CUERPO ACADÉMICO DEL CIIDET REALIZA SEGUNDA SESIÓN DEL SEMINARIO “OBJETOS, CONTEXTOS Y METODOLOGÍAS EMERGENTES EN EL ESTUDIO DE LAS HUMANIDADES DIGITALES”

Por Carolina León Cadillo

Querétaro, Qro., 26 de febrero del 2019/. El pasado 26 de febrero, se llevó a cabo la segunda sesión del Seminario Didáctico “Objetos, contextos y metodologías emergentes en el estudio de las Humanidades Digitales (HD)”, como parte de las actividades del Cuerpo Académico en Consolidación “Estudios en cultura digital, sus implicaciones en la educación y difusión de la ciencia” del CIIDET.

En esta segunda sesión se abordó la metodología del “Actor – Red”, vinculándolo con las temáticas del primer encuentro sobre “Objeto digital” y “Epistemología de lo digital”. Los comentarios e intervenciones de los participantes apuntaban a cambiar la mirada que actualmente se tiene sobre los objetos tecnológicos en general y de manera particular acerca de los objetos tecnológicos digitales, evitando que sean vistos como objetos externos al ser humano sino al contrario, internalizándolos como extensión de cada uno y parte de la vida cotidiana. Se concluyó que todo objeto tecnológico digital actúa y genera redes; es decir, no puede existir solo para ser aprendido y usado de manera apartada. Estas afirmaciones y argumentos dan pie a la discusión de la siguiente sesión que tratará sobre “Redes y Ciudades Digitales”.

Foto de asistentes a la sesión

Participaron de este segundo encuentro, de manera presencial, profesores del CIIDET, de la Universidad Autónoma de Querétaro y, a través de videoconferencia en tiempo real, profesores con sede en: el Colegio Mayor de Cundinamarca, en Colombia; la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, en el Salvador; así como de los Institutos Tecnológicos de Minatitlán, Ciudad Madero, Hermosillo y Tecnológico de Estudios Superiores de Cuautitlán Izcalli.

La idea que guía este Seminario es que las Humanidades Digitales, entendidas como un campo epistemológico en construcción y emergente, abren nuevos horizontes a la investigación educativa. Es así que surge una necesidad de un pensamiento transdisciplinar que permita entender este nuevo campo de una manera más amplia.

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Reflexiones sobre archivos, justicia social y HD críticas en DH2018

Por T-Kay Sangwand*

Traducido al español. También adjuntamos el texto original en inglés.

En junio de 2018, cientos de académicos y profesionales de las HD, así como algunos curiosos y adyacentes a estas disciplinas (yo incluida en estas últimas categorías) se reunieron en la Ciudad de México. Se trató de una ocasión histórica, ya que fue la primera vez que el congreso internacional DH2018 tomó lugar en el Sur Global, en los últimos veintiocho años. El tema fue «Bridges / Puentes», y fue especialmente apropiado, ya que la conferencia se desarrolló en el contexto de la Copa del Mundo, cuando México sintió un repentino estallido de solidaridad con Corea del Sur, y en el periodo previo a la histórica elección presidencial en la que los ciudadanos mexicanos eligieron a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato apoyado por una coalición de partidos de derecha e izquierda, y que marcó un cambio de régimen significativo. En general, la Ciudad de México emitió cierta esperanza durante este tiempo. En mi primera vez como asistente a DH, aprecié cómo la esperanza en las luchas por la justicia se reflejó en todo el programa del evento y fue respaldada por una comunidad de colegas reflexivos y comprometidos de todo el mundo.

Como archivista residente en los Estados Unidos que ha trabajado extensivamente en proyectos digitales con un enfoque de HD particularmente relacionado con América Latina, me entusiasmó especialmente la oportunidad de asistir y dirigir un taller en el DH2018, en la Ciudad de México, una ciudad con la que he tenido una relación especial durante los últimos catorce años. Mis colegas Purdom Lindblad (Instituto de Tecnología en Humanidades de Maryland), Caitlin Christian-Lamb (Universidad de Maryland), Mark Menjivar (Universidad Estatal de Texas) y yo ofrecimos el taller «Construyendo Puentes para Prácticas de Archivo Basadas en la Justicia + HD Críticas» («Bridging Justice Based Practices for Archives + CriticalDH» ), dirigido a la comunidad de archivistas de La Casa de El Hijo de El Ahuizote en el centro histórico de la Ciudad de México, que honra el legado de los reconocidos anarquistas mexicanos, los hermanos Flores Magón, en el edificio original que albergaba la imprenta de su periódico El hijo de El Ahuizote a principios del siglo XX.

Entrada a La Casa de El Hijo del Ahuizote

El taller tuvo como objetivo unir el discurso de los estudios críticos de archivos y las humanidades digitales críticas a través de ejercicios de construcción de conocimiento colectivo con los participantes, para articular prácticas basadas en la justicia, relacionadas con las responsabilidades de atención y comunicación para las colaboraciones comunitarias, así como la transformación de archivos / espacios de archivos en sitios de producción de conocimiento radical. Con el fin de facilitar un diálogo fructífero entre los 20 participantes (curadores, estudiantes de posgrado, profesores, artistas, bibliotecarios y archivistas de 5 países diferentes), proporcionamos una breve lista de lecturas a los mismos, con algunos de nuestros textos favoritos sobre archivos de los académicos de las HD Michelle Caswell, Bergis Jules y Roopika Risam.

Comiendo tacos en la terraza de La casa de El Hijo del Ahuizote

Dividimos las discusiones del día en torno a la contextualización de las comunidades y las colecciones, las prácticas éticas en torno al acceso y los derechos, y la pedagogía radical, ya que estas áreas se superponen y se relacionan con la archivonomía crítica y con la práctica de las humanidades digitales. Para la segunda mitad del taller, invocamos el espíritu histórico del espacio como imprenta e invitamos al artista / profesor Mark Menjivar para facilitar el taller de fabricación de zines (revistas do it yourself, como los fanzines) utilizando la impresora risograph de La Casa de El Hijo del Ahuizote. Los participantes del taller dieron forma a los puntos principales de nuestros diálogos y los convirtieron en recomendaciones para prácticas basadas en la justicia, aplicables a archivos críticos y HD, y los recopilaron en una revista bilingüe inglés / español titulada «Some Thoughts on Archives, Digital Humanities and Social Justice / Algunos pensamientos sobre los archivos, humanidades digitales y la justicia social» que imprimimos en la risograph de La Casa. El taller concluyó con participantes que crearon y ensamblaron colectivamente zines y conversaron sobre cerveza mexicana.

Ejemplo de un zine y de sus autores
Los talleristas: Caitlin Christian-Lamb,Purdom Lindblad, T-Kay Sangwand y Mark Menjivar

Como archivista, naturalmente siento curiosidad por los paneles que hacen referencia explícita a «el archivo» en su título. Si bien estas discusiones a menudo se involucran intelectualmente con otras disciplinas y asuntos, es raro que pasen la prueba de Caswell. El Test de Caswell está «basado en el famoso ‘Test de Bechdel’ para la representación de género en los medios» y «da a los académicos de humanidades tres pasos a seguir para asegurar que cuando escriben sobre bibliotecas y archivos, no estén involucrados en la eliminación problemática de archivistas y bibliotecarios ” (Whearty 2018). Es decir, de los seres humanos detrás de las bibliotecas y archivos. Por esta razón, asignamos el texto TheArchive Is Not An Archives de Caswell a los participantes de nuestro taller de DH como una lectura esencial para desmitificar la teoría y la praxis básicas del archivo, y hacer un llamado ferviente para que los académicos de humanidades recurran a las contribuciones intelectuales de los archivistas. 

Uno de los paneles destacados relacionados con archivos fue “Justicia social, conservación de datos y estudios de América Latina y el Caribe” (Social Justice, Data Curation, and Latin American &Caribbean Studies), que contó con cinco académicos de la Beca de posdoctorado CLIR / DLF en estudios de América Latina y el Caribe. El panel discutió la «digitalización de los artefactos del patrimonio cultural y los documentos históricos, específicamente, las colecciones de materiales de América Latina, el Caribe y Latinx» y cómo «garantizar que estos proyectos de digitalización, y el trabajo que permiten, estén siempre orientados hacia la justicia». Si bien todos los panelistas están trabajando en proyectos distintos, en contextos institucionales diversos, todos compartieron el hilo común de la agencia de primer plano y la autodeterminación, el desarrollo de capacidades, y el examen crítico de la posición institucional frente a los colaboradores comunitarios. Mario H. Ramírez (Universidad de Indiana) brindó una descripción general de los proyectos poscustodiales orientados a la justicia social que se llevaron a cabo entre los años 90 y 2000 entre la Universidad de Indiana y las instituciones latinoamericanas como el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social – CIESAS (México), el Museo de la Palabra y la Imagen- MUPI (El Salvador), y el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica – IHNCA (Nicaragua); estos proyectos proto-poscustodiales allanaron el camino para los proyectos poscustodiales actuales que tienen lugar en México, El Salvador, Guatemala y Nicaragua a través de la Universidad de Indiana y la Universidad de Texas en Austin. Hannah Alpert-Abrams (Universidad de Texas en Austin) amplió la relación poscustodial entre UT Austin y el Archivo Histórico de la Policía Nacional en Guatemala (uno de los archivos de derechos humanos más grandes del mundo) y planteó las preguntas provocativas más necesarias sobre los compromisos con la preservación a largo plazo de las colecciones de derechos humanos en las instituciones estadounidenses. Si las relaciones de cuidado y confianza son esenciales para las colaboraciones poscustodiales en las colecciones de derechos humanos, ¿cómo se centran las relaciones en los planes de preservación a largo plazo? ¿Cómo puede realizarse plenamente la preservación a largo plazo cuando las instituciones estadounidenses contratan mano de obra contingente para establecer relaciones a largo plazo? Las instituciones estadounidenses son notoriamente falibles en la forma en que aborda el trabajo, el trauma y la inequidad; ¿Cómo pueden estas instituciones apoyar colaboraciones éticamente complejas? Alex Galarza (Haverford College) habló sobre otra colaboración posterior a la custodia en Guatemala con una de las organizaciones de derechos humanos más antiguas, el Grupo Apoyo Mutuo, que investiga detenciones y desapariciones ilegales durante la guerra civil de Guatemala. Su proyecto enfatiza la creación de capacidad de archivo para los trabajadores de derechos humanos y la descripción de archivo que servirá a una amplia gama de usuarios y usuarios en Guatemala, como pruebas legales e investigación de académicos guatemaltecos y miembros del público guatemalteco que buscan información sobre amigos y familiares desaparecidos.

Tanto Lorena Gautherau (Universidad de Houston) como Crystal Andrea Felima (Universidad de Florida) dieron ejemplos convincentes de implementación de metodologías decoloniales en espacios universitarios, desde la construcción de archivos hasta el proyecto «Recuperación del patrimonio literario hispano de los Estados Unidos para crear espacios pedagógicos radicales» en “Enseñanza Más allá del excepcionalismo haitiano”. Gautherau nombra un poscustodialismo decolonial como un componente central de la recuperación porque el proyecto reconoce que las comunidades marginadas son (comprensiblemente) desconfiadas de los archivos institucionales. La clase de Felima centra las narraciones de grupos históricamente marginados en Estudios haitianos (mujeres, practicantes de vodou, académicos haitianos) al involucrar a los estudiantes en proyectos digitales en torno a estas narrativas para que tanto las narrativas como el trabajo detrás de sus manifestaciones digitales interrumpan las tendencias dominantes en Estudios haitianos y prácticas laborales de las HD. 

El panel de Prácticas y Comunidades de HD basado en la Justicia (Justice-Based DH, Practice and Communities) con Vika Zafrin (Universidad de Boston), Purdom Lindblad (Universidad de Maryland), Roopika Risam (Universidad Estatal de Salem), Gabriela Baeza y Carolina Villarroel (Universidad de Houston) plantearon preguntas que resonaron fuertemente en los temas del panel de Estudios de Justicia Social, Curación de Datos y Estudios de América Latina y el Caribe: “¿Cómo se ve el trabajo basado en la justicia y la defensa desde una variedad de puntos de vista dentro del ecosistema del trabajo de conocimiento / patrimonio cultural: infraestructura, investigación, apoyo, ¿Cambio organizacional, divulgación comunitaria, enseñanza, co-aprendizaje? ¿Cómo se ve ser un profesional en el clima político internacional actual? ” Para aquellos que estén interesados ​​en las respuestas basadas en la acción a estas preguntas, los panelistas revelaron nuevos recursos comunitarios. Safrin y Lindblad dieron a conocer DiSContent: Advocacy and Justice Based DigitalScholarship, un recurso en línea y una comunidad que incluye una bibliografía, estudios de casos (próximamente), sugerencias y plantillas, así como un escaparate de iniciativas de becas digitales basadas en la justicia. Risam discutió la rápida movilización detrás de Torn Apart /Separados, una intervención de Humanidades Movilizadas que agrega información pública y mapea el vasto aparato de aplicación de inmigración de los Estados Unidos y ofrece visualizaciones de datos sobre las estructuras financieras que los apoyan.

Estas iniciativas basadas en la justicia, impulsadas por varias actividades y presentadas en todos los ámbitos en DH2018 resaltan el potencial y las posibilidades radicales de la teoría y la praxis críticas de las HD. ¿Quién está listo para escuchar su llamado a la acción?

*T-Kay Sangwand (@tttkay) es una archivista certificada que ha trabajado extensivamente en asociaciones de preservación con organizaciones no gubernamentales en los Estados Unidos, América Latina, Asia y África. Actualmente es bibliotecaria para el desarrollo de colecciones digitales para la biblioteca de la Universidad de California, Los Ámgeles (UCLA), donde administra las colaboraciones de patrimonio cultural de la biblioteca de Cuba; anteriormente, fue archivista de la Iniciativa de Documentación de Derechos Humanos y Bibliotecaria para Estudios Brasileños en la Universidad de Texas en Austin. Tiene un MLIS y una maestría en Estudios Latinoamericanos de la UCLA. En 2017 fue nombrada Especialista Fulbright en Bibliotecología y Ciencia de la Información, y en 2018-2019 es una becaria Fulbright en la Ciudad de México que trabaja con el Ministerio de Cultura. Pueden encontrarla haciendo DJ en Los Ángeles y presentando su programa de radio mensual The Archive of Feelings en http://dublab.com. 

Reflections on archives, social justice, and critical DH at DH2018

By T-Kay Sangwand*

In June 2018, hundreds of DH scholars and practitioners as well as the DH curious and DH adjacent (myself included in the latter categories) convened in Mexico City, a historic occasion as it was the first time the twenty-eight year old conference took place in the global south. This year’s theme of “Bridges/Puentes” was especially fitting as the conference unfolded against the backdrop of the World Cup when Mexico felt a sudden burst of solidarity with South Korea and in the lead up to Mexico’s historic presidential election in which the citizens elected Andrés Manuel López Obrador (AMLO), a candidate supported by a coalition of right and left parties and who signaled a significant regime change. Overall, Mexico City emitted a certain  hopefulness during this time. As a first time DH attendee, I appreciated how hope in struggles for justice were reflected throughout the programming and backed by a community of thoughtful and engaged colleagues from all around the world.

As a practicing US based archivist who has worked extensively on digital projects with DH appeal, particularly related to Latin America, I was especially excited for the opportunity to both attend and co-lead a workshop at DH in Mexico City, a city with which I’ve had a relationship for the past fourteen years. My colleagues Purdom Lindblad (Maryland Institute for Technology in the Humanities), Caitlin Christian-Lamb (University of Maryland), Mark Menjivar (Texas State University) and I offered the workshop “Bridging Justice Based Practices for Archives + Critical DH” at the community based archive La Casa de El Hijo de El Ahuizote in Mexico City’s historic center that honors the legacy of esteemed Mexican anarchists, the Flores Magón brothers, in the original building that housed the printing press of their newspaper El hijo de El Ahuizote in the early 1900s.

The workshop aimed to bridge the discourse occuring in critical archival studies and critical digital humanities through collective knowledge building exercises with participants in order to articulate justice based practices related to responsibilities of care and communication for community based collaborations and the transformation of archives/archival spaces into sites of radical knowledge production. In order to facilitate a fruitful dialog among the diverse 20 participants (curators, graduate students, professors, artists, librarians, and archivists based in 5 different countries), we provided a short reading list to participants with some of our favorite texts from archives and DH scholars Michelle Caswell, Bergis Jules, and Roopika Risam.

We divided the day’s discussions around contextualizing communities and collections, ethical practices around access and rights, and radical pedagogy as these areas overlap and relate to critical archival and digital humanities praxis. For the second half of the workshop, we invoked the historic printing spirit of the space and invited the artist/professor Mark Menjivar to facilitate the zine making workshop utilizing La Casa de El Hijo del Ahuizote’s risograph printer. The workshop participants shaped the main points of our dialogs into recommendations for justice-based practices for critical archives and DH and compiled them in a English/Spanish bilingual zine Some Thoughts on Archives, Digital Humanities and Social Justice / Algunos pensamientos sobre los archivos, humanidades digitales y justicia socialwhich we printed on La Casa’s risograph printer. The workshop concluded with participants collectively creating and assembling zines and chatting over Mexican beer.

As an archivist, I am naturally curious about other panels that explicitly reference “the archive” in their title; while these panel discussions are often intellectually engaging in other ways, it is rare that they pass The Caswell Test. The Caswell Test is “based on the famous ‘Bechdel Test’ for gender representation in media” and “gives humanities scholars three steps to follow in order to ensure that when [they] write about libraries and archives [they] are not engaged in the problematic erasure of archivists and librarians” (Whearty 2018). For this reason we assigned Caswell’s “‘The Archive’ Is Not An Archives” to our DH workshop participants as its an essential reading to demystify basic archival theory and praxis and is a fervent call for humanities scholars to draw upon the intellectual contributions of archivists.

One of the standout archives-related panels was “Social Justice, Data Curation, and Latin American & Caribbean Studies” which featured five scholars from the CLIR/DLF Postdoctoral Fellowship in Latin American and Caribbean Studies. The panel discussed the “digitization of cultural heritage artifacts and historical documents, specifically, collections of Latin American, Caribbean, and Latinx materials” and how to “ensure that these digitization projects, and the work they enable, are always oriented towards justice.” While all the panelists are working on distinct projects in diverse institutional contexts, they all shared the common thread of foregrounding agency and self-determination, building capacity, and critically examining institutional positionality vis-à-vis community-based collaborators. Mario H. Ramirez (University of Indiana) gave an overview of social justice oriented postcustodial projects that took place in the 1990s-2000s between University of Indiana and Latin American institutions such as Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social – CIESAS (Mexico), Museo de la Palabra y la Imagen – MUPI (El Salvador), Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica – IHNCA (Nicaragua); these proto-postcustodial projects paved the way for current postcustodial projects taking place in Mexico, El Salvador, Guatemala, and Nicaragua through Indiana University and University of Texas at Austin. Hannah Alpert-Abrams (University of Texas at Austin) expanded on the postcustodial relationship between UT Austin and the Archivo Histórico de la Policia Nacional in Guatemala (one of the largest human rights archives in the world) and raised necessary provocative questions regarding US institutions’ commitments to the long-term preservation of human rights collections. If relationships of care and trust are essential to postcustodial collaborations for human rights collections, how are relationships centered in long-term preservation plans? How can long-term preservation be fully realized when US institutions hire contingent labor to build long-term relationships? US institutions are notoriously fallible in how it addresses labor, trauma, and inequity; how can these institutions support ethically complex collaborations? Alex Galarza (Haverford College) spoke on another postcustodial collaboration in Guatemala with one the longest running human rights organization, Grupo Apoyo Mutuo, that investigates illegal arrests and disappearances during Guatemala’s civil war. Their project emphasizes archival capacity building for human rights workers and archival description that will serve a range of use and users in Guatemala, such as for legal evidence and research by Guatemalan scholars and members of the Guatemalan public looking for information about disappeared friends and family.

Both Lorena Gautherau (University of Houston) and Crystal Andrea Felima (University of Florida) gave compelling examples of implementing decolonial methodologies in university spaces, from building archives through the Recovering US Hispanic Literary Heritage project (Recovery) to creating radical pedagogical spaces in “Teaching Beyond Haitian Exceptionalism.” Gautherau names a decolonial postcustodialism as a central component of Recovery because the project recognizes that marginalized communities are (understandably) wary of institutional archives. Felima’s class centers the narratives of historically marginalized groups in Haitian Studies (women, vodou practitioners, Haitian scholars) by engaging students in digital projects around these narratives so that both the narratives and the labor behind their digital manifestations disrupt dominant trends in Haitian Studies and DH labor practices.

The Justice-Based DH, Practice and Communities panel with Vika Safrin (Boston University), Purdom Lindblad (University of Maryland), Roopika Risam (Salem State University), Gabriela Baeza and Carolina Villarroel (University of Houston) posed questions that resonated strongly with the themes of the Social Justice, Data Curation and Latin American & Caribbean Studies panel: “What does justice- and advocacy-based work look like from a variety of vantage points within the knowledge work/cultural heritage ecosystem — infrastructure, research, support, organizational change, community outreach, teachingl, co-learning? What does being a practitioner look like in the current international political climate?” For those who are interested with action-based responses to those questions, the panelists revealed new community resources. Safrin and Lindblad unveiled DiSContent: Advocacy and Justice Based Digital Scholarship, an online resource and community that includes a bibliography, case studies (coming soon), prompts and templates, as well as a neighborhood showcase of justice based digital scholarship initiatives. Risam discussed the rapid mobilization behind Torn Apart / Separados, a Mobilized Humanities intervention which aggregates public information and maps the vast US immigration enforcement apparatus and offers data visualizations on the financial structures that support them.

These justice-based, action driven initiatives featured across the board at DH 2018 highlight the radical potential and possibilities of critical DH scholarship and praxis. Who is ready to heed their call to action?

*T-Kay Sangwand (@tttkay) is a Certified Archivist who has worked extensively on preservation partnerships with non-governmental organizations in U.S., Latin America, Asia, and Africa. She is currently the Librarian for Digital Collection Development for UCLA Library where she manages the Library’s cultural heritage collaborations in Cuba; previously, she was the Archivist for the Human Rights Documentation Initiative and Librarian for Brazilian Studies at the University of Texas at Austin. She holds a MLIS and MA in Latin American Studies from UCLA. In 2017 she was named a Fulbright Specialist in Library and Information Science and in 2018-2019 she is a Fulbright Scholar in Mexico City working with the Ministry of Culture. You can find her DJing around Los Angeles and hosting her monthly radio program The Archive of Feelings on dublab.com.

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Logros y retos, libertades y género en las Humanidades Digitales

Un pequeño texto sobre el congreso internacional de Humanidades Digitales DH2018, celebrado en junio en Ciudad de México, sobre mi tema de presentación en el mismo y sobre algunos interesantes comentarios de otras personas participantes.

Por Domingo M. Lechón Gómez 
@geo_domo
El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), Chiapas, México
Sursiendo, Comunicación y Cultura Digital, A.C.

Intro

Hace unas semanas, en agosto de 2018, se produjo un evento en la red social de microblogging Twitter que atrajo a cientos de miles de personas. Algunos lo han llamado tuitliteratura, pero también se podría conceptualizar como narrativa transmedia, que en definitiva se trata se una obra de ficción en tiempo real, usando tuits, con textos, enlaces, fotografías, mapas, videos y audios. Es el caso de Nela García y #RedMonkey, una historia de suspenso, con tintes de ciencia ficción y de thriller, que consiguió que más de 150000 personas siguiesen la cuenta, que hubiera miles de comentarios, de retuits e, incluso, cuentas  fanfictions, todo ello a lo largo de una semana. Los creadores fueron Manuel Bartual y Modesto García, que jugando con la línea entre realidad y ficción, utilizaron las redes digitales para dar sentido y emoción a una historia que no podría ser igual en otro formato.

Pero más allá de reivindicar este tipo de creaciones, tema de una parte de las Humanidades Digitales, traigo este caso por cómo termina: la protagonista, Nela García, publica en los últimos momentos del relato una serie de tuits que hacen referencia a la actualidad de la red. Aunque el tono es, en cierta forma, apocalíptico (por la tensión de la trama), no se aleja demasiado de la realidad:

Y ahí es donde conecto con mi presentación en el congreso de Humanidades Digitales, titulada ¿Metodologías en Crisis? Tesis 2.0 a través de la Etnografía de lo Digital, con la que intentaba cuestionar y cuestionarme sobre los pasos a seguir en las ciencias humanas y sociales a través de las tecnologías digitales.

Crisis y retos de las ciencias

Básicamente, y a modo de provocación, planteo que en tiempos de crisis civilizatoria podríamos desembarazarnos de viejas metodologías y epistemologías caducas, y aprovechando Internet y lo digital, hacer cambios que vayan acorde a las distintas realidades sociales que vivimos. Pero, sobre todo, abandonar el determinismo tecnológico y prestar atención a cómo se construyen esas tecnologías, cómo se usan y cómo se apropian, y qué interrelaciones establecen.

Internet es un medio, una herramienta y un espacio fundamental para la vida de grandes sectores sociales, y es así que fue compartida como Red abierta, accesible y colaborativa por Tim Berners-Lee a finales de los años 80. Pero esto está desapareciendo por el gran poder de los monopolios tecnológicos, el control y la vigilancia, la violación de la privacidad y la comercialización de los datos personales. Internet se ha ido convirtiendo en varios grandes jardines vallados, peligros constantes y publicidad por todos lados.

Frente a ello, es importante recordar la ética hacker, los valores de colaboración, de compartir, de ayuda mutua, de respeto y de apertura. Gracias a esos principios de acción se ha logrado tener la wikipedia o el amplio abanico de software libre. ¿Y por qué las ciencias no podrían recoger esta ética para su labor social? Imaginemos unas ciencias abiertas, seguras, volcadas a lo social, diversas y universales.

Como leí recientemente en el último libro de Natalia Zuazo Los dueños de Internet, «si la tecnología no sirve para que más personas vivan de un modo digno, entonces algo está fallando» (2018). Ya tienen demasiado poder los Facebook, Google, Amazon, Microsoft y Apple. Y nos corresponde hacer algo, como personas usuarias, como pertenecientes a la academia o al activismo, como personas conscientes de las necesidades de cambios sociales.

Por ello, las emergencias metodológicas que propongo, que también se pueden considerar mutaciones epistemológicas, son por ejemplo:

  • Poner el foco en las personas y las colectividades más que en los números o las máquinas.
  • Cuestionarse la objetividad, si somos sujetos.
  • “Conocimiento situado”, como rigor científico.
  • Usar software libre, plataformas seguras y descentralizadas.
  • tener el mayor alcance, difusión universal: Usar licencias libres y subir trabajos a repositorios abiertos.
  • Lograr la diversidad, la transparencia, la inclusión.
  • Colaborar, más que competir.
  • Lograr la transdisciplinariedad o la antidisciplina.
  • Otras voces, otros modos, otras cosmovisiones.
  • Buscar la autonomía y la independencia.
  • Trabajar lo que tenemos cerca, desde dentro.
  • Ser personas éticas, responsables, honestas.
  • Poner mucha pasión en nuestro trabajo.

Sí, ya sé que suena muy bonito, que algunas se intentan y se están logrando, que otras son muy difíciles de alcanzar, sobre todo por las políticas públicas hacia las ciencias. Pero quizás valga el esfuerzo por nuestra parte, para ir cambiando lo que hacemos y no seguir la corriente.

Conferencia de 2018 en Ciudad de México

Participar en el Congreso HUMANIDADES DIGITALES 2018: “PUENTES/BRIDGES” fue una buena oportunidad para conocer más sobre las humanidades digitales y quiénes las ponen en marcha. Estoy muy agradecido por la invitación, y más siendo la primera vez que se realiza en algún país que no fuese del Norte (Estados Unidos o Europa).

Por ello, cuando me pidieron que escribiera un texto sobre este evento se me ocurrió que podría ser buena idea aportar distintas opiniones, más allá de la mía, para valorar algunos aspectos de las actividades que se realizaron en el hotel Sheraton María Isabel de la Ciudad de México. Así que contacté con varias personas que participaron en el congreso (algunas que conocí, que saludé o que me gustó su presentación) para hacerles unas preguntas sobre el mismo y sobre algunos temas que consideraba que podrían ser relevantes. Finalmente, respondieron amablemente cuatro personas al cuestionario realizado por email:

Ernesto Priani (Red de Humanistas Digitales y Universidad Nacional Autónoma de México -UNAM-, México); Martha Irene Soria Guzmán (Universidad Autónoma Metropolitana UAM-Xochimilco, México); Elena León Magaña (Seminario Tecnologías Filosóficas -UNAM, México); y Gimena del Rio Riande (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas -CONICET-, Argentina).

Recogemos algunos estractos de las respuestas a las siguientes preguntas:

¿Cómo se sentió en la Conferencia o cuál es su balance de la misma?

Para Gimena del Río «fue un congreso donde se vio a la comunidad local muy comprometida con su trabajo y con la defensa de unas HD propias»; mientras que para Ernesto Priani se lograron «alcanzar nuevos horizontes de participación y de comunicación». Elena León se refería así: «Me pareció que fue un formato cómodo, y un tiempo adecuado (…) Es un espacio valioso en tanto los temas que permite discutir y presentar».

Y también es importante hacer crítica: «creo que faltó algo más de presencia de América Latina (principalmente, Sudamérica) y el Caribe, porque movernos en nuestra región es muy costoso para los investigadores, y porque muchas condiciones para participar de este evento están lejos del alcance de nuestra comunidad científica (como pagar en moneda extranjera)» (Gimena del Río); o las reflexiones de Irene Soria sobre que se necesita más claridad en las comunicaciones previas o que se pidiera a todo el mundo presentar dispositivas bilingües y después sólo lo hiciesen así las personas de habla hispana. Y en general, que se le diese mucha mayor importancia al inglés. Para Ernesto Priani fue un logro que se consiguiera «una conferencia verdaderamente bilingüe (y donde se pudo) impulsar la participación de académicos del sur global, en este caso, sobre todo de Latinoamérica».

¿Qué es lo que más te gustó? ¿Lo que menos?

Irene Soria: «Lo que más me gustó fue la oportunidad de compartir investigación con otras personas. Lo que menos me gustó fue sentirme completamente ajena a un evento en mi propio país».

Elena León: «Me gustó la oportunidad de conocer perfiles y los trabajos que están desarrollando quienes asistieron; no obstante, me hubiera gustado que el espacio fuese una universidad como la UNAM, pues creo que un evento de esta envergadura podría permitir estimular de manera directa laboratorios y programas serios sobre humanidades-tecnología (…) Por otro lado, el costo del evento fue increíblemente caro, deja fuera a mucha gente que podría ser valiosa en la discusión.»

¿Qué piensa del software libre como herramienta para desarrollar las Humanidades Digitales?

Ernesto Priani: «El software libre y abierto constituye la herramienta principal para el desarrollo de las Humanidades Digitales, sobre todo si estas buscan ser colaborativas e incluyentes».

Gimena del Río: «Muchos conocen mi insistencia en comprometernos con unas Humanidades Digitales abiertas, en todo sentido, desde el corpus que trabajamos, al software que usamos, a cómo colaboramos y cómo publicamos nuestras investigaciones. Defender lo abierto en nuestra región agrega valor a nuestro trabajo porque democratiza nuestras investigaciones, las abre a la sociedad, y es también una muestra de que la investigación no siempre tiene que relacionarse con lo privado o lo propietario».

Elena León: «También puede significar un acercamiento distinto a las herramientas digitales que no estén mediadas por certificaciones y la burocratización de dichas habilidades técnicas. Pero, creo que la reflexión en torno a las bondades del software libre en relación con la investigación y el desarrollo del pensamiento crítico, característico de la actividad de los humanistas, requiere ser reflexionado con mayor profundidad, y no atribuir a un sistema operativo cualidades revolucionarias, de liberación y democratización per se«.

Irene Soria: «El uso de software libre tendría que ser indispensable y necesario para el desarrollo de las humanidades digitales, dada la necesidad de permanencia en el tiempo, libre acceso a un grupo mayor de personas, y libertad para modificar y crear colaborativamente nuestra propia historia digital».

¿Por qué es importante que haya una línea de trabajo sobre Género en las Humanidades Digitales?

Ernesto Priani: «Me parece natural que el trabajo sobre cuestiones de Género, que es una de las cuestiones sociales y académicas de mayor importancia en nuestros días, forme parte de las inquietudes de las y los humanistas digitales. La comunidad de las humanidades digitales ha mostrado siempre un enorme interés por la inclusión de comunidades sub-representadas o excluidas por las más diversas razones. El énfasis en los estudios de género, es parte de esa cultura y esa ética de las HD».

Gimena del Río: «Porque visibiliza las condiciones históricas en las que trabajamos en la academia, pone en discusión las desigualdades y, a la vez nos obliga a comprometernos con la equidad (…) Si estamos constantemente repitiendo que las HD buscan la innovación en el modo en el que plantean la investigación científica, en los métodos y en la colaboración, también tenemos que reflexionar en el modo en el que las HD pueden oponerse a los discursos hegemónicos, verticalistas y sesgados que, lamentablemente, siguen tiñendo el mundo académico».

Elena León: «Más allá de lo numérico, es importante que las dinámicas de equidad se den en cualquiera de las líneas de las HD para que las mujeres puedan ejercer el pensamiento y participar de las investigaciones, y que su trabajo sea discutido y valorado, sin necesidad de que se le etiquete como cuota de género. Por lo tanto, creo que el problema es más complicado».

Irene Soria: «Más que una línea de género, considero necesaria la postura de la teoría feminista, no sólo en las HD, sino en todas las disciplinas del conocimiento, ya que el Feminismo ofrece una postura crítica en la manera en la que se genera la ciencia, la historia, las artes, etcétera. El feminismo ofrecería a las Humanidades Digitales, no sólo el enfoque necesario para visibilizar la brecha digital por razones de género, sino que ayudaría a detectar nuevas formas de pensar los «saber-hacer» en las prácticas de las mujeres que durante siglos ha estado negado al ejercicio, uso y generación de la tecnología».

Ojalá estos comentarios nos hagan reflexionar sobre lo que sigue. Nos vemos pronto.

Domingo M. Lechón Gómez

@geo_domo

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Las plataformas digitales y sus diferentes usos para la difusión del conocimiento en el DH2018

El Congreso de Humanidades Digitales 2018: “Puentes/Bridges” desarrollado el pasado mes de junio en Ciudad de México, significó una gran oportunidad de acercamiento a lo que las plataformas digitales, su recursos y las diferentes ramas de estudio en humanidades pueden aportar de manera conjunta. Cuatro días de conferencias magistrales, ponencias paralelas y exposiciones de posters, nos brindaron una mirada bastante amplia de lo que se está proponiendo en todas las áreas del conocimiento de las artes, las ciencias sociales y las humanidades.

Nuestra participación en este evento, y hago el comentario en plural, marcó nuestra primera mesa como expositores representantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú, dentro de un evento de esta trascendencia académica. La propuesta presentada, Producción y difusión de la investigación de las colecciones de archivos gráficos y fotográficos en el Archivo Histórico Riva-Agüero”, fue la primera puesta en valor de nuestros proyectos que involucran la investigación a partir de las colecciones gráficas y fotográficas que conservamos en el Instituto Riva-Agüero de la PUCP, de la mano del grupo de investigación Fotografía Histórica”, que coordino de manera conjunta desde el año 2013 junto a la colega y amiga, profesora Ada Arrieta Álvarez.

Los integrantes del grupo tenemos diferentes especialidades pero un mismo interés: los archivos gráficos y fotográficos. Disciplinas como Historia, Antropología, Comunicaciones y Diseño, permiten una mirada multifacética al momento de plantear la metodología de trabajo. Es por este motivo que nuestra participación además como asistentes a las diferentes mesas marcaba los intereses particulares de cada uno. De manera personal, las mesas referidas a temas de arte, archivos, historia, antropología, aplicativos que vinculen la realidad virtual como experiencia, y los nuevos softwares desarrollados para temas específicos, fueron las que más me llamaron la atención para conocer los avances de investigaciones de diferentes partes del mundo.

Quisiera por ello comentar, algunas propuestas que rescato dentro de las temáticas presentadas en el evento y el entusiasmo de los investigadores al difundir sus primeros resultados en algunos casos, o ya programas que se mantienen a lo largo del tiempo. La frase Bridges/Puentes ha sido uno de los conceptos trabajados de manera transversal durante todas las presentaciones: tender puentes entre la tecnología y las humanidades.

En primer lugar, me gustaría compartir dos de las exposiciones agrupadas dentro del panel Building Bridges with Interactive Visual Technologies (Construyendo puentes con tecnologías visuales interactivas). Este panel multicultural, nos mostró un grupo de proyectos en común que relacionaban el uso del software para el trabajo de los objetos digitales en 3D, de acuerdo a temáticas variadas. Cada uno de los panelistas de esta mesa destacó, en 10 minutos aproximadamente, el estado de los diferentes subdominios[2] que ha desarrollado, presentando las oportunidades, los enfoques consolidados y las cuestiones pendientes.

Charles Riondet & Marie Puren, del Instituto Nacional de Investigación, Informática y Automatización (INRIA), de Francia, realizaron la presentación de su proyecto: Parthenos, a European Project building and disseminating collaborative tools: the example of 3D standards within the standardization survival kit, (Parthenos, un proyecto europeo construyendo y difundiendo herramientas colaborativas: el ejemplo de los estándares 3D dentro del kit de supervivencia de la estandarización). Este proyecto nos presentó, a grandes rasgos, una plataforma con actividades, recursos y herramientas para la creación de redes, la optimización y las sinergias en materia de investigación electrónica sobre el patrimonio. El proyecto H2020 PARTHENOS (http://www.parthenos-project.eu/) está construyendo un servicio llamado «Standardization Survival Kit (SSK)» que es un ejemplo de este tipo de enfoque de colaboración.

Este conjunto de herramientas pueden ser revisados en la web presentada en el evento: https://ssk-application.parthenos.d4science.org/ssk/#/. Las etapas desarrolladas son 3: scenario (un caso de uso de investigación completo y genérico compuesto de varios pasos a seguir), step (una tarea única que se realiza dentro de un escenario con la ayuda y recomendación de uno o varios recursos) y resource (Una herramienta / servicio / documento estandarizado que guía al investigador en la realización de sus tareas).

En esta plataforma, se pretende sistematizar las buenas prácticas de investigación específica en los que el manejo de objetos 3D sea la actividad principal, y que sean presentados junto con documentación, literatura y recursos técnicos acordes a la investigación. Una colección de escenarios de uso de investigación que ilustran las mejores prácticas en la investigación de las Humanidades y el Patrimonio Digital.

¿Por qué usar los estándares 3D? Me quedo con la frase comentada en la exposición: Los estándares son la clave de una gran investigación digital, que ayuda a descubrir y comprender nuestra cultura y nuestra vida social” (Laurent Romary, Presidente del Comité Técnico «Terminología y otros recursos lingüísticos y de contenido» de la Organización Internacional de Normalización (ISO)).

De otro lado, Rocío Ruiz Rodarte, del Tecnológico del Monterrey, de México, presentó la propuesta Reconstruction 3D, from archaeological reports to digital museographies (Reconstrucción 3D, de los informes arqueológicos a museografías digitales). Este proyecto emerge como una propuesta de puente entre arqueólogos, académicos y programadores, para que, a través de la visualización 3D, se puedan desarrollar reproducciones digitales de los hallazgos de Calakmul, antiguo sitio arqueológico escondido en la selva maya. Esto se pudo lograr gracias al trabajo en equipo del arqueólogo de Calakmul, Ramón Carrasco, y los estudiantes y profesores de Arquitectura y Robótica del Instituto.

Utilizaron métodos sencillos como AutoCAD, 3DMax, Unreal Engine y ARToolKit para reconstruir edificios y enterramientos con el fin de realizar recorridos de realidad virtual, instalaciones de realidad aumentada y modelos VRML para páginas web.

En la presentación de la propuesta, pudimos conocer las diferentes etapas de todo el proyecto, en las que resaltaban, en primer lugar, gracias a las investigaciones previas y la sistematización de las mismas, la modelación del sitio arqueológico. Con la información recolectada, los archivos fueron añadidos con las diferentes etapas constructivas de las pirámides. Posteriormente esto permitió realizar kioscos interactivos que explicaban las características de la subestructura. También, pudieron detallar la ubicación y características de las tumbas que se ubicaban dentro del sitio arqueológico. La recreación de los enterramientos permitió elegir entre lo que se encontró o recrear la hipótesis de sus estados originales. Se decidió superponer ambas versiones utilizando para ello el concepto de realidad aumentada que se encontraba en sus etapas iniciales (Libro Mágico de Hitlab).

El proyecto sirvió para promover el interés de los investigadores mexicanos en temas relacionados con el patrimonio cultural. Y entre los asistentes al panel, el interés por este trabajo interdisciplinario. Como Perú también es un país arqueológico, pues me animé a probar la propuesta de realidad aumentada para “visitar” el sitio con las características programadas por los especialistas, lo que significó una grata experiencia.

No quisiera dejar de mencionar sin embargo, la participación de algunos colegas de Colombia. La historiadora colombiana Maria José Afanador presentó dos ponencias de interés particular: Archivos Digitales, cultura participativa y nuevos alfabetismos: La catalogación colaborativa del Archivo Histórico Regional de Boyacá (Colombia) y una presentación que trabaja a nivel global: The Programming Historian en Español: Estrategias y retos para la construcción de una comunidad Global de HD.

The Programming Historian (PH), proyecto que empezó en el año 2008 como una publicación de acceso abierto, publica tutoriales revisados por pares dirigidos a humanistas para aprender una amplia gama de herramientas, técnicas informáticas y flujos de trabajo útiles para la investigación y enseñanza. Desde agosto de 2016, el equipo editorial de contenidos en español de PH comenzó el proceso de traducción de los más de 50 tutoriales publicados en el portal del proyecto en inglés. Vale destacar el gran apoyo de voluntarios para la realización de la experiencia y el gran soporte que brinda no sólo a sus pares nacionales, sino con propuestas de talleres y cursos a nivel de Latinoamérica de igual manera. Podemos conocerlos más aquí: https://programminghistorian.org/es/equipo-de-proyecto.

Y finalmente, en la sesión de posters, pude compartir con algunos colegas colombianos sobre propuestas de sistematización de proyectos de cursos de Historia de pregrado. Lorenzetti Digital, propuesta presentada por Elvis Andrés Rojas Rodríguez y José Nicolás Jaramillo Lévano, de la Universidad Nacional de Colombia, nos explica cómo, a través de la plataforma Wix, se desarrolló una web de contenidos (http://ambrogiolorenzetti.wixsite.com/digital/blank-duz35) que nos brinda un acercamiento a los personajes del fresco de Ambrogio Lorenzetti en la ciudad de Siena, Italia. Dichos personajes han sido investigados por los estudiantes de la materia Historia Medieval desde el semestre 2015-II hasta ahora. Cada personaje está propiamente marcado por su autor.

En Perú, el tema de las humanidades digitales está tomando mayor importancia ya que empiezan a incrementarse los proyectos de investigación multidisciplinaria. Temas de conservación, patrimonio, historia, literatura, lingüística ya van de la mano con sus contrapartes tecnológicas de sistematización, uso de herramientas tecnológicas móviles, realidad virtual, entre otros.

Como grupo de investigación nuestra apuesta después de participar en este evento, se vuelve mayor. Queremos despertar el interés de nuestra comunidad universitaria por la investigación en el campo de las ciencias y letras de manera conjunta, como hemos podido gratamente comprobar que se realiza hace tiempo atrás otros lugares del mundo, y apoyarnos en el conocimiento, uso y la inversión en tecnología para dichos fines.


  1. Comunicadora, gestora cultural y tecnológica. Coordinadora de Relaciones Institucionales en el Instituto Riva-Agüero de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) (2007 a la fecha). Licenciada en Comunicación por la misma universidad (2004), tiene estudios de posgrado en Gestión Cultural y Comunicación, por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), sede Argentina (2009). Es diplomada (2012) y Magíster en Gestión y Política de la Innovación y la Tecnología por la PUCP (2013) y cuenta además con una especialización en Marketing por la misma universidad (2017). Miembro de la Asociación de Egresados y Graduados PUCP (2003 a la fecha), del Instituto Riva-Agüero: Escuela de Altos Estudios en Humanidades de la PUCP (2012 a la fecha) e inscrita en el Directorio Nacional de Investigadores (DINA). Fue investigadora gráfica en Grupo Editorial Norma (2004-2005) y ejecutiva de cuentas en la Agencia de Comunicación Creativa Empresarial, con clientes del rubro tecnológico y educativo (2006-2007). Ha participado en la creación de la propuesta del primer Curso virtual de Paleografía del siglo XVI, el año 2012, en temas logísticos y recursos educativos (2012-2013). Desde el 2013 participa y coordina de manera conjunta el grupo de investigación “Fotografía Histórica”. Coeditora del libro «Miradas en el aire. Los Balcones limeños en la memoria fotográfica. Archivo Histórico Riva-Agüero«, publicado con la Facultad de Arquitectura PUCP y la Fundación Manuel J. Bustamante de la Fuente, el 2017.
  2. En este caso, hablamos de las plataformas web desarrolladas de manera particular por cada uno de los autores.

Mg. Rita Segovia Rojas[1]

Coordinadora adjunta

Grupo de Investigación “Fotografía Histórica” IRA-PUCP

segovia.ra@pucp.pe

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‘ICE está en todas partes’: el uso de las ciencias de la información para mapear la crisis de las familias separadas

 

Torn Apart/Separados visualiza el vasto aparato represivo de las políticas migratorias en los Estados Unidos y mapea los refugios donde los niños pueden estar alojados.
SERGIO FLORES/BLOOMBERG/GETTY IMAGES

EL DÍA DEL PADRE, Alex Gil estaba intercambiando mensajes de texto con su colega Manan Ahmed, cuando decidieron que tenían que hacer algo sobre la separación de las familias de la frontera entre México y Estados Unidos.

Desde mayo el gobierno de los Estados Unidos ha separado a más de 2.300 niños de sus familias como resultado de las nuevas políticas migratorias de “tolerancia cero” propuestas por el Fiscal General Jeff Session, las cuales promueven la acción penal contra toda persona que entre al país de manera ilegal. El reporte de las situaciones fronterizas derivadas de tales acciones empezaron a ser frecuentes; un caso particularmente terrible fue el de una madre a quien le arrancaron a su hijo mientras lo amamantaba. A medida que la indignación pública crecía, la pregunta se repetía ¿dónde están los niños? Los abogados de inmigración, los periodistas, e incluso los políticos no podían dar respuestas certeras a estos cuestionamientos debido a la implementación ad-hoc de las políticas de “tolerancia cero” y a la burocracia del sistema de inmigración que, en general, carecen de transparencia. Gil, quien tiene dos hijos, sabía que podía ayudar. Él trabaja como bibliotecario de investigación digital en Columbia University, y su tarea cotidiana consiste en ayudar a la gente a encontrar información usando tecnología—habilidades que ya había empleado antes en tiempos de crisis.

Torn Apart/Separados busca mapear el paisaje carcelario de los inmigrantes indocumentados detenidos. Los puntos naranjas indican todas las instalaciones de ICE; los puntos azules son centros de detención juvenil privados.
TORN APART/CC BY 4.0

Gil y Ahmed, historiador de la Universidad de Columbia, juntaron un equipo que Gil denomina “ninjas digitales” para trabajar en una maratónica jornada de investigación. Los voluntarios eran profesores, estudiantes de posgrado, investigadores y académicos de todo el país con perspectivas de estudio muy variadas, pero con dos cosas en común: un interés en la historia del colonialismo, el imperio, y las fronteras; y la convicción de que los métodos de investigación clásicos pueden ser usados no sólo para entender el pasado sino también para iluminar el presente.

Instalaron un chat en Telegram y una hoja de cálculo en Google y empezaron a buscar datos disponibles de forma pública— registros de inmigración del gobierno, formularios de impuestos, listados de empleos, páginas de Facebook—en fin, cualquier cosa que les ayudara a ubicar e identificar los centros de detención en los que podrían estar alojando a los niños.

El resultado de su frenética semana de investigación es el sitio web interactivo, Torn Apart/Separados en el que se visualiza el gran aparato de ejecución migratoria en Estados Unidos y mapea a grandes rasgos los refugios donde pueden estar alojados los niños.  El nombre evoca no sólo las familias que han sido separadas sino también la manera en la que esto desgarra el tejido social del país.

«Esto muestra que ICE está en cualquier parte», refiere Gil.  «Incluso nosotros que estudiamos esto, estamos sorprendidos. Muchos estadounidenses piensan que el fenómeno sucede en un espacio geográfico limitado, en la frontera. Este mapa nos muestra una historia diferente: La frontera está en todos lados.»

Humanidades Digitales y respuesta a la crisis

El grupo detrás de Torn Apart/Separados es parte de la creciente vanguardia conocida como Humanidades Digitales (HD), un grupo interdisciplinario de investigadores que combinan las habilidades tecnológicas del siglo XXI con la práctica de investigación clásica, para formular un nuevo tipo de interpretación cultural-y en ocasiones hacer activismo. Los proyectos de HD incluyen investigación histórica, cultural, preservación de archivo, mapeo de colaboración distribuida (crowdsourcing), activismo social o alguna combinación de éstas.

«Nuestro logro como equipo es el ejemplo perfecto de lo que pueden ser las Humanidades Digitales: un trabajo que verdaderamente traspasa las barreras artificiales entre universidades, bibliotecas, facultades y puestos, tanto administrativos como profesionales, para juntos pensar e implementar herramientas que nos ayuden a entender mejor la cultura” dice Roopika Risam, profesora de Inglés, becaria en Salem State University y autora de New Digital Worlds en el que promueve la equidad y justicia en el registro cultural digital.

El equipo de Torn Apart/Separados: Risam, Gil, Ahmed y Moacir de Sá Pereira, quien imparte clases en el departamento de inglés de NYU, son miembros del Grupo de Métodos Experimentales en las Humanidades (Group for Experimental Methods in the Humanities) o XPMethod de la Universidad de Columbia, el cual está «dedicado a la construcción rápida de prototipos de ideas especulativas.» La semana pasada se unieron al grupo:  Linda Rodriguez, Merisa Martinez, Sylvia Fernández y Maira Alvarez, las dos últimas estudiantes de posgrado en la Universidad de Houston, especialistas en literatura fronteriza y cofundadoras de Borderlands Archives Cartography.

Ésta no es la primera vez que XPMethod ha respondido a una crisis humanitaria con un mapa. El año pasado después de que el Huracán María golpeara Puerto Rico, los grupos de ayuda tuvieron dificultades para transportar comida y suministros a toda la isla. Este problema se agudizó debido a que los mapas disponibles eran inadecuados y no estaban actualizados. El equipo de XPMethod y otros 60 voluntarios de 25 instituciones llevaron a cabo un mapathon de emergencia para crear mapas que fueran útiles para las personas que los necesitaban. Después de esa experiencia, Gil armó un kit de herramientas para que otras personas pudieran armar lo que él llama un “botiquín de campaña veloz» – un grupo emergente de investigadores digitales colaborando en un proyecto específico para responder a una crisis.

Su trabajo de “nimble tent” está guiado por la necesidad de ser parte de la solución. Es el mismo impulso que en semanas recientes ha conducido a mucha gente a realizar publicaciones en redes sociales y recaudar dinero para los grupos de defensa que ayudan a las familias de inmigrantes. El Internet, con sus amplios y efímeros rincones y archivos, es un recurso llamativo en momentos de inquietud social. Para cualquier persona con conocimientos técnicos suficientes y la capacidad de actuar rápidamente, el modelo “nimble tent” ofrece una manera de hacer algo, cualquier cosa que sirva como respuesta a una crisis, incluso cuando se encuentre en el otro lado del mundo.

Construyendo Torn Apart/Separados

Después de un domingo haciendo llamadas, Gil y Ahmed habían armado su equipo, aunque su propósito todavía no era muy claro. Desde su punto de vista, el problema más urgente era que los padres no podían localizar a sus hijos; y aunque el Presidente Trump firmó el miércoles una orden ejecutiva para finalizar la separación de familias, permitiendo en cambio la detención indefinida de familias juntas, muy poco se ha hecho para resolver el problema de las separaciones.  

 Bajo la implementación inicial de la ley de “tolerancia cero”, cuando el gobierno detenía a una familia por cruzar la frontera de manera ilegal, todos quedaban bajo la responsabilidad de la Patrulla Fronteriza, una rama del Departamento de Seguridad Nacional. Sin embargo, una vez que los padres eran acusados, se les enviaba a un centro de detención a cargo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), mientras que sus hijos eran entregados al Departamento de Salud y Servicios Humanos y/o a la Oficina de Reasentamiento para Refugiados. Como WIRED y otros medios han reportado, estas agencias no están preparadas para dar seguimiento que las familias continúen unidas, así que los padres no han tenido mucha suerte en la búsqueda de sus hijos. Muchos niños y sus padres no han podido comunicarse por teléfono desde que fueron separados.

El equipo de Torn Apart/Separados sabía que existía información disponible acerca de la ubicación de los centros de detención y de aquellos en los que se podrían albergar  niños. Esa información no se encontraba reunida en un solo lugar, problema que se propusieron solucionar.

En un primer momento, el equipo analizó la colección de datos oficiales liberados por la agencia ICE para el análisis periodístico, gracias a una solicitud amparada en la Ley de Libertad de Información (Freedom of Information Act en inglés). Este ejercicio les proporcionó una idea general de donde se encontraban localizados los centros de detención en Estados Unidos, pero aún era necesario comprender dónde estaban deteniendo a niños. Risam comenzó a rastrear las instalaciones sin fines de lucro que tienen contratos con el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés) y la Oficina de Reubicación de Refugiados (ORR por sus siglas en inglés) para dar cuidado a niños. Los datos de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas hacían referencia a 113 albergues juveniles y sus ubicaciones geográficas generales, pero los nombres de los refugios no estaban disponibles. Posteriormente, Risam encontró datos compilados por la Universidad de Syracuse en 2015 que registraba los nombres de los refugios a donde habían sido transferidos niños inmigrantes y a partir de ahí ella logró identificar las organizaciones sin fines de lucro asociadas con ellos.

Risam buscó los documentos fiscales de las organizaciones sin fines de lucro identificadas para localizar sus ubicaciones y hacer una referencia cruzada con los datos del ICE para mapear dónde se hallaban los niños. Lo que encontró «se parecía mucho a un mosaico de refugios», dice. Sa Pereira visualizó el trabajo de Risam marcando 113 refugios de ORR como puntos negros en el mapa que representan las instalaciones de las instituciones sin fines de lucro, las religiosas y las administradas por el gobierno. Al intentar hacer clic en alguno de los puntos, éste se moverá, para sugerir cómo el gobierno se resiste a identificar estos sitios.

Albergar a niños migrantes ha sido un gran negocio desde que una enorme cantidad de menores no acompañados comenzó a ingresar a los Estados Unidos desde 2014. Cerca de once mil niños se encuentran detenidos en estas instalaciones, de acuerdo con la Oficina de Salud y Servicios Humanos. Risam no pudo identificar definitivamente cuáles tenían a los niños recientemente separados de sus padres bajo la política de Trump, pero el hecho de mapear los lugares donde generalmente se permite mantener detenidos niños da al menos una idea de dónde se podrían encontrar.

El equipo también usó datos no oficiales. Gil encontró páginas de Facebook y listas de centros de detención en Google donde los padres, desesperadamente, preguntaban sobre el paradero de sus hijos. Revisaron reportes confirmados de noticias relativas a los lugares a los que se habían llevado a los niños y la localización de los centros de detención (Todas las fuentes se encuentran en el sitio web).

Durmieron poco. Gil pidió pizza para sus hijos en lugar de preparar la cena la mayoría de las noches. Con el apoyo de sus instituciones, liberaron todo el tiempo que pudieron para enfocarse en el proyecto. «Ha costado mucha energía emocional y mental», dice Álvarez, quien junto con Fernández ubicó en mapas los puntos legales de entrada a lo largo de la frontera para una sección del proyecto Torn Apart/Separados llamada “La Trampa.» Para ambas mujeres, la semana fue intensamente personal. Crecieron en zonas fronterizas y utilizaron su experiencia para buscar los datos correctos –como los cruces peatonales en lugar de las entradas comerciales, por ejemplo.

Para sorpresa del equipo, los centros de detención para inmigrantes no se encontraban aislados en la frontera sur. Se trataba, en cambio, de una amplia red que atravesaba todos los estados de la nación. Incluso los centros que retienen niños se encuentran más alejados de la frontera de lo que se esperaban, en lugares como el noreste del país. El equipo se percató de que la historia que debían contar era la de cómo la aplicación de regulaciones migratorias se extiende a todas partes de Estados Unidos.

Durante la semana, muchas de las discusiones del equipo giraron en torno a cómo presentar la información para que resultara útil para las familias, periodistas y defensores. También fue necesario “encontrar el equilibrio,” como lo plantea Risam, entre crear conciencia, proteger la privacidad de los niños y prevenir el acoso. Gil sabía que quizá  algunas personas intentarían localizar los teléfonos o direcciones de algunos centros de detención para acosar al personal. “Esto puede convertirse en un desastre muy rápidamente, y hacer más daño que bien,” explica. Finalmente, decidieron mostrar la ciudad y el estado en el que se localizan los centros, pero no la dirección específica o el nombre del centro con la esperanza de disuadir malos comportamientos.

“El Ojo” muestra imágenes satelitales de centros de detenciones de ICE a través de Estados Unidos. Seleccione una imagen y haga zoom en la ubicación específica. El diseño pretende mostrar que ICE se encuentra en todas partes.
TORN APART/CC BY 4.0

 Las varias decisiones editoriales y de diseño del sitio web que programó Sa Pereira buscan no sólo distribuir conocimiento, sino provocar una reacción más visceral. En una visualización particularmente conmovedora llamada “El Ojo,” Sa Pereira colocó fotografías satelitales de centros de detención de ICE que se encuentran en el territorio estadounidense. La cuadrícula de vista de miniaturas en sí misma es discordante, pero al hacer clic en una, el usuario cruza a través de Estados Unidos al pueblo o ciudad donde se encuentra el centro. Es vertiginoso. Estos centros con frecuencia se encuentran en medio de lugares de la vida cotidiana urbana y suburbana – en una insignificante ciudad en Nueva York, por ejemplo o en un centro comercial junto a un salón de belleza.

 “Por un lado te da la experiencia escalofriante del voyeur al ver estas imágenes satelitales, al mismo tiempo que una sensación desagradable; porque te das cuentas de que los centros podrían estar en cualquier lado. Esto no está en el desierto rodeado por alambre de púas, está ahí en la calle,” dice Sa Pereira. “Que haya niños en jaulas es terrible y es sintomático de un problema mucho mayor. Con esto hemos logrado visibilizar ese sistema.”

Torn Apart/Separados consigue este resultado por medio de mapas, así como de testimonios, visualizaciones y lo que Gil denomina “texturas,” elementos efímeros personales y surreales tales como padres preguntando dónde están sus hijos en una reseña de Google de un negocio, o los materiales promocionales de Southwest Key, una corporación sin ánimo de lucro de centros de acogida para inmigrantes,  que presume de que “el 95 por ciento” de los individuos a los que sirven son personas de color.

DIGITALGLOBE/TEXAS ORTHOIMAGERY

 

Un recurso vivo

Esto es más que solo información. Se trata de un recurso vivo que el equipo espera que sea utilizado por migrantes para encontrar a sus familias y para que otros investigadores lo sigan alimentando. La mayor parte del poder del proyecto se encuentra en su potencial como archivo. “Nadie está documentando lo que está sucediendo en las vidas cotidianas de los migrantes,” dice Fernández. “Éste es un archivo digital histórico.”

Mientras el equipo estaba terminando Torn Apart/Separados el viernes, el periódico Washington Post publicó su propio mapa de colaboración abierta (crowdsourced, por su nombre en inglés) de los centros que alojan niños migrantes. Este mapa incluye algunos pero no todos los datos recogidos por Torn Apart/Separados. Gil está tratando de ponerse en contacto con el periódico con el objetivo de ofrecerles el resto de sus datos, y también para hacer referencias cruzadas entre sus datos y los del Post.  El trabajo de los investigadores se entrelaza con el periodismo de investigación: el objetivo de ambos es emplear la información de manera que sirva para esclarecer la confusión.

El sitio web fue liberado el lunes a las 12:30 pm hora del este de los  Estados Unidos. El equipo tiene la esperanza de recuperar en algún momento el sueño, aunque el proyecto no ha terminado aún. Investigadores ajenos al proyecto realizarán ahora una revisión por pares. La mitad del equipo de Torn Apart/Separados se encuentra en México con motivo de la conferencia anual de Humanidades Digitales, y allí tendrán un nuevo maratón de investigación, un researchathon.

“Es como jugar a la papa caliente,” dice Gil. “Ahora queremos trasladar la fuente de los datos a otros equipos para que la refinen y para que cuenten su propia historia.”

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EMILY DREYFUSS
Publicado en Wired Magazine el 25 junio 2018

Traducido por Paola Ricaurte, Adam A. Vázquez, Alberto Ramírez Martinell, Laura Martínez Ainsworth, Roberto Pareja, Jo Ana Morfin, Marat Ocampo, Claudia Rocío Sánchez García, Andrea Medina Téllez Girón, Juliette Levy, Isabel Galina y algunos otros más que por razones de seguridad prefieren no poner su nombre.

Publicado en humanidades digitales, Memoria Colectiva, Pensamiento decolonial, Producción de conocimiento, Sur Global | Comentarios desactivados en ‘ICE está en todas partes’: el uso de las ciencias de la información para mapear la crisis de las familias separadas

Producir saber filosófico de manera colectiva. #editatonaFilos #editatónFilos

¿Que es un editatón?

Un editatón es “un evento de edición colectiva y simultánea en Wikipedia, gratuito y abierto al público, en el que personas con distintos niveles de experiencia se reúnen presencial o virtualmente —o combinando ambas opciones— para mejorar o crear artículos.” Desde el 2012 Wikimedia México ha promovido en diferentes espacios e instituciones estas jornadas colectivas de edición con temáticas variadas y muy específicas. La motivación de estos eventos ha sido dar a conocer el proyecto de la enciclopedia e involucrar a personas para editar o crear entradas en Wikipedia, para producir saber que pueda tener un uso colectivo. Y aunque cada editatón se basa en los principios y criterios que la comunidad de Wikimedia ha determinado de manera colectiva en sus “Cinco pilares”, la organización de cada editatón se enfoca en diferentes públicos, ya sea para reunir a wikipedistas experimentados o para convocar a profesionistas de alguna disciplina académica.

 

¿Qué es la #editatonaFilos, #editatónFilos?

El #editatónFilos y la #editatonaFilos buscan articular lo que es posible hacer con las herramientas y formas de trabajo digitales de Wikipedia con un proyecto de investigación mayor de genealogía del ejercicio de lo filosófico en México. Se empezó a fraguar desde diciembre de 2011 cuando entre la Secretaría Académica de la Facultad de Filosofía y Letras y Wikimedia México se organizó un Club Estudiantil FFyL UNAM para editar y crear entradas. Esto llevó a planear talleres para un editatón en julio de 2012. Desde agosto de 2013 hasta el presente los trabajos realizados en el #editatónFilos y la #editatonaFilos se vinculan al Programa de Educación de Wikipedia, organizado por Wikimedia-México. Así cada semestre desde entonces –2014-2, 2015-1, 2016-1, 2017-1 y 2017-2– las actividades de las clases se relacionan, en algún sentido u otro, con hacer uso de Wikipedia.

En el último año (semestre 2017-2 y 2018-1) se han llevado a cabo dos editatones de Filosofía en México y una editatona de Filósofas en México, cuyo proceso organizativo quedó registrado en Twitter y Facebook con los hashtag #editatónFilos y #editatonaFilos. Se pueden ver un Storify del primer editatón acá. Del segundo evento se puede ver el Storify por acá. El cometido de los editatones de filosofía en México es experimentar con otras formas de trabajo filosófico académico y que los estudiantes aprenden otra forma de la escritura diferente a la de la institución filosófica académica.

En el primer editatón, realizado el 21 de abril de 2017, se contó con la participación de los alumnos del curso de Temas contemporáneos de Filosofía en México (#Filomex) . El #editatónFilos y la #editatonaFilos se llevaron a cabo el 27 de octubre y el 3 de noviembre de 2017 respectivamente.  Y aunque se hizo invitación abierta a todo el público interesado, la mayor participación en el evento fue por parte de estudiantes de Filosofía de la UNAM, en especial los grupos de Introducción a la Investigación Filosófica (#infiba) y Enseñanza de la Filosofía (#edufilos). En ambas clases se pidió a los alumnos que propusieran a algún filósofo mexicano o a alguna filósofa mexicana de los que pudieran realizar o editar la entrada en Wikipedia. Asimismo se revisó dentro de Wikipedia los autores que ya contaban con su página y en algunas ocasiones se consideró que se podía agregar más información relevante acerca de su obra filosófica.

En cada evento se ha buscado involucrar a la comunidad académica del Colegio de Filosofía de la UNAM para explorar otras formas de producción de textos, apostar por otros medios de difusión filosófica, siempre teniendo como criterio el mostrar la importancia histórica de los filósofos mexicanos.

 

¿Cómo fue el proceso de preparación?

Para llevar a cabo el evento se entabló un diálogo con la coordinación del Colegio de Filosofía y con representantes de Wikimedia México para planear la realización de la segunda edición del “Editatón: Filosofía en México 2” y abrir el paso a la primera “Editatona: filósofas de México”. Dentro de la reunión se acordaron las fechas antes referidas y que los horarios serían de las 9:00 horas a las 20:00 horas. El lugar sería el Anexo “Adolfo Sánchez Vázquez” de la Facultad de Filosofía y Letras.

Las actividades planeadas sobre Wikipedia con los estudiantes se plantean siempre en relación con las labores didácticas y de investigación a realizar durante el semestre y en relación con la asignatura. Para el caso del #editatónFilos y la #editatonaFilos el único cambio fue que se planeó para que todo el trabajo se realizara el día del evento. Las actividades de preparación son las siguientes:

  • Encuadrar las actividades a realizar en Wikipedia en relación con lo que se revisará durante el semestre en las clases:
    • de acuerdo a la asignatura impartida (más práctica o más teórica),
    • de acuerdo a los autores y problemas abordados,
    • de acuerdo a las formas de evaluación seleccionadas (la edición de Wikipedia por parte de los estudiantes siempre se toma como una actividad obligatoria con porcentaje de calificación final),
  • Durante las primeras clases del semestre se llevó a cabo una sensibilización sobre la importancia de que los estudiantes aprendan a editar Wikipedia y de la necesidad de que las instituciones universitarias se involucren en la creación y edición de entradas.
  • Igualmente durante esas clases se revisan los problemas conceptuales y prácticos que conlleva el hecho que filósofos traten de ejercer su saber y habilidades sobre el medio digital que es Wikipedia,
  • Posteriormente se pide a los estudiantes que abran sus cuentas en Wikipedia y que revisen tutoriales de edición y creación de entradas. En ciertas ocasiones ya se tiene planeada la entrada que se realizará colectivamente, en otras ocasiones los estudiantes seleccionan qué entrada trabajarán individualmente o en equipo. Esto último se llevó a cabo en los editatones.
  • A mediados de semestre se solicita a los voluntarios de Wikimedia México que impartan talleres a los estudiantes. Para el #editatónFilos y la #editatonaFilos se realizaron dos talleres en las salas de cómputo de la Facultad de Filosofía y Letras.  Los talleres suelen ser de dos tipos:
    • Talleres de edición para principiantes.
    • Talleres de documentación, consignación referencias y citas sobre Wikipedia. Este segundo es importante porque normalmente en la licenciatura de filosofía la escritura que requiere documentación no es necesaria.

 

¿Qué pasó en los eventos? Pequeña crónica

La categoría «Filósofos de México», la que se alimentaría en #editatónFilos, contaba con 120 entradas días antes del evento. Y la categoría «Filósofas de México», la que se trabajaría en #editatonaFilos, contaba con 14 páginas.

Así, desde las 9 de la mañana de los días de los eventos se empezó a editar y crear las entradas de Wikipedia. La mayor parte de las ediciones se hicieron de manera presencial y hasta poco tiempo pasado el mediodía las primeras ediciones habían sido terminadas. Sin embargo, a los pocos minutos de haber sido publicadas las nuevas entradas, bibliotecarios wikipedistas comenzaron a colocar la plantilla “Artículo o sección sin relevancia enciclopédica aparente” o simplemente borrar las entradas. Y aunque la mayor parte de las entradas contaban con referencias bibliográficas externas a la UNAM y a la Facultad de Filosofía y Letras que respaldaban la importancia de las entradas dentro de la historia de la filosofía en México, y pese a que se discutió con los bibliotecarios en relación al trabajo académico del evento, esto no fue suficiente.

Al final del día del #editatónFilos se habían creado 21 artículos y editado 5. 9 entradas de las creadas fueron borradas con el argumento de la “relevancia enciclopédica” y a 16 entradas más se les puso la plantilla. Así que la categoría “Filósofos de México” cuenta en este momento con 127 entradas. Por su parte, en la #editatonaFilos se crearon, al final del día del evento, 12 entradas y se editaron 5. Fueron borradas 3 con el mismo argumento. Y es de notar que durante el evento se borraron otras entradas de filósofas mexicanas ya antes trabajadas y subidas en el primer editatón. De este modo la categoría “Filósofas de México” cuenta el día de hoy con 22 páginas.

Ciertamente el argumento de la “relevancia enciclopédica” entendido de manera rigorista de parte de ciertos bibliotecarios fue un impedimento grande para tener mejores resultados.

 

¿Qué aprendieron los alumnos?

Sería posible enumerar algunos puntos relevantes en relación con lo que pudieron aprender los estudiantes de filosofía en este ejercicio:

  • los estudiantes exploraron otras formas de producción de textos. La escritura en Wikipedia es diferente a los escritos que se les solicita comúnmente en la Licenciatura en Filosofía;
  • los alumnos se acercaron a otros medios de difusión filosófica, fuera de los académicos;
  • los estudiantes se enfrentaron a una institución de producción de saber diferente a los de la academia y la docencia filosófica mexicana; y
  • los alumnos se acercaron a prácticas y metodologías tecnológicas de producción de saber filosófico.

 

¿Qué podemos pensar del ejercicio?

Valdría la pena enunciar algunos puntos como nuestra evaluación de los eventos:

  • Existen muchas resistencias en la institución filosófica mexicana a aceptar la edición de una entrada de Wikipedia como ejercicio de la filosofía o como referencia bibliográfica. Ya sea como obra o evaluándola positivamente como actividad a tomar en cuenta en clases o en una carrera académica.
  • En términos de didáctica de la filosofía, las formas de la escritura y las maneras de trabajo que permite Wikipedia son adecuadas para estudiantes de filosofía que son preparados para ser investigadores. Con todo el bagaje técnico e institucional que eso implica: escritura de acuerdo a cánones académicos, espacios de expertos, etcétera.
  • Debería experimentarse más con las formas digitales del trabajo colectivo y del soporte tecnológico en relación con la escritura filosófica; buscando poder ejercer la filosofía de otras maneras. Experimentar con herramientas digitales.
  • Quizás la relación entre la academia filosófica y las formas de trabajo sobre Wikipedia podrían ayudar a discutir problemas que impiden una mejor desarrollo de ambos proyectos.

José Francisco Barrón Tovar

Jessica Citlalli Castañeda Cano

Diego Fernando López López

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Coloquio Filología y Humanidades Digitales

Los pasados 6, 7 y 8 de febrero se llevó a cabo el Coloquio Filología y Humanidades Digitales, como parte de las actividades organizadas por el Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. El ciclo de pláticas y talleres tomó lugar en el Aula Magna-Sala de videoconferencias del Instituto, y fue inaugurado por Mario Humberto Ruz Sosa y Alejandro Shuttera Pérez, quien destacó que, desde los inicios de la informática, las tecnologías digitales han jugado un papel indispensable en la investigación humanística, sobre todo en lo correspondiente al registro y preservación de la memoria histórica. “Los diferentes textos, léxicos y archivos necesitan de la tecnología para ser resguardados y analizados. Esto no significa que las tecnologías hagan el trabajo de los investigadores. Hay que abordar las herramientas sin perder la mirada crítica, ni la responsabilidad del humanista”, mencionó Alejandro Shuttera.  

 

Más adelante, se presentó la conferencia magistral Las lenguas modernas, las humanidades digitales y los discursos de disrupción, a cargo de Paul Spence, del King´s College of London, y presentada por Isabel Galina, presidenta de la Red HD. En esta charla, Paul Spence hizo una revisión breve de las humanidades digitales a través de la historia, desde el Index Thomisticus (1949) del Padre Roberto Busa hasta los actuales trabajos sobre digitalización y catalogación de acervos, web semántica, análisis de redes, analítica cultural y cartografías interactivas. Entre los ejemplos de proyectos referidos por Spence estuvieron, Old Bailey Online, Nineteenth-Century Scholarship Online (NINES), Pelagios Commons y Connected Histories: British History Sources, 1500-1900. Asimismo, el académico refirió que alrededor de cada una de estas iniciativas hay comunidades, metodologías, estrategias y aportes que no son precisamente digitales, sino resultado del esfuerzo intelectual y del trabajo colaborativo. En el cierre de su intervención, Spence reflexionó sobre cómo lo digital ha afectado nuestra comprensión del pasado o nuestro acceso al conocimiento: “La complejidad de las nuevas redes, la inteligencia artificial y la enorme capacidad de las plataformas informáticas de hoy nos hacen preguntarnos, ¿cuál será el impacto de todo esto en nuestras culturas? ¿Cómo se modificarán la educación y las experiencias de aprendizaje? ¿Podremos hablar de las humanidades digitales, en plural, como varias disciplinas, y no sólo como un único campo?”

 

A la conferencia de Spence siguió la primera mesa de participaciones, que contó con las ponencias, Raison d´être de los proyectos digitales en la Biblioteca Daniel Cosío Villegas de El Colegio de México, de Alberto Santiago Martinez; Debates globales, HD y geopolítica del conocimiento, de Paola Ricaurte; La Agenda Digital de Cultura y la creación del Repositorio Digital del Patrimonio Cultural de México, de Ernesto Miranda Trigueros; y Las transformaciones de las filologías en las humanidades digitales, de Carmen María Sánchez Morillas. Como parte de los argumentos intercambiados en esta mesa, Alberto Santiago mencionó que los humanistas deben comprender cuándo es pertinente hacer un proyecto digital y cuándo no, entendiendo que cada investigación, según su naturaleza, puede relacionarse con diferentes métodos, soportes y posibilidades. Paola Ricaurte, por su parte, destacó que las humanidades digitales no son ajenas a las desigualdades, exclusiones y brechas económicas o de género, por lo que se tiene que pensar en estrategias para aumentar la visibilidad e impacto de los proyectos del Sur Global. Finalmente, Ernesto Miranda presentó algunos ejes para la creación, investigación y difusión digital de iniciativas culturales desde la función pública, y Carmen Sánchez, sus aprendizajes como editora de la Revista Electrónica del Lenguaje en la Universidad de Granada.

En el segundo día de actividades del Coloquio participaron, Silvia Gutiérrez, con la ponencia Un punto de encuentro: humanidades digitales espaciales; Ernesto Priani con Ver para adelante. Pensar desde lo aprendido; y Alberto Ramírez Martinell con Letras digitales: análisis lingüístico automatizado. Entre los proyectos compartidos por estos académicos se encontraron, Rostros del Zapatismo de El Colegio de México, Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano y Escritos de Mujeres, Siglo XVI al XVIII de la UNAM, y la herramienta de análisis textual El Espía 2.0 de la Universidad Veracruzana. Así también, Michel Oudijk e Iván Miceli León presentaron Vocabulario en Lengua Zapoteca; Francisca Zalaquett, Martha Ilia Nájera y Julio Pérez, Universos Sonoros Mayas; y Rodolfo Mata, el Proyecto Digital José Juan Tablada, dedicado a la obra del escritor homónimo. Las jornadas del evento concluyeron con dos talleres: Innovación y sostenibilidad en la edición digital, de Paul Spence, donde se reflexionó sobre los géneros, industrias y retos de las editoriales digitales en los ámbitos educativo, académico y comercial; y Creación de exhibiciones digitales, de Brian Rosenblum, donde se enseñaron las bases para el uso de la plataforma  interactiva de investigación Omeka.

Autor: Eloy Caloca Lafont

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Seminario Culturas Digitales

La popularidad de Internet ha modificado la investigación de las sociedades contemporáneas. Muchos de los eventos y problemas de la actualidad están influidos por los ambientes en línea, e incluso hay hábitos y experiencias cotidianas que no pueden separarse de las tecnologías digitales ni de su funcionamiento. En esta vía, los estudios de cultura digital se han vuelto un área creciente, dentro y fuera de la academia, para explorar las formas en que han evolucionado los procesos socioculturales relacionados con Internet. Su preocupación es indagar cómo se crean y propagan ciertas tendencias colectivas en lo digital, o bien interpretar las relaciones entre las industrias, gobiernos y comunidades que colaboran o se oponen en los mundos digitales (Ferrari, Núñez, Sánchez-Tapia & Pal, 2010). Existen varias formas de aproximarse a la digitalidad, pero ante la emergencia de nuevas prácticas y usuarios que no son los convencionales, conviene preguntarse: ¿Es posible seguir hablando de cultura digital en un mundo donde cada plataforma en línea posee sus propias dinámicas, fines e infraestructuras? ¿Alcanza esta categoría para comprender y debatir todos los acontecimientos que intervienen en los entornos sociodigitales? ¿Cómo pueden estudiarse aquellos usos e intercambios digitales que no corresponden con los patrones verticales ni globales? ¿Cómo hacer investigaciones críticas e incluyentes, sin perder de vista la presencia de lo cultural-digital?

 

Ulf Wuggenig (2017), profesor de la Universidad de Leuphana (Lüneburg, Alemania), ha señalado: “el término cultura digital es tan abarcador como vago. Nos ha costado trabajo entender que no hay una cultura única, ni la gran civilización en sentido antropológico, sino espacios, grupos y fenómenos culturales con posibilidades y peligros propios.” Es cierto que lo digital ha normalizado conductas y estéticas de alcance global, pero es riesgoso dar por hecho que estas tendencias han surgido espontáneamente sin la presencia de actores e intereses que les han dado forma (Buchholz & Wuggenig, 2010). Las plataformas digitales, según Alexander Galloway (2012), no son únicamente campos abiertos para que los usuarios se encuentren y se comuniquen, sino interfaces que responden a protocolos y lógicas de programación. Algunas de estas interfaces son más transparentes que otras, y no todas ellas responden a propósitos similares. Por eso no puede hablarse de una forma única de relacionarse con lo digital, pues hay manifestaciones culturales y digitales muy heterogéneas, tanto hegemónicas como periféricas, que se encuentran y enlazan con dimensiones económicas, políticas, técnicas y sociales. Por otro lado, cada plataforma, al estar enmarcada por una gran variedad de circunstancias y condiciones sociohistóricas de desarrollo, difusión y uso, da lugar a un enorme número de producciones y expresiones culturales, dentro y fuera de sus interfaces. Las interacciones en y con las plataformas están influidas, en parte, por la materialidad y disposiciones técnicas de las maquinarias digitales, pero también son el resultado de las mediaciones e interpretaciones de una vasta pluralidad de grupos que, conforme pasa el tiempo, hacen surgir o transforman actividades, comportamientos y discursos (Colina, 2003; Miller & Horst, 2012). Esto refuerza el argumento de que es imposible reducir la inmensa diversidad y complejidad de todas las culturas digitales que existen o podrían existir en una acepción tan estrecha como “la cultura digital” (Doueihi, 2011).

El seminario de investigación Culturas Digitales surge como una iniciativa del laboratorio ciudadano Openlabs, del Tecnológico de Monterrey y del Centro de Estudios Sociológicos (CES) de El Colegio de México para abordar críticamente la digitalidad. Se trata de un espacio abierto de diálogo y aprendizaje donde un grupo multidisciplinario de estudiantes, profesores e integrantes de la comunidad conversan y reflexionan sobre los ecosistemas, sujetos, prácticas, métodos y eventos que conlleva investigar lo digital. A través de este seminario, además de compartir problemas, objetos y estrategias de los estudios sociodigitales, se intercambian paradigmas, teorías, categorías y experiencias, en el marco de distintos enfoques de las humanidades y las ciencias sociales.

Considerando los aportes del construccionismo social de la tecnología (CST) que propone que cada aparato, electrónico o informático es un sistema de herencias y tensiones entre comunidades científicas y de consumidores (Bijker, Hughes & Pinch, 1990; Cutcliffe, 2011), Culturas Digitales concibe lo digital como un entramado donde convergen, tanto la materialidad y funcionalidad de múltiples dispositivos, como los imaginarios, valores y expectativas de los sujetos implicados en estas maquinarias, según sus contextos sociales situados (Deuze, 2006; Ricaurte, 2016). Asimismo, el seminario toma en cuenta los postulados de las teorías críticas de la digitalidad (Berry, 2014; Lovink, 2016) y de la economía política de la era digital (Terranova, 2003; Gillespie, 2010; Fuchs & Mosco, 2015) para motivar discusiones sobre el papel e influencia de los algoritmos, y de los corporativos multinacionales que los desarrollan, en el uso cotidiano de las plataformas. De este modo, analizar los dispositivos digitales no solamente consiste en aprender sus formas de producir, almacenar y procesar datos, ni en asumir exclusivamente sus herramientas o funciones, sino en estudiar su potencial para legitimar o transformar los esquemas cognitivos, laborales y afectivos de nuestras culturas. Cuestionarse sobre lo que ocurre dentro de la Internet es también pensar sobre todo lo que se encuentra alrededor de ella. El panorama político, las industrias creativas, la educación, la vida cotidiana o el entretenimiento son esferas sociales que no pueden aislarse de los ámbitos digitales (Morozov, 2013; Raunig, Ray & Wuggenig, 2016), y es de suma dificultad analizar los conflictos, representaciones y micropolíticas de la actualidad sin la injerencia de algún aspecto o dispositivo digital.

Culturas Digitales aspira a articular la reflexión y la praxis en torno a los ensambles sociotecnológicos como lugares en disputa de género y de poder (Guattari & Rolnik, 2006). Busca situar la discusión a partir de la necesidad de defender la soberanía tecnológica, la Internet como bien común, y la ocupación y reescritura de la tecnología desde un locus feminista, subalterno y decolonial (Ragnedda & Muschert, 2017). Algunos de sus ejes temáticos son:

  • Las oportunidades y competencias de los investigadores ante las nuevas realidades sociodigitales.
  • Los debates metodológicos actuales: las continuidades y disrupciones entre métodos tradicionales y digitales (Rogers, 2013; Marres, 2017), la discusión sobre miradas cercanas y distantes (Moretti, 2012) y la propuesta de diseños de investigación mixtos y multi-plataforma.
  • Los alcances y limitaciones de las técnicas y herramientas digitales de recolección, análisis y visualización de datos.
  • Los retos de los estudios de la cultura digital desde perspectivas críticas: cómo subvertir la automatización (Manovich, 2013) y el datocentrismo (Van Dijck, 2016), en pos de perspectivas que consideren, tanto los procesos socioculturales, como los económicos y algorítmicos.

Por otra parte, el seminario tiene como principales actividades:

  • La exposición de ponencias, teorías, y proyectos de investigación o acción sobre lo digital.
  • El diálogo académico y extraacadémico en torno a las culturas digitales
  • La vinculación y trabajo colaborativo con diversas redes, organizaciones y públicos (instituciones, asociaciones, colectivos, grupos de investigación) sobre culturas digitales.
  • La organización y difusión de encuentros formativos (foros, congresos, talleres, laboratorios de prototipado de iniciativas ciudadanas)
  • La generación de publicaciones y recursos educativos, disponibles en formatos abiertos

Culturas Digitales invita cordialmente a cualquier persona a participar en sus labores y conversaciones. Las sesiones del seminario se llevan a cabo quincenalmente en las instalaciones de El Colegio de México, los días jueves, de 10:00 a 13:00 horas. Para consultar el programa de temas y expositores para este semestre puede seguirse este enlace, o bien revisar el blog de Culturas Digitales. Así también, ante cualquier duda es posible escribir un email a pricaurt@itesm.mx

Autor: Eloy Caloca Lafont

Referencias:

Berry, D. (2014). Critical theory and the digital. New York: Wiley.

Bijker, W., Hughes, T.P. & Pinch, T. (eds.). (1990). The social construction of technological systems. New directions in the Sociology and History of technology. MA: MIT Press.

Buchholz, L. & Wuggenig, U. (2010). Cultural globalization between myth and reality: The case of contemporary visual arts. Art(e)fact. Strategies of resistance, 1(2), 1-15.

Colina, C. (2003). Mediaciones digitales y globalización: reflexiones, lecturas y aportes. Caracas: Universidad de Caracas.

Cutcliffe, S. (2011). Ideas, máquinas y valores. Los estudios de ciencia, tecnología y sociedad. México: Anthropos-Universidad Autónoma Metropolitana.

Deuze, M. (2006). Participation, remediation, bricolage: Considering principal components of a digital culture. The Information Society, 22(2), 63-75.

Doueihi, M. (2011). Digital cultures. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Ferrari, L., Núñez, E., Sánchez-Tapia, I. & Pal, J. (2010). Cultura digital. Un estudio de la apropiación técnica en Colombia. Michigan: School of Information, University of Michigan.

Fuchs, C. & Mosco, V. (2015). Marx and the political economy of the media. New York: Haymarket Books.

Galloway, A. (2012). The Interface Effect. New York: Verso.

Gillespie, T. (2010). The politics of platforms. New Media & Society. 12(3), 1-19.

Guattari, F., Rolnik, S. (2006). Micropolítica. Cartografías del deseo. Madrid: Traficantes de sueños.

Lovink, G. (2016). Social media abyss: Critical Internet cultures and the force of negotiation. New York: Wiley.

Marres, N. (2017). Do we need new methods? Digital Sociology. Amsterdam: University of Amsterdam.

Manovich, L. (2013). Software takes command. New York: Harper.

Miller, D. & Horst, H. (2012). Digital anthropology. London: Bloomsbury.

Moretti, F. (2012). Lectura distante. México: Fondo de Cultura Económica.

Morozov, E. (2013). Internet, la política y la política de debate sobre Internet. Cambio: 19 ensayos fundamentales sobre cómo Internet está cambiando nuestras vidas. Madrid: BBVA-OpenMind, 154-165.

Ragnedda, M. & Muschert, G.W. (eds.). (2016). Theorizing digital divides. London: Routledge.

Raunig, G., Ray, R. & Wuggenig, U. (eds.). (2016). Critique of creativity. Precarity, subjectivity and resistance on the “creative industries”. London: MPG Books.

Ricaurte, P. (2016). Cultura digital. Blog de la Red de Humanidades Digitales. Recuperado de http://humanidadesdigitales.net/blog/2016/08/13/cultura-digital/ el 11 de octubre de 2017.

Rogers, R. (2013). Digital methods. Cambridge, MA: MIT Press.

Terranova, T. (2003). Free labor: Producing culture for the digital economy. Recuperado de http://www.electronicbookreview.com/thread/technocapitalism/voluntary el 22 de enero de 2018.

Van Dijck, J. (2016). La cultura de la conectividad. Una historia crítica de las redes sociales digitales. Buenos Aires: Siglo XXI.

Wuggenig, U. (2017). What is digital culture? Recuperado de https://vimeo.com/174210088 el 22 de enero de 2018.

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Como decía Walter Benjamin…

Con lo banal, al abrazarlo, abrazábamos lo bueno, que se halla (¡abre los ojos!) justo enfrente de ti.
Walter Benjamin. Onirokitsch

Nosotros podemos hoy acercarnos un poco más a evaluar las relaciones que pueden presentarse entre el pensamiento de un filósofo y los espacios públicos que no son los académicos o de expertos. Si bien la relación filosofía/periódico ya ha sido elaborada -en sentido negativo para la primera por parte de Friedrich Nietzsche, Karl Klaus y otros pensadores, en sentido ambiguo por Karl Marx, o en sentido positivo por Walter Benjamin-, la relación filosofía/medios digitales aún ha sido poco trabajada. Pero valdría pensar esa relación no en el sentido de cómo los medios digitales difunden o no los proyectos, la hondura, rigor o las finalidades del ejercicio de pensamiento filosófico. Tampoco en ese sentido ilustrado kantiano en el que esperaba que cierta forma de publicar tuviera un efecto de contagio de civilización en la masa bárbara. Si no en un sentido un tanto político de la manera en como un pensamiento filosófico, las afirmaciones que tratan de expresarlo son usadas y reproducidas en un espacio donde el público es mayor del que tendría una publicación académica o un libro de una institución editorial. Dicho en forma de interrogación: ¿una afirmación hecha por un filósofo y tomada y reproducido en una entrada de un blog o de un artículo sobre la cuestión de la inmigración en el mundo que aparece en un periódico digital mantiene su poder filosófico? ¿La reproducción digital de una cita de un pensador en una red social o en una pequeña columna digital sirve para generar espacios de debate público? ¿Las frases de un pensador citadas y reproducidas digitalmente señalan la penetración que la filosofía ha tenido en un espacio público, como la filosofía hace mundo, como la filosofía aparece en espacios no académicos? Al menos hoy a nosotros nos es posible acercarnos a justipreciar la manera en que las frases entran y son usadas en espacios no especializados. Podemos contar y documentar las veces que aparecen usadas las frases del filósofo en espacios digitales.

Así, hoy al menos sabemos que los escritos de Walter Benjamin se nos ha convertido en lugares comunes. No hay día en que no aparezcan citados en los medios digitales. Sus textos son algo con lo que nos gusta dar noticia de nuestras vivencias, de nosotros mismos. Nos gusta pensarnos con ellos. Estamos llenos de ángeles impotentes, caídas auras y cuadros de Paul Klee. Las citas se mueve en un espacio de referencia. Esa referencia casi siempre se emplea crítica o descriptivamente. Lo cierto es que usamos la obra de Walter Benjamin.

Si diariamente recogiéramos las referencias al autor de las publicaciones digitales -casi dos al día- obtendríamos algo así, de 2012 a la fecha y al momento que escribo estas líneas, como 505 referencias –al 18 de junio de 2017. Se trata de artículos en periódicos -de opinión, de sociales, de invitaciones a exposiciones, entre otros- textos cortos sobre moda, sobre el amor, sobre como escribir, sobre espectáculos, entrevistas, entre otros. Siempre se cita su nombre, su muerte o se le usa como una referencia para aclarar, describir o explicar de lo que trata el texto: la crisis política, el estado de la tecnología o del arte, la singularidad de su pensamiento y su carácter premonitorio, entre otros temas. Se usan las frases de su obra como verdaderas muletillas o cantinelas:  “Dice Walter Benjamin…”, “Escribe Walter Benjamin…”, “Hay un cuadro de Paul Klee…”.

¿Qué relación es posible hacer entre esos usos de referencia en los medios digitales y la aparición editorial de su obra en español? La aparición editorial en español de la obra de Walter Benjamin se da en los años sesenta.¹ Si rastreamos un poco usando la herramienta digital de Google Ngram Viewer, y buscamos el término “Walter Benjamin”  en la base de libros digitalizados en español de 1960 a 2009 (ver Gráfica 1), encontramos un ascenso en la aparición de su nombre en publicaciones.

Gráfica 1. Aparición del nombre “Walter Benjamin” de 1960 a 2009 en la base de libros de N-gram viewer

Como se ve, existe desde los años sesenta, y posterior a su aparición editorial, un aumento constante de referencias o libros tratados de su obra. De nuevo, al menos en esta herramienta digital que busca y gráfica las referencias a su nombre en libros digitalizados por la acompaña Google, se puede ver una tendencia que se dispara y continua así desde la mitad de los años ochenta. Por otra parte, usando la herramienta de Google llamada Trends -que muestra en gráficas las tendencias en las búsquedas de términos en su buscador- se puede verificar un pequeño descenso de las búsquedas del nombre “Walter Benjamin” desde 2004 -primera fecha que la herramienta muestra- hasta 2016 (ver Gráfica 2).

Gráfica 2. Visualización de las búsquedas de 2004-2016 del nombre “Walter Benjamin” en Trends

Si es que se pudiera concluir algo rápidamente y de una manera fácil de estos rastreos digitales es que parece que han aumentado entre nosotros las referencias a su nombre y obra.

Y ahora, para mostrar un pequeño indicio del uso de Walter Benjamin y de sus escritos en espacios no académicos, copiemos varios fragmentos de textos digitales. Aquí importa menos la exactitud de la lectura propuesta que el hecho de que se le cite y use, de que se reproduzca el nombre y el trabajo de un filósofo en espacios digitales. Es decir, dejemos para otro momento la interpretación de sus usos y sólo verifiquemos y quizás justipreciemos que se le usa. He aquí los fragmentos:

Una mirada una vez más a Walter Benjamin.

Dice este autor: hay dos muertes en el genocidio, una muerte física de la víctima y una segunda muerte, la hermenéutica, que no es otra cosa que la banalización de lo que pasó, o sea, quitarle importancia. A poco que uno empieza a comprender la profundidad del análisis encuentra quizá la clave de bóveda de lo que se traen entre manos. Cuestionar la cifra es el primer paso para medir y pesar la magnitud del crimen. Para decirlo en buen romance: «después de todo no fueron tantos». Aquí, una lectura funcional al objetivo. Aunque la cantidad es una discusión que carece absolutamente de importancia frente al horror del terrorismo de estado, no deja de ser utilizada. Vale aclarar, de todos modos, que tampoco es posible mensurar el número de víctimas, precisamente por la característica del plan de exterminio. (“La cifra”)

Fue Walter Benjamin quien, en El narrador, llamó la atención sobre el hecho de que al término de la Gran Guerra había comenzado un proceso que cuando él escribía (1936) aún no se había detenido: que la gente volvía enmudecida del campo de batalla; que en lugar de retornar más ricos en experiencias comunicables, volvían empobrecidos. (Santos Juliá, “El lado oscuro del pasado”)

Walter Benjamin, un gran pensador del idealismo alemán, escribió «Ser feliz significa percibirse a sí mismo sin temor”. (Ofir Aboy García, “La conquista de la felicidad, ¿utopía?”)

O como lo identifica Walter Benjamin en su obra Kitsch onírico, glosa sobre el surrealismo: es el camino directo hacia la banalidad. (Marcos Roitman Rosenmann, “Adiós a la izquierda, bienvenido el kitsch político sí se puede”)

Esta ocasión fue el turno de los símbolos y los mensajes. «La historia la escriben los vencedores», dice Walter Benjamin, George Orwell o Winston Churchill, dependiendo a quién se la atribuyamos. (Jon Sopel, “La estrategia detrás del último discurso de Barack Obama para defender su legado”)

La figura de Benjamin es central en el libro como reverberación con tesis de la historia que tienen que ver con cada capítulo. He escrito también un ensayo más político en lo que aporta Benjamin en la historia para la política, la memoria y lo social. Y aquí quería hacer un comentario afectivo a esas tesis de la historia. (Elisa Reche, “Miguel Ángel Hernández: ‘La vanguardia no llora’”)

Entre sus obras se cuentan una biografía del poeta Irako Seihaku, un libro de viajes que rastrea los pasos de Kafka, Celan y Walter Benjamin en Berlín, una compilación de cartas inclasificable y el libro de poemas ‘Kurumi no sen’i no tameni’ (‘Para el espíritu luchador de las nueces’). (“Contar historias, pensar el mundo”)

Walter Benjamin acuñó un concepto determinante para entender el siglo XX, el de la estetización de la política: los montajes visuales, auditivos, disciplinarios, luminosos, diseñados para provocar en las masas un estado de paroxismo histérico, una disposición para seguir el llamado de los líderes, aquellos que ahora sí conducirían a la nación a la grandeza y a la gloria que el destino les había deparado. (Eduardo Rabasa, “¡Las celebridades al poder!”)

La degradación del relato de boca en boca que Walter Benjamin anunciaba en “El narrador” parece haberse cumplido. Así, por rara paradoja, la actual tragedia es la ausencia de tragedia, provocada por la ilusión de que nada es imposible. (Sergio Zabalza, “Hoy sobran las acciones, pero faltan las palabras”)

Nuestro Benjamin no se parece a sus homólogos. Su estilo de escribir dista mucho de los estilos lógicos, compactos, eruditos que dicta la academia tradicional. En lugar de eso es metafórico, contundente, intempestivo, sarcástico. (Salvador Sánchez Pérez, “Que las cosas pueden ser diferentes”)

Lugares comunes para pensarnos y pensar nuestros problemas. Así parece usarse los escritos de un filósofo.

 

  1. Las primeras traducciones se deben a Héctor A. Murena a quien la Editorial SUR en 1967 le publicó Ensayos escogidos. Ya en los años setenta la editorial Taurus publicó las traducciones más leídas de Benjamin hasta el día de hoy, a cargo de Jesús Aguirre.

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