méndez Cota son nuestras.

[2] Las primeras Jornadas de Humanidades Digitales, Culturas, Tecnologías y Saberes organizada por la Asociación Argentina de Humanidades Digitales que tuvo lugar en noviembre de 2014 en Buenos Aires, y en las que participó la RedHD, precisamente tuvieron como objetivo reflexionar críticamente acerca de la relación entre tecnología y humanidades desde diversas perspectivas y prácticas.

Isabel Galina, Élika Ortega, Ernesto Priani, Paola Ricaurte
(UNAM, University of Kansas, UNAM, ITESM)

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I Jornadas de HD, Buenos Aires 2014*

*Esta  entrada fue escrita en conjunto con Paola Ricaurte a partir de nuestra participación y asistencia a las Jornadas

I Jornadas de Humanidades Digitales Culturas, Tecnologías, Saberes

Asociación Argentina de Humanidades Digitales

Buenos Aires, 17-19 de noviembre de 2014

Del 17 al 19 de noviembre en Buenos Aires se llevaron a cabo las primeras Jornadas de Humanidades Digitales, Culturas, Tecnologías y Saberes organizada por la Asociación Argentina de Humanidades Digitales. El evento congregó un público heterogéneo de estudiantes, investigadores, docentes, artistas que durante tres intensos días expusieron y discutieron acerca del estado de las humanidades digitales en la región y presentaron trabajos que demuestran las infinitas posibilidades de este nuevo espacio que articula la dimensión humanística con la tecnología. Además, se ofrecieron numerosos talleres de capacitación en herramientas para realizar de análisis y conferencias de personalidades destacadas en el campo.

La conferencia inaugural titulada “Culturonomics, analítica digital y humanidades digitales. Desde el tradicional ¿quiénes somos? al renovador ¿dónde estamos?” estuvo a cargo de Alejandro Piscitelli.  A partir de cuatro ejes -Google maps, google books y smartphones, las neoespecies mediáticas, ¿El fin o reinvención de la investigación social? y humanidades digitales, la tercera cultura- Piscitelli realizó un recorrido por las recientes transformaciones tecnológicas, la emergencia de los grandes datos y sus implicaciones para la investigación social y el quehacer humanístico. Sobre las humanidades digitales mencionó: “antes que un movimiento académico somos un conjunto transicional de prácticas que están mutando de lo viejo a lo nuevo”. 

Desde el lunes 17 y hasta el martes 18 las actividades dieron inicio con la oferta de talleres que cubrieron toda la mañana. Los recursos y las habilidades enseñadas en dichos talleres durante las jornadas comprendieron una introducción a LaTeX, scrapping textual, scrapping visual, blogging académico, gestores de referencias bibliográficas, comunidades de práctica, narrativa multimodal, introducción a la edición en XML-TEI, Greenston, mapas y archivos, Bibliotecas y archivos digitales y la Herramienta de evaluación de proyectos digitales, este último a cargo de la RedHD.  Hay que destacar la labor de los organizadores para brindar la oportunidad de tomar talleres de capacitación en tecnologías y metodologías que facilitan la labor de los humanistas digitales.

En la tarde del 17 se ofrecieron dos paneles: “Literatura digital: distancias y aproximaciones humanistas a las tecnologías” que discutió desde una perspectiva crítica la compleja relación entre literatura y tecnología y  “Edición en el entorno digital” que abordó las posibilidades de edición de distintos recursos textuales en el ámbito digital. A estos paneles les siguió una ronda de ponencias que presentaron por una parte, proyectos en educación superior, y  por otra, proyectos de digitalización de textos literarios. 

El martes 18 por la tarde comenzaron las sesiones de plenarias, al ser mesas simultáneas fue difícil cubrir todas las presentaciones. En la mesa “Reflexiones sobre la producción digital” se presentaron diferentes aproximaciones y proyectos de investigación que abordan el tema de lo digital, las sociedades tecnológicas, las geopolíticas de conocimiento y, el tema principal, las Humanidades Digitales puestas en práctica; Paola Ricaurte, de la RedHD, presentó en esta mesa la ponencia titulada “Geopolítica y micropolítica en la producción de conocimiento. Algunas implicaciones para las humanidades”.

La sesiones que cerraron el día fueron las de “Reflexiones sobre la literatura digital (2)” y “Producción y nuevos medios”, en esta última los ponentes abordaron temas como el periodismo de datos, el uso de videojuegos, la presencia de Youtube como herramienta educativa y de entretenimiento y el uso del diseño como herramienta de cambio social.

A pesar de una mañana lluviosa, el miércoles 19 comenzó con cuatro mesas simultáneas: “Reflexiones sobre la producción digital (3)”, “Nuevos formatos discursivos (1)”, “Recursos digitales para la investigación” y ” Estudios de caso (1)”. En la mesa sobre los Recursos digitales se presentó la ponencia acerca de la Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano junto con charlas sobre acceso abierto de repositorios y herramientas, el mapping y los entornos digitales y se hizo la presentación el proyecto del LinDH de la UNED.

En la sesión de paneles, el dedicado al Acceso abierto. Políticas y estrategias para el acceso al conocimiento científico, los panelistas se centraron en la presentación de plataformas y recursos que facilitan la apertura de la información; sin embargo fue consenso la dificultad a la que se enfrentan los países latinoamericanos (entre otros) para implementar leyes que estén a la vanguardia junto con la tecnología desarrollada para hacer posible el intercambio de conocimientos.

Tras el almuerzo se presentaron las mesas sobre Nuevos formatos discursivos (2) y una mesa redonda sobre TIC en la educación. Simultáneamente se realizaron mesas sobre Estudios de caso (2 y 3), donde se presentó la RedHD como un caso de estudio, su surgimiento, evolución, logros y metas a largo y corto plazo. Al mismo tiempo, compartieron espacio con charlas acerca de extracción de información, repositorios abiertos, corpus, jerarquización de saberes y fuentes para la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales.

Los paneles que cerraron el ciclo de charlas trataron las temáticas de Educación virtual y Arte digital, dos mecanismos de producción diferentes y las diferentes formas y repercusiones en la sociedad que las produce.

Para cerrar las Jornadas escuchamos la excelente plenaria a cargo de Mela Bosch titulada

“Cóncavo   y   convexo:   Documentación   y  Humanidades Digitales,  punto de inflexión”

en la que se presentó un recorrido de las Humanidades Digitales desde sus primeros acercamientos en la academia argentina hasta el estado actual en el que la Asociación Argentina de Humanidades Digitales se ha consolidado dando pie a estas Jornadas.

La variedad de tópicos abordados, las diversas aproximaciones teóricas y metodológicas, la conformación de emergentes comunidades de práctica nos demuestran las múltiples posibilidades que ofrecen las humanidades digitales para la reflexión académica, la publicación, la intervención y la creación. 

Recursos:

Sitio de la Asociación Argentina de Humanidades Digitales http://aahd.com.ar/

Presentación de la conferencia inaugural “Culturonomics, analítica digital y  humanidades digitales. Desde el tradicional ¿quiénes somos? al renovador  ¿dónde estamos?” impartida por Alejandro Piscitelli el 17 de noviembre. 

https://prezi.com/xb969mylbzig/culturonomics-20/

Storify del encuentro:

https://storify.com/giyuela/jornadas

Tumblr del taller de scraping textual:

http://tallerscrapingtextual.tumblr.com/

Nota sobre el encuentro:

http://www.caicyt-conicet.gov.ar/web/humanidades-digitales-en-el-centro-cultural-san-martin/

Notas taller “Evaluación de recursos digitales para las humanidades”

https://www.dropbox.com/s/d1em9zipcrchzjx/Taller-Evaluacion-Argentina.pdf?dl=0

Presentación “RedHD: caso de estudio”

https://www.dropbox.com/s/rmd3q3nrrmha9ih/RedHD-caso.pdf?dl=0

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Comentario a “Rethinking the Digital Humanities in the context of originary technicity” de Federica Frabetti

*El texto que aquí publicamos aparecería en el Vol 15 de la revista Culture Machine, llamado “Viva Culture Machine!: Latin American Mediations”. El comité editorial de la revista nos había solicitado comentar desde nuestra práctica y desde América Latina el artículo “Rethinking the Digital Humanities in the Context of Originary Technicity” de Federica Frabetti. Después de diferencias de perspectiva metodológica, interpretativa y editoriales con la revista, hemos decidido hacerlo público en el blog de la Red.

Ernesto Priani Saisó

José Francisco Barrón Tovar

Leemos el texto de Federica Frabetti en un contexto, el latinoamericano, donde la adopción de las metodologías y herramientas de las humanidades digitales (HD) se produce a destiempo en relación con su desarrollo en los centros de avanzada tecnológica. Aquí, cabe puntualizar, la tecnología no llega sola. Viene cargada de una discursividad que en ocasiones la antecede y produce el fenómeno crítico de poner a debate instrumentos antes de que se experimente con ellos. Por eso, al momento de revisar la lectura de las humanidades digitales que hace Frabetti a partir del concepto de tecnicidad originaria, nos preguntamos si su propuesta teórica se cumple en la práctica. Es decir, si opera al nivel del ejercicio de las humanidades digitales cuando éstas parten de la recepción -recibir es tener tiempo de pensar lo que se recibe- y no de su desarrollo. Aquí nuestra reflexión.

culturemachine

En principio, es difícil no estar de acuerdo con Federica Frabetti. Las prácticas y los conceptos elaborados en lo que actualmente llamamos -disciplina o no- humanidades digitales deben comenzar a pensarse y a repensarse filosóficamente.

Pero creemos que para ello debe darse un cambio de perspectiva respecto de la postura sostenida por Frabetti. Pues si bien,

“computation and the humanities cannot be thought as two separate entities whose relations can be defined once and for all, and that the digital humanities might need to keep the very question of the relations between the humanities and digitality (and perhaps, more broadly, between the human and the technological) open. In fact, the ability to question inherited conceptual frameworks regarding technology might be one of the digital humanities’ points of strength, which is pivotal to the production of new knowledge”.

Todo ello debe partir de una posición en que se puedan incluir los procesos de recepción de la tecnología fuera de los centros desde los que se han desarrollado las HD. De otra manera, no podrá tener éxito el proyecto de pensar críticamente lo digital, como una forma de hacer de las HD, “the ideal place for a persistent critique of all instrumental modes of thinking”, en espacios donde éstas no constituyen, como da por hecho Frabetti aún un área, un campo, una actividad institucionalmente establecida y funcionan en los bordes y en los entresijos de la academia. Ese cambio de perspectiva, creemos, debe ordenarse a partir de dos consideraciones generales sobre la relación entre tecnología y humanidades:

  1. Creemos que el problema comienza cuando se trata de hacer la genealogía de lo tecnológico en las HD. Pues, ¿de qué herencia sería digital un humanista? Si ya es un problema mayor -todo humanista digital lo sabe bien- determinar en qué sentido las humanidades digitales pertenecen a una de las muchas tradiciones humanísticas; poder determinar ese cambio tecnológico, en su emplazamiento digital, de las humanidades, implica ejercer el pensamiento. Y por ello es que se vuelve deseable confrontar las HD con las concepciones filosóficas que diferentes autores han propuesto de la tecnología.
  2. Pero he aquí en donde diferimos de lo que propone Frabetti. Pensamos que la mejor manera de pensar esas articulaciones tecnología/humanidades es evitando confrontar la teoría filosófica con la manera en que se concibe o se utilizan las tecnologías en las HD, como sugiere Frabetti al afirmar que “the model(s) of rationality on which digital technologies are based cannot be ‘imported’ unquestioningly into the humanities.” Quizás sería mejor, y en un afán simplemente metodológico, hacerlo al contrario: someter a prueba las teorías de la tecnología de los pensadores con las prácticas determinadas en las HD.[1] Ponerlas a prueba en el ejercicio de las humanidades digitales, en la concepción de los proyectos, las herramientas y los productos de las HD.

            Es decir, aceptemos eso que los filósofos que han conceptualizado la tecnología sostienen: no la pensemos como una herramienta o un medio, no la pensemos instrumentalmente. Pero también tendríamos, quizás, que evitar ceder a la tentación de tratar a la tecnología como un caso del pensamiento. Es decir, y en relación con lo que aquí se trata, no utilizar los proyectos de las HD como ejemplos o como ilustraciones de los conceptos elaborados por los pensadores de la tecnología; al contrario, usar los casos en que se apliquen las herramientas y metodologías de las HD -visualizaciones, big data, marcado, 3d, PLN, etcétera- para conceptualizar el uso de las tecnologías digitales.[2] Asumir esta perspectiva de poner a prueba los conceptos de los pensadores de la tecnología con las prácticas tecnológicas en las HD, implicaría cuestionar el acercamiento de Frabetti de que las HD serían un avatar de la tecnicidad originaria postulada por Stiegler -que sigue a Derrida y su concepto de marca.[3] Digámoslo teóricamente, y gracias a aquello que nos permite nuestra posición histórico-geográfica: pensar las prácticas y los efectos tecnológicos -modificación de la academia,[4] alteración del investigador y del saber humanístico,[5] etcétera- de las que las HD se ha vuelto emblema el día de hoy en relación con la tecnicidad originaria sería como concebir esas prácticas y efectos como un nuevo avatar histórico.[6] Si seguimos a Frabetti -y sigámosla para pensar con ella- entonces las HD, como avatar de la tecnicidad originaria estructural que determina el producir, transmitir e instituir, deberían producir aquello que siempre haría la tecnología: documentos de memoria. La marca material, lo tecnológico mismo, estructuraría las prácticas de las HD. Parecería que para pensar las HD Frabetti sigue al pie de la letra el planteamiento filosófico donde la técnica sería, en su estructura, mnemotecnia y las tecnologías digitales estructuralmente no producirían otra cosa sino archivo. Así, las visualizaciones serían archivos, el procesamiento de lenguaje natural implicaría una memoria cultural y el lenguaje de marcado XML-TEI una marca de la escritura. Pero eso es cuestionable. Un ejemplo realizado en México con metodologías de las HD: la Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano (BdPn, http://www.bdpn.unam.mx). Pretende ser un laboratorio para la investigación de textos novohispanos compuesto por dos niveles:

  1. La BdPn es una colección de ediciones digitales de transcripciones diplomáticas de textos de libros y documentos del siglo XVII sobre la práctica de la astrología y la astronomía, marcados en TEI/XML.
  2. En un segundo nivel, la BdPn es un grupo de herramientas digitales para la investigación que ofrece:
  • La indexación automática de términos, referencias, nombres y fechas marcadas en los textos.
  • Una herramienta de colaboración para hacer anotaciones interpretativas y filológicas sobre el texto.
  • Un grupo de recursos que utiliza los índices para proporcionar información sobre personas, obras, citas, palabras del español antiguo y términos astronómicos y astrológicos que aparecen en las obras.

Y aquí aparece la cuestión respecto a concebir la tecnología digital en las HD. Si tomáramos el discurso que propone Frabetti la BdPn sería un archivo de documentos, mnemotecnia de prácticas determinadas históricamente. El TEI/XML debería, así, concebirse como un avatar de la marca de la tecnicidad originaria. Pero, podríamos preguntar: ¿la metodología digital TEI/XML es, como lenguaje Markup, una marca tecnológica?, ¿y si fuera al revés: un lenguaje de borrado de la marca?,[7] ¿qué determina que la BdPn sea una, como se dice, herramienta digital, y no sólo una biblioteca donde archivos se salvaguardan? Es que quizás habría que pensar de otras maneras la tecnología para poder concebir adecuadamente el uso de lo digital en las HD. Pensarla en relación con el uso y funcionamiento determinados que, al menos, en las HD, y en las HD fuera de las centros de avanzada, se hace de las tecnologías digitales.

Si para algo nos prepara la recepción de las tecnologías y de los discursos de las HD en el contexto de América Latina, en el caso de México y más específicamente en el de las HD practicadas en la Red de Humanidades Digitales (http://humanidadesdigitales.net/ #RedHD, @Red_HD), es a someter a prueba los discursos que recibimos ya hechos.

[1] Cf. el concepto de constelación en Benjamin, Walter. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Trad. de Andreas E. Weikert. México, Ítaca, 2004.

[2] Cf. el concepto de génesis en Simondon, Gilbert. Du mode d’existence des objets techniques, París, Aubier, 1989.

[3] Stiegler, Bernard. La técnica y el tiempo. El Pecado de Epimeteo. Trad. de Beatriz Morales Bastos.

[4] Derrida, Jacques. Universidad sin condición. Trad. de Cristina Peretti y Paco Vidarte. Madrid, Trotta, 2002.

[5] Lyotard, Jean François. La condición posmoderna. Trad. de Mariano Antolín Rato. Buenos Aires, Red Editorial Iberoamericana, 1991.

[6] Quizás aquí habría que historizar la tecnología. Cf. Mumford, Lewis. Técnica y civilización. Madrid: Alianza, 2006. Trad. de Constantino Aznar de Acevedo, y Vernant, Jean-Pierre. “El trabajo y el pensamiento técnico” en Mito y pensamiento en la Grecia antigua. Ariel, Barcelona, 1983.

[7] Barrón Tovar, José Francisco. “Pensar sin marca”, en Seminario Tecnologías Filosóficas. Genealogía de las relaciones entre la tecnología y la filosofía [en línea: http://stf.filos.unam.mx/2013/12/pensar-sin-marca/ (consultado: 1 de junio de 2014)]

Bibliografía

Barrón Tovar, José Francisco. “Pensar sin marca”, en Seminario Tecnologías Filosoficas. Genealogía de las relaciones entre la tecnología y la filosofía [en línea: http://stf.filos.unam.mx/2013/12/pensar-sin-marca/ (consultado: 1 de junio de 2014)]

Benjamin, Walter. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Trad. de Andreas E. Weikert. México, Ítaca, 2004.

Mumford, Lewis. Técnica y civilización. Madrid: Alianza, 2006. Trad. de Constantino Aznar de Acevedo

Vernant, Jean-Pierre. “El trabajo y el pensamiento técnico” en Mito y pensamiento en la Grecia antigua. Ariel, Barcelona, 1983.

Simondon, Gilbert. Du mode d’existence des objets techniques, París, Aubier, 1989.

Stiegler, Bernard. La técnica y el tiempo. El Pecado de Epimeteo. Hondarribia, Ediciones Hiru, 2003 Trad. de Beatriz Morales Bastos.

Derrida, Jacques. Universidad sin condición. Trad. de Cristina Peretti y Paco Vidarte. Madrid, Trotta, 2002.

Lyotard, Jean François. La condición posmoderna. Trad. de Mariano Antolín Rato. Buenos Aires, Red Editorial Iberoamericana, 1991.

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Reseña del 9º Coloquio Internacional en Creatividad Computacional

La última semana de octubre se llevó a cabo el 9º Coloquio Internacional en Creatividad Computacional (http://www.rafaelperezyperez.com/coloquio-internacional-creatividad-computacional/). Tuvimos tres invitados de lujo: Mark Turner (http://markturner.org/), Geraint Wiggins (http://www.eecs.qmul.ac.uk/people/view/4932) and Tony Veale (https://www.csi.ucd.ie/users/tony-veale).

El Coloquio estuvo conformado por tres actividades principales: conferencias, un seminario y reuniones con estudiantes de posgrado.

Las conferencias tuvieron dos sedes: el Aula Magna en la UAM Cuajimalpa y el auditorio del IIMAS, en Ciudad Universitaria. En la UAM Cuajimalpa Mark Turner nos habló sobre su famosa teoría de conceptual blending.  El catedrático explicó cómo la generación y comprensión de narrativas, junto con la integración de conceptos, interactúan para dar lugar a la creatividad humana. Por otro lado, Geraint Wiggins describió un modelo cognitivo que explica cómo funciona el proceso creativo. Finalmente, Tony Veale platicó sobre el pensamiento divergente y cómo éste puede ser modelado como un servicio Web. En la UNAM, los tres especialistas tuvieron 15 minutos cada uno para formular su visión y perspectivas del área. A continuación, participaron en una sesión de preguntas y respuestas en donde los asistentes pudieron manifestar sus inquietudes e intercambiar ideas con los ponentes.

El seminario, titulado “Creatividad computacional: la nueva frontera”, tuvo una duración de seis horas. Fue una gran experiencia poder convivir de cerca con estos personajes.  Mark nos contó sobre su nuevo proyecto, The Red Han Lab (http://redhenlab.org/ @redhenlab), el cual recolecta automáticamente información transmitida en diversos medios de información de varios países, y nos mostró los lazos que existen entre dicho proyecto, la creatividad computacional y el blending. Geraint hizo una brillante y clara exposición sobre la relación entre la teoría de la información, la creatividad computacional y la música. Tony nos mostró sus Twitterbots, agentes computacionales que automáticamente mandan twitters, y en particular describió @MetaphorMagnet, un sistema autónomo que publica cada hora metáforas y aforismos sobre diversos temas. También nos habló sobre su último libro en creatividad computacional, el cual fue ilustrado por él mismo y se puede leer en línea ( http://robotcomix.com/ ).

Finalmente, alumnos de posgrado, tanto de la UAM Cuajimalpa como de la UNAM, tuvieron reuniones de trabajo con los visitantes. En ellas les explicaron sus temas de investigación y recibieron comentarios valiosos de los invitados. Sin duda, este tipo de prácticas son enriquecedoras tanto para los tutores como para los estudiantes.

Como organizador me siento contento y satisfecho con los resultados obtenidos. Sin embargo, me hubiera encantado que, tanto en la UAM Cuajimalpa como en la UNAM, los auditorios hubieran estado repletos. Tener la oportunidad de conocer y convivir con investigadores de este nivel no ocurre todos los días. Quiero desarrollar un poco más esta idea, y para ello comparto con ustedes, lectores de este blog, una anécdota personal. En el 2012 pasé parte de mi sabático en el MIT en Cambridge, Massachusetts. Ahí tuve la fortuna de conocer por primera vez a Mark Turner. Esta vivencia me pareció tan atractiva que decidí escribir un pequeño ensayo titulado “Etéreos gigantes: un día con Mark Turner” con la intención de compartirla con quienquiera que estuviera interesado. Pueden encontrar el escrito en mi página web (http://www.rafaelperezyperez.com/ ).

El título surge de las siguientes consideraciones. Existen investigadores con grandes logros, verdaderos gigantes, a los cuales admiramos y quienes, a través de sus escritos y trabajos, nos han ilustrado y, en muchos casos, mostrado el camino a seguir. Sin embargo, para muchos de nosotros, la posibilidad de conocerlos, de poder intercambiar ideas y experiencias con ellos, es muy baja. Por ello los describo como seres intangibles. Uno de mis objetivos al organizar el Coloquio Internacional en Creatividad Computacional es poner al alcance de los asistentes la posibilidad de compartir vivencias y conocimientos con este tipo de investigadores. En mi caso, ello ha tenido un efecto inspirador. Ojalá y el próximo año, cuando celebraremos el décimo aniversario del Coloquio, los auditorios estén repletos de colegas y estudiantes, interesados en convivir con estos “etéreos gigantes”.

 

 

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No existe lo frío en la educación a distancia

cartelColoquioOkEl pasado 28 y 29 de octubre en el Auditorio Alfonso Caso del Campus Central de la UNAM se llevó a cabo el 3er. Coloquio de Educación Abierta y a Distancia en Enfermería, que llevaba como subtítulo “La comunicación en educación a distancia: una relación humana”. Organizado por el SUAyED de la ENEO y con la participación de la CUAED, el coloquio contó con la participación de diversas personalidades que abarcaron lo mismo funcionarias, docentes, tutores, estudiantes y especialistas en aspectos de la virtualidad y la educación. No podía faltar la transmisión virtual del evento en tiempo real, así como la memoria en video de las conferencias.

Desde el mismo subtítulo del evento se declara el eje de los trabajos del coloquio: la idea de que la educación abierta y a distancia es posible en la medida en que se desenvuelve y se fundamenta como relación humana.  Las diferentes ponencias y mesas de trabajo se enfocaron en la problematicidad de la relación humana mediada por entornos virtuales.

Resulta pertinente destacar que la ENEO tiene una tradición de décadas en la educación abierta, ya que desde 1975 se instauró el programa de profesionalización de auxiliares de Enfermería. De  modelo de educación abierta en 2009 se convierte oficialmente en sistema de educación a distancia, apoyada de los sistemas computacionales y las TIC`s. La meta del SUAyED de la ENEO es la de  coadyuvar al desarrollo profesional y disciplinar de Enfermería, profesionalizar crítica, científica y humanísticamente a enfermeros y enfermeras; y ofrecer a la sociedad mexicana profesionales de Enfermería con amplio sentido humanístico y formación disciplinar de excelencia (1). La demanda de este programa pone en evidencia la necesidad de un modelo de educación a distancia en Enfermería, y SUAyED-ENEO atiende a través de su plataforma a más de 1600 estudiantes, logrando con ello ampliar la educación hacia lugares que de otra manera quedarían desatendidos.

El problema de la comunicación en la virtualidad

En el centro, como decía arriba, se plantea la necesidad de “reflexionar sobre la comunicación, cercanía y contacto para la construcción de la relación humana en la Educación a Distancia.” (2)  Es claro que un problema  básico de los modelos de educación en línea y a distancia es la relación humana. Patricia González Ramírez, funcionaria de la ENEO, hizo hincapié en la necesidad de los modelos de educación a distancia y en algunas de las cualidades que deben poseer quienes se encuentren en ellos: la autonomía, la auto-regulación y la independencia. Paradójicamente, todos cuantos hemos estado en contacto con la educación en línea y a distancia hemos escuchado la queja de estudiantes -no todos por fortuna- en el sentido de que se sienten solos, abandonados, que la educación en línea es impersonal y no permite una buena interacción y relación humana. Asimismo, una queja recurrente es la que menciona en su ponencia la maestra Rocío  Guillén, funcionaria y docente de SUAyED-ENEO: “a mi nadie me dijo….” y que como tal es síntoma de las barreras y de las necesidades comunicativas en los entornos de educación en línea y a distancia. Llaman la atención tales quejas en la medida en que precisamente lo que se necesita de los estudiantes en línea es la auto-regulación y la independencia. El impacto de estos sentimientos de soledad y abandono se da en el campo de la motivación en ambientes de educación en línea y a distancia. ¿Qué hacer ante tales necesidades de relación humana y de comunicación que enfrentan los estudiantes en línea? ¿Cómo satisfacer el cara-a-cara que los estudiantes, y los docentes también, necesitan en el entorno virtual? Es sabido que los modelos de educación en línea necesitan de comunicación clara, continua y cálida, pero que aún con el mejor esfuerzo del profesorado en este sentido, la vivencia de los estudiantes muchas veces sigue siendo de soledad e impersonalidad. Huelga explicar que tales necesidades de relación y comunicación no aquejan exclusivamente al SUAyED-ENEO, sino a todo modelo de educación en línea con el cual la que escribe ha tenido contacto directo, tanto de instituciones públicas como privadas. Me atrevería a  afirmar inclusive, que el manejo que de estas problemáticas hace  SUAyED-ENEO es dinámico, participativo, comprometido, al tratar de subsanarlos a través de medios tecnológicos como el aula virtual de CUAED y las sesiones satelitales o video conferencias, y espacios de reflexión como este mismo coloquio. Sin embargo el problema persiste, y persistirá en la medida que estamos trabajando con generaciones habituadas a ser estudiantes presenciales por décadas.

¿Qué tan fría y distante es la educación a distancia? La profesora Cinthya Gómez de SUAyED-ENEO plantea: “No existe lo frío en la educación a distancia” y los problemas de comunicación en línea no son privativos de este modelo educativo como tampoco lo es la motivación de los estudiantes. Continúa la profesora Gómez: “Si te enojas con la plataforma, te estás comunicando” y hay alguien detrás de la pantalla, que aunque no podamos mirarle el rostro todo el tiempo, está ahí y ante él nos dirigimos y lo construimos humanamente de alguna manera.

Adicionalmente, los problemas comunicativos en ambientes educativos virtuales son multifactoriales -como plantea el Dr. Rodolfo Fernández López- y pareciera que las mismas fallas y carencias estructurales de la educación aquejan a la educación en línea y a distancia, tales como la falta de recursos, las condiciones laborales no favorables, la brecha digital y la desigualdad social; además de las inercias propias de las prácticas educativas anquilosadas. Lo anterior se añade al babel personal de la educación en línea y a distancia en donde además de tales elementos estructurales, inciden las barreras emocionales que impiden la comunicación, como comenta la maestra Rocío Guillén. Tales barreras nos llevan a la decomunicación, al aislamiento. Adicionalmente, el carácter mayoritariamente escrito de las interacciones ancla la comunicación a las posibilidades o imposibilidades de la escritura, a los mensajes poco claros, a la comprensión lectora, a la interpretación de los mensajes.  El desempeño de la comunicación a través de escritura está sujeta además a las variaciones en los estados de ánimo que llevan a esa sensación de incertidumbre e incomunicación debido a la ausencia de una clara consciencia digital. Es decir, como analiza Rocío Guillén, no se ha roto el ritual del trabajo en un aula física, y con ello no se ha dado el paso del estudiante centrado en la enseñanza al estudiante centrado en el aprendizaje. Tal paso implica el rediseño de la propia consciencia de la subjetividad del aprendiz, para pasar de la dependencia hacia la autonomía. Por desgracia ese paso puede lograrse en algunos semestres o no lograrse, como comenta Rocío Guillén. El logro de este tránsito en el rediseño del sujeto educativo pasa por la necesaria visualización de sí mismo como alumno en línea. Como dice María de los Ángeles Pérez, alumna de SUAyED-ENEO, la costumbre de la educación tradicional dificulta el cambio de mentalidad. Los problemas con la plataforma, con el sentimiento de soledad y abandono podrían tener un desenlace más grato en la medida en que pudiéramos generar dicho cambio de mentalidad tanto en docentes como en estudiantes.

Pero es un hecho que no estamos solos en la virtualidad, siempre hay un estado de ánimo desde el cual nos dirigimos al otro -o por lo menos a la idea que del otro construimos desde los entornos virtuales-. La tarea consiste en desmontar a través de la práctica esa sensación de soledad y abandono; esas creencias en que la única forma de relacionarse con otro es a través del cara-a-cara, para poder construir una comprensión diferente de la relación humana en donde las TIC´s no son un obstáculo o una barrera, sino la condición de posibilidad de la educación en tanto relación con otro con sus peculiaridades virtuales. “No existe lo frío en la educación a distancia“, lo que hay es falta de costumbre y de consciencia en el habitar entornos virtuales para la educación. Urge la construcción de un modo de habitar la virtualidad, de un ethos de la virtualidad.

Notas

1. SUAyED-ENEO, Presentación, 3er. Coloquio de Educación Abierta y a Distancia en Enfermería disponible en http://www.eneo-suayed.unam.mx/

2. SUAyED-ENEO, Convocatoria del 3er. Coloquio de Educación Abierta y a Distancia en Enfermería, disponible en http://www.eneo-suayed.unam.mx/coloquio/inicio.html

Referencias

CUAED, Aulas virtuales, disponible en http://aulasvirtuales.cuaed.unam.mx/

SUAyED-ENEO, Transmisión y video memoria del 3er. Coloquio de Educación Abierta y a Distancia en Enfermería, disponible en http://bambuser.com/channel/SUAyED.ENEO

SUAyED-ENEO, Programa de trabajo, 3er. Coloquio de Educación Abierta y a Distancia en Enfermería, disponible en http://www.eneo-suayed.unam.mx/coloquio/programa.html

Gutiérrez, E.  “La veleidosa relación con los Otros en las redes sociales, en Blog de la Red de Humanidades Digitales, disponible en  http://humanidadesdigitales.net/blog/2011/10/21/la-veleidosa-relacion-con-los-otros-en-las-redes-sociales/

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Tarde pero seguro: DíaHD14

Tras los agitados días que siguieron al Día de las Humanidades Digitales 2014, hospedado nuevamente por la UNAM y en el que participaron la RedHD, la Asociación Argentina de Humanidades Digitales, etc.; varios colegas retomaron el discurso de los números y contabilizaron la presencia del evento y sus participantes en la red (lo que se infiere es la cuna natural de cualquiera que haga HD), en especial en Twitter y el uso del #DíaHD14.

Más que posturas encontradas, este año se pudo observar un ejercicio quizás menos masivo en cuanto a producción de contenido expreso y en el minuto, tal vez menos publicitado que hace un año, pero sí se notó un ejercicio más reflexivo, más consciente del propio trabajo y el motivo del mismo.

Me resulta interesante como los debates y los temas parecen no desaparecer por completo y no pude evitar hacer la conexión de este “Twitter rant” post DíaHD14 con el texto de Bethany Nowviskie: “Uninvited Guests: Twitter at Invitation-Only Events”.

En post como el de Élika Ortega o el de Ernesto Priani se abren una serie de preguntas acerca del ejercicio de las Humanidades Digitales dentro y fuera de la esfera de la web; también se cuestionan los ejercicios de las mismas dificultados por problemas externos y ajenos como la falta de conexión y la imposibilidad de un update segundo a segundo; la cantidad de trabajo cotidiano ajeno a las HD que restringe la participación y producción de contenido durante 24 horas seguidas y, en mi caso, el no comprender del todo la necesidad de hacer de absolutamente todo lo relacionado con las HD una entrada de 140 caracteres.

Nowviskie señala que las “Invitation-only gatherings are often designed as specific interventions in a certain scene or subdiscipline, and therefore a lot of care goes into identifying and recruiting participants who are either positioned to make a desired intellectual contribution to the immediate proceedings, or to synthesize and take the work of a group forward after the lights go out in the auditorium. Other events are imagined as learning experiences or sites for advanced training, and participants may be identified—and excluded—based on level of need, or on the relative merit of their applications to attend”; en este sentido el DíaHD14 es ambas cosas, una actividad cuya apertura sigue restringida a la comunidad que ya forma parte de ella y en la que nuevos participantes se observan más en el círculo de los lectores, no de los productores de contenido. Pero también fue/es una experiencia de aprendizaje, tal vez no el evento mismo, pero sí las actividades que algunas instituciones organizaron en torno al evento mismo; además de los ejercicios dirigidos a estudiantes que están en sus primeros acercamientos al tema como el sitio del #HDfilosunam.

La presencia de hashtags como lemas para los eventos vinculados a las Humanidades Digitales no es nueva y ha servido como un medio de apertura e inclusión para extender las discusiones más allá del espacio físico en el que dichos eventos se llevan a cabo. Un ejercicio como el del DíaHD14 que se desarrolla naturalmente en una esfera virtual busca que la apertura sea una condición sine qua non del evento mismo y que además sirva como mecanismo principal de difusión; a pesar de que “Twitter has played an important and occasionally transformative role at every academic gathering [y que] It has provided useful—and sometimes surprising—demonstrations, for conference and meeting participants, of the engagement of broad and underrepresented communities with issues under debate” la producción contenida en un espacio de 24 horas se vuelve efímera y es sólo tras ser rescatada y contabilizada posteriormente que se sabe su valor, valor que, además, es considerado así por la misma comunidad que produce el contenido.

En mi caso, el ejercicio de las Humanidades Digitales no puede ser condensado en un día, una semana, pues es un ejercicio constante que no arroja resultados cada 12 horas; la preparación de una clase, de un artículo, de un sitio lleva meses de trabajo; por lo que para mí, el repositorio del DíaHD14 fue una muestra de resúmenes de 2 de mis actividades, una de las cuales no fue terminada sino hasta el 17 de octubre pues respondía a un trabajo grupal que llevamos a cabo en clase.

Mencioné ya las preguntas que lanzó Élika en su post, las cuales incitan (e incitaron a una acalorada discusión) sobre la “naturaleza” de las Humanidades Digitales y nuestro papel en esta esfera de conocimiento; el campo de acción estrictamente hipervinculado, y la que a mi juicio fue la más estresante de todas “¿se puede ser un humanista digital fuera de la red?”.

Siguiendo los postulados de apertura y difusión, la creciente tendencia a las public humanities y la autopromoción del trabajo; la respuesta sería NO, no se puede ser un humanista digital fuera de la red. Pero reflexionando al respecto, lo cierto es que sí lo somos, a la red sólo van los resultados de nuestro trabajo, una bitácora ocasionalmente, un seguimiento sólo de aquello que consideramos tiene la calidad suficiente para ser lanzado al mundo entero, pues además, estamos comprometidos con la producción de conocimiento de calidad, por servicio público, por valor académico, etc.

Creo que finalmente hemos superado la discusión relacionada a las dificultades técnicas, las imposibilidades y el aislamiento por estar fuera del main stream de las HD; me parece que ahora, con ejercicios como este, hemos entrado en una discusión más enriquecedora sobre nuestro propio trabajo y nuestras prácticas al llevarlo a cabo; este DíaHD14 a mi juicio tuvo más calidad académica que el año pasado, menos post y menos inmediatez de aquellos que se esperaba estuvieran el 100% del tiempo pegados y publicando; pero demostró ser un ejercicio más coherente con nuestras propias prácticas (las reales, no las famosas que llevan # frente a todo) y constante por parte de los participantes que repitieron este año.

Una mera opinión…

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