Revistas académicas de la UNAM entregadas a Elsevier/ScienceDirect

Ya desde al menos enero del 2016 he comentado en varios foros la situación que se dio a conocer a través de un leak del contrato [redactado] UNAM-Elsevier DGAJ-DPI-39-081114-241.  Esta copia del contrato es un PDF escaneado como imagen sin reconocimiento óptico de texto, por lo que tuve que copiar a mano la lista de revistas y otros datos incluidos en el contrato.

Según este documento dicho contrato fue firmado el 1 de Febrero de 2015 (por cierto, día domingo) en la ciudad de México por

Firmantes Institución Cargo
Lic. Guadalupe León Villanueva UNAM Directora General de Proveeduría
Gino Ussi Elsevier Vicepresidente Ejecutivo, Ventas de Soluciones de Investigación
Dr Imanol Ordorika Sacristán UNAM Director General de Evaluación Institucional

El monto presupuestal afectado es el 51.02.716.02.243.5; el concepto fue “Producción y alojamiento, publicidad y apoyo” de 44 revistas de la UNAM (lista abajo). La adjudicación fue dictaminada por el H. Comité de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios de la UNAM.

El monto del contrato fue redactado del documento que se hizo público en la red. El 28 de julio de 2016 yo hice una solicitud de información en lo que era entonces la Plataforma Nacional de Transparencia, con el  folio 6440000038816. Hasta la fecha no he recibido respuesta*. Creo ahora esa plataforma ha cambiado bastante, y forma parte de lo que ahora se llama “Sistema Nacional de Transparencia“.  *[Actualización 9 de agosto 2017: ver la segunda parte de este post, para leer sobre la resolución del Comité de Transparencia de la UNAM, que nunca recibí, y el cual descubro casi un año después…]

Las revistas bajo contrato que se enlistan en el documento son:

Cons.
1 Acta de Investigación Psicológica
2 Acta Poética
3 Acta Sociológica
4 Anales de Antropología
5 Anuario de Letras, Lingüística y Filología
6 Anuario Mexicano de Derecho Internacional
7 Atmósfera
8 Boletín Mexicano de Derecho Comparado
9 Contaduría y Administración
10 Cuestiones Constitucionales
11 Economía Informa
12 Economía UNAM
13 Educación Química
14 Enfermería Universitaria
15 Estudios de Cultura Maya
16 Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México
17 Estudios de Historia Novohispana
18 Estudios Políticos
19 Geofísica Internacional
20 Ingeniería, Investigación y Tecnología
21 Investigación Bibliotecológica: bibliometría, archivonomía e información
22 Investigación Económica
23 Investigación en Educación Médica
24 Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía
25 Journal of Applied Research and Technology, JART
26 Journal of Behavior, Health and Social Issues
27 Latinoamérica, Revista de Estudios Latinoamericanos
28 Literatura Mexicana
29 Mexican Law Review
30 Norteamérica, Revista Académica del CISAN-UNAM
31 Nova-Tellus
32 Península
33 Perfiles Educativos
34 Problemas del Desarrollo
35 Revista Iberoamericana de Educación Superior
36 Revista Latinoamericana de Derecho Social
37 Revista Mexicana de Biodiversidad
38 Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
39 Revista Mexicana de Opinión Publica
40 Revista Mexicana de Ortodoncia
41 Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios
42 Revista Odontológica Mexicana
43 Tip. Revista Especializada en Ciencias Químico-Biológicas
44 Veterinaria México OA

El año pasado, tras hacer la solicitud de información en el Portal de Transparencia, hice una búsqueda manual de cada una de las revistas en la lista del contrato. Descubrí que 42 de las 44 revistas ya tenían URLs y contenido (metadata) en el servidor https://www.journals.elsevier.com/.  Compartí esta información depositándola con licencia CC-0 en figshare el 1 de octubre de 2016, así como la información relevante al contrato fuente:

Priego, Ernesto (2016): List of UNAM Journals Under Contract with Elsevier. figshare. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.3976752.v1

Casi un año después, aprovechando migajas de calma que provee el periodo entre clases estos días volví a checar la tabla y chequé cada uno de los vínculos, para verificar que las revistas bajo contrato existieran en ScienceDirect (servicio de Elsevier) y para verificar que hubiera contenido en los URLs.

Acta Poetica

La situación es una verdadera pesadilla de usabilidad. Cuando las cosas funcionan bien un usuario encuentra una revista en journals.elsevier.com  y el usuario ve links a los artículos más recientes:

Página de Investigación Psicológica en journals.elsevier.com

Ésta, sin embargo, no es la “página” principal de la revista. Se trata de una página que a su vez llevan a otra página intermedia que o ‘resuelve el link’ llevándolo a uno a la revista en ScienceDirect (o sea una revista hospeada en http://www.sciencedirect.com/) o lleva a una página intermedia que da la opción de acceder via ScienceDirect o via la UNAM.

¿Y ahora pa dónde?

Página de Investigación Psicológica en sciencedirect.com

Algunas veces al hacer click en el URL de una revista en journals.elsevier.com uno termina en un vínculo que marca que ahí no hay nada. Otras veces, lleva a una página de la UNAM donde los links están rotos o formados erróneamente, y buscándole uno entra al artículo pero a uno hospedado en la UNAM, no en ScienceDirect. Otras veces el link del artículo lo lleva a uno directamente al PDF del artículo, ya sea hospedado en la UNAM o en ScienceDirect (que no son siempre las mismas versiones). Otras veces, el link del artículo ligado desde la revista en journals.elsevier.com lleva directamente al HTML de la revista en ScienceDirect, o al HTML, cuando existe, de la revista en la UNAM.

Vínculos rotos

PDF del artículo hospedado en la UNAM

Como queda claro en la poca claridad de esta descripción, la cosa es un desbarajuste. Hay casos en que una revista tiene URL en journals.elsevier pero el vínculo lleva a una página que no existe, o existe pero al querer acceder a un artículo ligado desde ahí el vínculo está roto o te lleva a la versión de la UNAM, o no existe en journals.elsevier pero si se busca en sciencedirect.com tanto “revista” como artículo se ecuentran ahí. En muchos casos (quizás todos) hay duplicidad entre lo que está todavía en servidores de la UNAM y lo que está en ScienceDirect.

Aunque hace falta refinar la forma en que agregué observaciones, acabo de depositar hoy  una nueva versión del archivo con las revistas y sus links, incluyendo también los URLs de las revistas en ScienceDirect. Está también en figshare como

Priego, Ernesto (2017): List of UNAM Journals Under Contract with Elsevier. figshare. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.3976752.v2

A continuación abrevio la tabla que compartí en el depósito ligado arriba para que se vea qué revistas enlistadas en el contrato cuentan con una dirección tanto de journals.elsevier.com como de sciencedirect.com. Les invito a probar y tratar algunos de los vínculos (comparen ambos vínculos de una sola revista y qué pasa a partir de ahí).

Revistas bajo contrato UNAM-Elsevier 01/02/2015 (DGAJ-DPI-39-081114-241)
Título UR de la revista en el Elsevier Journal ‘hub’  URL  de la revista en ScienceDirect
Acta de Investigación Psicológica http://www.journals.elsevier.com/acta-de-investigacion-psicologica/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/20074719?sdc=1
Acta Poética http://www.journals.elsevier.com/acta-poetica/ No existe
Acta Sociológica http://www.journals.elsevier.com/acta-sociologica/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01866028?sdc=1
Anales de Antropología http://www.journals.elsevier.com/anales-de-antropologia/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01851225?sdc=1
Anuario de Letras, Lingüística y Filología http://www.journals.elsevier.com/anuario-de-letras/ No existe
Anuario Mexicano de Derecho Internacional http://www.journals.elsevier.com/anuario-mexicano-de-derecho-internacional/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/18704654?sdc=1
Atmósfera http://www.journals.elsevier.com/atmosfera/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01876236?sdc=1
Boletín Mexicano de Derecho Comparado http://www.journals.elsevier.com/boletin-mexicano-de-derecho-comparado/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/00418633?sdc=1
Contaduría y Administración http://www.journals.elsevier.com/contaduria-y-administracion/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01861042?sdc=1
Cuestiones Constitucionales http://www.journals.elsevier.com/cuestiones-constitucionales/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/14059193?sdc=1
Economía Informa http://www.journals.elsevier.com/economia-informa/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01850849?sdc=1
Economía UNAM http://www.journals.elsevier.com/economia-unam/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/1665952X?sdc=1
Educación Química http://www.journals.elsevier.com/educacion-quimica/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/0187893X?sdc=1
Enfermería Universitaria http://www.journals.elsevier.com/enfermeria-universitaria/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/16657063?sdc=1
Estudios de Cultura Maya http://www.journals.elsevier.com/estudios-de-cultura-maya/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01852574?sdc=1
Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México http://www.journals.elsevier.com/estudios-de-historia-moderna-y-contemporanea-de-mexico/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01852620?sdc=1
Estudios de Historia Novohispana http://www.journals.elsevier.com/estudios-de-historia-novohispana/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/18709060?sdc=1
Estudios Políticos http://www.journals.elsevier.com/estudios-politicos/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01851616?sdc=1
Geofísica Internacional http://www.journals.elsevier.com/geofisica-internacional/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/00167169?sdc=1
Ingeniería, Investigación y Tecnología http://www.journals.elsevier.com/ingenieria-investigacion-y-tecnologia/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/14057743?sdc=1
Investigación Bibliotecológica: bibliometría, archivonomía e información http://www.journals.elsevier.com/investigacion-bibliotecologica-archivonomia-bibliotecologia-e-informacion/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/0187358X?sdc=1
Investigación Económica http://www.journals.elsevier.com/investigacion-economica/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01851667?sdc=1
Investigación en Educación Médica http://www.journals.elsevier.com/investigacion-en-educacion-medica  http://www.sciencedirect.com/science/journal/20075057?sdc=1
Investigaciones Geográficas, Boletín del Instituto de Geografía http://www.journals.elsevier.com/investigaciones-geograficas-boletin-del-instituto-de-geografia/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01884611?sdc=1
Journal of Applied Research and Technology, JART http://www.journals.elsevier.com/journal-of-applied-research-and-technology/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/16656423?sdc=1
Journal of Behavior, Health and Social Issues http://www.journals.elsevier.com/journal-of-behavior-health-and-social-issues/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/16656423?sdc=1
Latinoamérica, Revista de Estudios Latinoamericanos http://www.journals.elsevier.com/latinoamerica-revista-de-estudios-latinoamericanos/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/16658574?sdc=1
Literatura Mexicana http://www.journals.elsevier.com/literatura-mexicana/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01882546?sdc=1
Mexican Law Review http://www.journals.elsevier.com/mexican-law-review/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/18700578?sdc=1
Norteamérica, Revista Académica del CISAN-UNAM http://www.journals.elsevier.com/norteamerica/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/18703550?sdc=1
Nova-Tellus No existe No existe
Península http://www.journals.elsevier.com/peninsula/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/18705766?sdc=1
Perfiles Educativos http://www.journals.elsevier.com/perfiles-educativos/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01852698?sdc=1
Problemas del Desarrollo http://www.journals.elsevier.com/problemas-del-desarrollo/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/03017036?sdc=1
Revista Iberoamericana de Educación Superior http://www.journals.elsevier.com/revista-iberoamericana-de-educacion-superior/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/20072872?sdc=1
Revista Latinoamericana de Derecho Social http://www.journals.elsevier.com/revista-latinoamericana-de-derecho-social/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/18704670?sdc=1
Revista Mexicana de Biodiversidad http://www.journals.elsevier.com/revista-mexicana-de-biodiversidad/ www.sciencedirect.com/science/journal/18703453?sdc=1
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales http://www.journals.elsevier.com/revista-mexicana-de-ciencias-politicas-y-sociales/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/01851918?sdc=1
Revista Mexicana de Opinión Publica http://www.journals.elsevier.com/revista-mexicana-de-opinion-publica http://www.sciencedirect.com/science/journal/18707300?sdc=1
Revista Mexicana de Ortodoncia http://www.journals.elsevier.com/revista-mexicana-de-ortodoncia/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/23959215?sdc=1
Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios http://www.journals.elsevier.com/revista-mexicana-de-trastornos-alimentarios/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/20071523?sdc=1
Revista Odontológica Mexicana http://www.journals.elsevier.com/revista-odontologica-mexicana/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/1870199X?sdc=1
Tip. Revista Especializada en Ciencias Químico-Biológicas http://www.journals.elsevier.com/tip/ http://www.sciencedirect.com/science/journal/1405888X?sdc=1
Veterinaria México OA No existe No existe

Claro, se podrá argumentar que ya los académicos no visitan revistas en la red directamente, que de cualquier forma los académicos encuentran artículos científicos via las bases de datos (por ejemplo Scopus, de Elsevier) a las que se suscriben sus bibliotecas en línea. Sin embargo estas son revistas de acceso abierto, y se supone que, en teoría, serían descubribles por el público en general.

¿Por qué nos debe importar esto? Resta decir que los interesados en las humanidades digitales (HD) sabrán que las ciencias de la información, incluídas la bibliometría, webometría e infometría, así como la publicación electrónica, son disciplinas y prácticas no sólo afines a las HD sino disciplinas que vieron nacer y evolucionar las HD. Algunas preguntas iniciales a las que nos motiva esto son:

  • ¿Cuáles son las tecnologías e infraestructuras que hacen posible la producción y comunicación científica, y quiénes están en control de esas tecnologías?
  • ¿Cuáles son las implicaciones de que la UNAM (en este caso concreto) esté pagando de su prespuesto (financiado por el contribuyente mexicano) una cuota desconocida a una multinacional extranjera para que “produzca, hospede e indice, y por lo tanto haga negocio, con la riqueza de un amplio corpus de publicaciones nacionales?
  • Ya que se le ha adjudicado este contrato a Elsevier, ¿qué tipo de derechos y/o agencia tienen editores, autores, la comunidad de la UNAM y el público mexicano para pedir que el cumplimiento del contrato se realice de manera justa, expedita y profesional?
  • ¿Por qué revistas incluidas en el contrato como Nova-Tellus y Veterinaria México OA no han tenido URL en journals.elsevier.com ni en sciencedirect.com?
  • ¿Cuál es la situación de revistas incluidas en el contrato como Acta Poética y el Anuario de Letras, que tenían URL en journals.elsevier.com, pero que están vacíos, y que no existen en sciencedirect.com?
  • ¿Por qué revistas que ya están tanto en journals.elsevier.com y sciencedirect.com siguen dirigiendo a las versiones de los artículos producidos por y hospedados en las revistas en la UNAM?
  • ¿Quién supo de este contrato a su debido tiempo y quién en la comunidad universitaria fue consultado para su adjudicación? ¿Se dieron a conocer las implicaciones, positivas y negativas, así como proveedores alternativos que podrían proveer este servicio?
  • ¿Qué tipo de reportes está haciendo Elsevier a la comunidad universitaria sobre el proceso para migrar las revistas, cuándo se terminará de migrar el archivo de todas las revistas bajo contrato?
  • Dada que la UNAM siempre ha sido pionera en servicios digitales y de tecnologías de la información, ¿por qué se pagó a Elsevier para que se beneficiera de este maravilloso paquete de conocimiento público? Y claro, ¿cuánto se pagó y se pagará?

Lamentablemente, habrá quienes piensen que la entrega de buena parte de nuestro patrimonio científico a una megacorporación multinacional es lo que la ciencia mexicana necesita.

¿Dónde están las iniciativas homólogas a ‘Bullied into bad science‘ o ‘The Cost of Knowledge‘?

Es en verdad inverosímil que habiendo notables casos como éste o éste para resistir el injusto dominio de Elsevier , en México la UNAM haga el movimiento casi opuesto -aunque se preserve en el caso de la UNAM el acceso abierto- y se entregue todo este patrimonio a Elsevier.

Finalmente, ¿qué deberíamos estar haciendo los expertos en ciencias de la información, publicación académica, bilbiotecología y humanidades digitales al respecto?

Este post continúa aquí.

 

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Diálogo del desasosiego en las HD I

1.- Sombras y luces

Entre febrero y julio de 2017 pasé mi semestre sabático como profesor visitante en la Universidad Roma Tre invitado por Domenico Fiormonte. Nuestro interés en este periodo era establecer un diálogo alrededor de los temas que trabaja Doménico y que me parecen importantes para quienes hacemos Humanidades Digitales alejados de los centros principales donde se han desarrollado en el norte. Entre los muchos intercambios que hemos tenido, que van desde la charla informal a la colaboración en una experiencia didáctica conjunta en el curso que imparte Doménico, también intercambiamos textos y opiniones. Esta entrada de blog nació de un texto que me envió Domenico “Digital Humanities from Father Busa to Edward Snowden” que se incluyó en Media and Development Journal al que respondí. El texto de nuestro diálogo a través de estos meses es el siguiente:   

Ernesto Priani (EP).- Lo he leído ya, y me ha dejado desasosegado. Desde mi punto de vista (hay que pensar que soy todavía un ingenuo moderadamente optimista) es una introducción sombría a las Humanidades Digitales. Podría titularse también: “HD: A series of unfortunate events”. Son dos niveles en los que aprecio esto. El primero es tu argumento de que las HD han renunciado al problema epistemológico y hermenéutico de la interfase, a favor de la posición del Big data como una forma de estudio que deja la interpretación “al final”, y que en aras de un conocimiento objetivo, cierra los ojos a cualquier implicación negativa que pudiera derivar. Con mi sentido trágico y alarmista, mi conclusión es: ¿para qué seguir teorizando sobre XML o sobre TEI? En segundo lugar, la crisis de Snowden que, argumentas, le impone un nuevo ethos al Humanista Digital: desenmascarar los discursos detrás del esfuerzo de conocimiento. Esta última en realidad, no me causa problema, y de hecho coincido contigo plenamente, pero el argumento todo me confronta con el momento en que estamos en las HD en México, en este proceso de enganchar a las personas con el tema, y despertó un sentimiento de desfase entre unas HD que se “ensombrecen” y otras que quieren “iluminarse”, no sé si me explico.

Domenico Fiormonte (DF). Gracias por tu respuesta. Me encantó primero porque contiene algunas reflexiones filosóficas que deberíamos discutir con calma…

“Sombras y luces”, también en la HD, no son nada más que una manera de definir cualquier fenómeno. Tu lo sabes muy bien como experto de Giordano Bruno et alia… Sin embargo, en mi opinión, habría que abandonar cualquier dualismo cultural: la perspectiva de los neófitos optimistas del nuevo mundo es perfectamente compatible con la perspectiva de los experimentados pesimistas del viejo mundo.

Estamos en distintas etapas, y también nuestras perspectivas son distintas.  Pero al tener una mentalidad anticolonial nunca le podría decir a un mexicano o a un indiano como solucionar el tema del subdesarrollo o de la desigualdades, porque estoy convencido de que sólo existen interpretaciones y soluciones locales. En el momento en que yo te propongo una solución a cualquier tipo de problema, tan sólo simplemente por razones de experiencia, ya te estoy condicionando, y estoy limitando la creatividad de tus respuestas. El “progreso” fuera de un contexto social, cultural, etc. es un elemento que pertenece, como decía Tagore, a la ideología universalista de la modernidad. Y el progreso importado (o exportado por los colonizadores) puede ser hasta un crimen o tal vez sencillamente una mentira, como leemos en este  increíble libro de Shashi Tharoor, una especie de versión asiática de Las venas abiertas de América Latina

¿Quiere decir esto que rechace el diálogo entre culturas y la posibilidad que una cultura pueda ayudar otra cultura en evolucionar y mejorar? Estoy apoyando el autoconfinamiento cultural? En general, no. Pero cuando nuestros recursos (discursivos, económicos, tecnológicos, etc.) no están al mismo nivel, el diálogo es una Quimera. Y entonces hay que preguntarse qué quiere decir “cerrarse” o “abrirse”, como un poco demuestra el caso de Irán. Acabo de leer un libro-encuesta sobre Irán de un periodista de la agencia italiana ANSA  y es impresionante descubrir que esta increíble tierra tiene potencialidades enormes desde varios puntos de vista, y no sólo porque es el primero por yacimientos de gas natural y el segundo o tercero para el petróleo. La verdad es que Irán es el estado de mayoría musulmana más abierto de Oriente, y los iraníes son más abiertos al diálogo con nosotros de lo que imaginamos. Al mismo tiempo Irán es un problema para Occidente porque podría representar un “modelo” de resistencia natural a la penetración cultural de Europa y EE.UU. Irán no es Iraq, y tampoco Latino América o África. Es un país inmenso con una historia milenaria y si queremos bombardearlo o invadirlo se convertirá en el Vietnam de todo Occidente. Yo no soy economista, pero como sociólogo de la cultura pienso que la verdadera crisis de Occidente no se refleja en la incapacidad de controlar la economía global o mantener la supremacía militar, sino en la incapacidad de seguir representando “el” modelo de sociedad, de cultura, de sistema político, etc. En otras palabras, la crisis de Occidente es una crisis de sus múltiples niveles de representación del conocimiento…

Eso me hace volver a las HD y al tema de la representación digital del conocimiento, y en nuestro pequeño mundo de las HD, a XML y TEI. No puedo que repetir las cosas que voy diciendo hace una década. TEI un día quizás podrá convertirse en una organización menos dependiente de la Angloesfera: pero las tecnologías? Hasta que no desarrollaremos nuestras herramientas locales no tendremos ningún poder de negociación, y hasta entonces nuestras culturas — incluso nuestras memorias — están a riesgo de desaparición o al menos de invisibilidad. Cuando empezamos a perder la capacidad de controlar nuestros medios de representación, empezamos también a perder nuestras lenguas. Con todo esto no estoy diciendo que es inútil utilizar XML-TEI. Es una herramienta didáctica superlativa para aprender a razonar sobre el texto. Pero hay que ser consciente que eso no es la solución para la preservación de memorias culturales complejas, como por ejemplo manuscritos de lenguas no-alfabéticas.
Autores: Ernesto Priani Saisó y Domenico Fiormonte

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Digitalización del conocimiento: ¿un conflicto de clase?

Del 29 al 30 de junio de 2017 se celebrará en Granada (España), el Congreso Internacional “Territorios Digitales“, en el que participaré con una conferencia intitulada “¿Porqué la digitalización del conocimiento es un problema geopolítico?”. El evento estará organizado por el grupo #CSHDSUR y el proyecto Knowmetrics. Anticipo aquí algunos de los temas que trataré en mi intervención y en las que profundizo en un artículo que saldrá a la luz en breve, en un libro web titulado: Playlist! Humanidades y Ciencias Sociales Digitales desde el Sur, volumen coordinado por David Domínguez Herbón y Miriam Peña Pimentel, de la Red de Humanidades Digitales.

Las principales cuestiones que buscaré confrontar en mi contribución son:

1. las desigualdades (sociales, lingüísticas, económicas, etc.) en el acceso a las tecnologías, a las herramientas y a las aplicaciones sobre las cuales se basa hoy en día la difusión y gestión del conocimiento;
2. la siempre tan nociva concentración en pocas manos de gran parte de estas herramientas y tecnologías;
3. el imponente oligopolio angloeuropeo de las publicaciones científico-académicas;
4. la amenaza que todas estas concentraciones (no sólo de propiedad, sino también de códigos y de lenguajes) constituyen para la diversidad lingüística y cultural.

Sin hacer la necesaria consciencia de estas problemáticas (estrechamente entrelazadas), cualquier proceso de digitalización corre el riesgo de consolidar y reforzar las brechas y desigualdades a nivel social, económico, político, cultural y tecnológico.

¿Qué guía hoy en día la digitalización del conocimiento? ¿Cuáles –y cuántos– son los modelos, los estándares y las organizaciones que la representan y la gestionan? ¿Quién habla, desde dónde lo hace y por qué lo hace? Tratar de responder a estas preguntas significa inevitablemente poner de relieve la cuestión de la soberanía epistemológica de todas las áreas geográficas fuera de la “anglósfera”, o, lo que es lo mismo, imponer a la comunidad global de las Humanidades Digitales un problema de orden geopolítico.

No obstante todos los esfuerzos aplicados en estos últimos años, la mayor parte de las herramientas intelectuales en el campo de las Humanidades Digitales siguen todavía en manos angloeuropeas: la conferencia anual (de la que la primera excepción será el DH2018, a celebrarse en México), su sitio web (sólo en inglés), la lista de correo Humanist, la revista monolingüe Digital Scholarship in the Humanities (antes Literary and Linguistic Computing), las monografía más o menos financiadas (como los Companions)…, sin contar el software, los lenguajes de programación y los así denominados “estándares”, como el que controla el Text Encoding Initiative Consortium. Además, este hecho nunca se ve suficientemente reflejado en la microfísica de las transacciones comunicativas que va desde la lengua empleada en las reuniones de las organizaciones de este campo (véanse, por ejemplo, las transcripciones disponibles en línea, exclusivamente en inglés) hasta los mecanismos de recompensa y gratificación, profundamente radicados en el sistema cultural angloamericano/europeo, que son impuestos como si fueran ‘estándares’ en cada contexto social y comunicativo. ¿Por qué, entonces, deberían nuestros colegas anglófonos declinar este enorme capital, citando a Bourdieu, de “poder simbólico”?

A propósito del capital, para nuestros colegas estadounidenses, incluso para aquellos que subrayan la ausencia de una aproximación crítica a las Humanidades Digitales, parece funcionar, especialmente por lo que respecta a la hegemonía histórica de sus propias formas de expresión y de producción (de la lengua a las formas organizativas y retóricas de la ciencia y de la tecnología, ecc.), una remoción que recuerda aquella descrita por Karl Marx en el primer libro de El Capital. En el libro V de la Ética a Nicómaco, Aristóteles analizaba las formas de valor y se preguntaba por qué cosas tan distintas como, por ejemplo, “cinco lechos y una casa” pueden ser conmensurables, es decir, tener el mismo valor. Y sin embargo aquí el análisis de Aristóteles, según observa Marx, se detiene “y renuncia al ulterior análisis de la forma de valor”. ¿Por qué? ¿Cuál es la “sustancia común” que vincula los cinco lechos y la casa? La respuesta de Marx es el trabajo humano. Ni siquiera el genio de Aristóteles podía captar el concepto de trabajo, puesto que al hacerlo minaba su propia sociedad, la griega, fundada en el trabajo esclavo: el trabajo, simplemente, no existía.

De manera análoga, los humanistas digitales anglófonos (y, en realidad, casi todos los académicos que trabajan en los grandes centros angloeuropeos de investigación), desde aquella torre de marfil que les proporciona una visibilidad y un financiamiento inconmensurables respecto al resto del mundo, remueven constantemente de su discurso “crítico” la immensa ventaja, material y simbólica, de la que gozan[^1]. Esta ventaja equivale a un excedente de trabajo para todos los que no tienen el privilegio de nacer, ser educados y trabajar en un centro epistémico de la anglósfera. El resultado, frecuentemente paradójico, es que gran parte del trabajo intelectual humano de todos los que no recibimos el jornal de los patrones de Berkeley, New York, Boston, Chicago, Cambridge, Oxford, etc. queda bajo un manto de total oscuridad y, por tanto, es irrelevante.

Pero el punto es, en realidad, este: la “relevancia”, por parafrasear a Paulo Freire, sólo puede ser producto de un acuerdo entre dominado y dominador. La remoción o el olvido que de los propios privilegios efectúa el privilegiado es condición necesaria, pero nunca suficiente. Si Scopus o Web of Science deciden qué revistas indexar, el problema no son los índices, sino nuestra subordinación a –o nuestra complicidad con– tales representaciones.

Parece necesario poner de manifiesto que las Ciencias Sociales, y especialmente la Sociología, discuten estos asuntos desde hace algún tiempo, no sólo mediante la crítica y el análisis, sino con la claridad necesaria para derribar las visiones “recibidas”:

>“An intellectual revolution against the provinciality of social science has begun. The premise of this revolution is that disciplinary sociology’s concerns, categories and theories have been formulated, forged, and enacted within Anglo-European metropoles in the interest of those metropolitan societies, and so a new “global sociology” that transcends this provinciality is necessary. The institutional dimension of this project involves a critical reconsideration of the inequalities between the wealthy universities of the United States and Europe and the poorer institutions in the Global South” (Julian Go, 2016).

Por consiguiente, las Humanidades Digitales no necesitan sólo de más cultural criticism, sino de más política. Y podría comenzar, por ejemplo, por presentar desigual batalla a favor la extensión de los conceptos de libertad, derechos y democracia sobre nuestros vestigios digitales, considerándolos a todos los efectos una extensión de nuestra ciudadanía, o sea, de nuestros cuerpos, de nuestras identidades, de nuestras lenguas y de nuestras memorias.

[^1]: Tampoco –y, quizás, especialmente– en la academia el lugar desde el que se habla es neutro respecto de aquello de lo que se habla, como nos recuerda Eileen Joy en un bellísima y combativa contribución.

Domenico Fiormonte

*Publicado el 18 de mayo de 2017 en Infolet. Traducido del italiano por David Domínguez Herbón*

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The Programming Historian en español

A principios de este mes (marzo, 2017) se publicó una primera traducción al español del sitio web The Programming Historian. Se trata de una versión ligera, es decir, sin la totalidad de los contenidos actuales del sitio en inglés, que presenta la serie original de los diecisiete tutoriales introductorios al lenguaje de programación Python con los que comenzó el proyecto en julio de 2012, escritos por William J. Turkel y Adam Crymble. Este conjunto de lecciones muestra cómo escribir el código de pequeños programas modulares que, una vez ensamblados, permiten descargar el contenido de páginas web, manipular el texto resultante como cadenas de caracteres y extraer diversa información mediante el conteo de frecuencia de palabras, el análisis de palabras clave en su contexto mediante la construcción de n-gramas y la generación de visualizaciones para la salida de datos en un archivo .html. El ejercicio se realiza con el contenido de un repositorio documental que fue puesto en línea por etapas, entre 2001 y 2008, The Proceedings of the Old Bailey London’s Central Criminal Court, que resguarda la transcripción de 197,745 juicios criminales llevados a cabo en Londres entre 1674 y 1913. En otras palabras, la finalidad de estos tutoriales es mostrar, teniendo como laboratorio un archivo histórico correctamente digitalizado, cómo se puede utilizar un lenguaje de programación de código abierto y uso libre para que los mismos historiadores y humanistas aprendan a construir sus propias herramientas digitales, lo cual puede resultar muy útil en diversas etapas de un proceso de investigación.

Desde hace algunos años, los historiadores de la comunidad académica hispanohablante hemos adoptado una serie de herramientas informáticas, técnicas y flujos de trabajo en nuestras investigaciones, sobre todo como instrumentos complementarios para el análisis histórico. El abanico es amplio y va desde bases de datos, hojas de cálculo, software para el análisis de redes sociales, hasta sistemas de información geográfica para el estudio de relaciones espaciales y, sobre todo, visualizaciones cartográficas. Esta apropiación de recursos, hay que decirlo, ha sido generalmente asistemática, ha obedecido a tendencias marcadas por ciertos investigadores o pequeños grupos de trabajo vinculados a corrientes de otras tradiciones académicas, y suele darse de manera un tanto irreflexiva, ya que nos decantamos preferentemente por la utilización de software propietario, con los peligros que esto conlleva en términos de la sostenibilidad de nuestras investigaciones. Pero, sobre todo, hemos carecido de plataformas abiertas o redes colaborativas para aprender a sacarle mejor provecho a las tecnologías de la información y la comunicación, de manera productiva a la vez que crítica y reflexiva. Dicho de otra manera, no hemos logrado pasar del adoptar tecnología desarrollada en otros contextos y para otras necesidades, a adaptar la tecnología en su forma más básica para generar las herramientas adecuadas para nuestras propias necesidades de investigación.

En ese sentido, la traducción al español de Programming Historian significa un importante beneficio para la comunidad hispanohablante de historiadores y humanistas digitales. Al tratarse de un gran manual que cubre de manera modular el desarrollo de habilidades técnicas digitales y el aprendizaje de herramientas, técnicas informáticas y optimización de los flujos de trabajo más adecuados para las máquinas que utilizamos, los humanistas digitales podemos potenciar nuestro acceso a la tecnología con el objeto de adaptarla a nuestras necesidades de generación, aplicación y trasmisión del conocimiento desde una perspectiva local. Por ejemplo, una serie de tutoriales de Programming Historian están enfocados a la mejor administración de los datos digitales que generamos e intercambiamos durante los procesos de investigación y comunicación de resultados. En ellos se discuten desde las mejores estrategias para la conservación de nuestros datos digitales hasta la adopción de prácticas sostenibles a largo plazo mediante la adopción de herramientas y flujos de trabajo que nos permitan liberarnos del yugo de las suites ofimáticas propietarias, condenadas más temprano que tarde a la obsolescencia programada. Otra serie de tutoriales trata las técnicas de manipulación de datos a partir de un mejor conocimiento de cómo funcionan los diferentes sistemas operativos, de privilegiar el uso de la interfaz de línea de comandos sobre la interfaz gráfica, ya sea en sintaxis de bash o Windows-PowerShell; de introducirnos a los conceptos básicos de lenguajes de programación más usuales como Python o R, con ejemplos aplicados a investigación real. Hay otros tutoriales que abordan el uso de herramientas y APIs como Antconc, Zotero, OpenRefine; que discuten lenguajes de consulta como SPARQL o muestran la aplicación de técnicas de programación para generar procesos de aprendizaje máquina mediante el clasificador bayesiano simple o la búsqueda de patrones de secuencia mediante expresiones regulares. A fin de cuentas, que aprendamos y seamos concientes que nuestra computadora personal puede ser un potente laboratorio de investigación con los propios recursos que ofrece por defecto y sin tener que recurrir a la adquicisión de costosísimas licencias de software propietario. Todo está en que dejemos de tratar a nuestras computadoras como meros procesadores de texto.

La iniciativa para crear la versión en español de Programming Historian data de principios de junio de 2016, en forma de una convocatoria abierta con el afán por potenciar la diversidad y el acceso a un uso más democrático de las tecnologías, que es la filosofía de sus miembros. La meta que tenemos ahora es traducir las cerca de cincuenta lecciones que actualmente tiene el sitio, más las que están en proceso de edición. Además de ello, hay una clara y notable apertura para que la comunidad académica digital hispanohablante proponga la publicación de nuevas lecciones que estén relacionadas con el desarrollo de herramientas útiles para los intereses, condiciones y necesidades locales. En ese sentido, cabe recalcar que The Programming Historian es un proyecto colaborativo y, por lo tanto, abierto a un público diverso interesado en participar, y que al respecto tiene ciertas reglas muy claras y sencillas. Por ejemplo, la discusión y evaluación de las aportaciones se da de manera abierta y pública, con el objeto de conservar tanto la calidad de lo que publicamos como la transparencia de la discusión. En ese sentido, nos interesa mucho ampliar nuestra red de colaboradores, ya sea como autores de nuevos tutoriales, traductores, editores, evaluadores o gente que quiera donar un poco de su tiempo en la mejora de nuestra publicación, desde comentarios hasta involucrarse en los procesos editoriales. Por favor, si tienes interés en participar, consulta las diversas maneras de contribuir a nuestro proyecto.

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Las humanidades digitales en la India. Un mapa

En tiempos resientes hemos visto extenderse la práctica y la enseñanza de las humanidades digitales (HD) por muchas partes del mundo. En contraste con lo que ocurre en aquellos países donde las HD se han desarrollados ya durante décadas y han alcanzado un grado de institucionalización y estandarización disciplinar importante con la creación de centros de enseñanza y de investigación, en los nuevos espacios globales de la Humanidades Digitales, la mayoría de ellos en el sur, las hemos recibido con ambigüedad. El entusiasmo que despierta utilizar herramientas digitales para las humanidades va de la mano de una cautela respecto de lo que las humanidades digitales implican como disrupción de las tradiciones académicas locales y los modelos disciplinares predominantes, por señalar sólo los dos más significativos.

En México, por ejemplo, cuando formamos la RedHD, una de las primeras decisiones que tomamos fue no definir las HD. Lo hicimos porque no queríamos partir de una cierta concepción de las HD, sino más bien mirar el entorno en busca del trabajo académico que podría identificarse con las Humanidades Digitales. Era una forma cauta de no adscribirse a un concepto, pero al mismo tiempo, una forma de abrir la puerta a aquellos académicos y aquellas prácticas a los que la idea de unas humanidades digitales les fuera afín.

Pero el problema de la definición de las HD en los países del sur parece extenderse, al igual que las HD, a nivel global. Justo en el centro del libro Mapping Digital Humanities in India de P. P. Sneha que se puede descargar aquí, se halla la decisión del autor de no partir de una definición de las humanidades digitales como principio metodológico válido para poder hacer un mapa de cómo se practican en la India.

“With few ‘digital humanists’ (a term many DH scholars in India have consciously chosen to stay away from) and DH centers around, and the discourse being far from stable in India, the best way to explore this supposedly new phenomenon then seemed to be to understand some of the immediate problems and questions with the notion of the ‘digital’ itself.”

La decisión de desplazar el problema de la definición por las preguntas sobre lo digital en India, es claramente política, porque lo que busca es situar las prácticas y el sentido de las HD en un contexto específico, donde lo digital tiene cierta forma. Al igual que en México y muchos países de América Latina, en la India, según Sneha, la discusión sobre lo digital, “have been located within the domain of the development of Information and Communication technologies for Development (ICT4D), in sectors ranging from education to governance. Principalmente, escribe, “through rhetoric about its potential to address and even resolve social and economic problems … now anything digital automatically translates to ‘good’ and ‘beneficial’.”

Esta visión positiva (y a crítica) de lo digital que ha venido definiendo las políticas de digitalización en los países del sur, se encuentra en India, como en muchos otros países, con una crisis de la educación en general, de la educación superior en particular, y muy concretamente de las humanidades. De modo que la promesa de las HD en ese contexto particular, ofrecen a las humanidades una convergencia con el cambio inminente que significan las tecnologías digitales, incluso sin la necesidad de intentar mostrar que hay una verdadera conexión entre las dos.

Muchos de los problemas que le dan forma a la práctica de las humanidades digitales en la India tiene que ver precisamente con que tanto estas tecnologías digitales son adecuadas a esa convergencia. Pero no se trata en realidad de un problema tecnológico, sino sobre todo de un problema político y social.

Aunque Sneha no es especialmente enfático en las implicaciones políticas de los problemas de lo digital –su interés se centra sobre todo en la forma de las HD en India- es difícil no ver así lo que el propio Sneha presenta como condiciones para el desarrollo de las HD en India. Por ejemplo, la cuestión de la obsolescencia tecnológica y la dificultad de acceso a nuevas tecnologías o incluso la resistencia a abandonar ciertas tecnologías, que marcan un límite a la apropiación de las tecnologías de las HD. Lo mismo ocurre con la lengua, quizás de manera aún más drástica y con implicaciones sociales y políticas más profundas.

Las tecnologías de codificación existentes, desarrolladas en Occidente, no son herramientas útiles para la representación digital de lenguas no occidentales como el bengalí. Lo mismo pasa con los instrumentos de digitalización: sistemas de escaneo y de reconocimiento de caracteres, que tampoco han sido desarrollados para lenguas no occidentales. Se trata, señala Sneha, de un límite mayor para las HD en India porque contiene los esfuerzos de digitalización y obliga a invertir mucho tiempo en el desarrollo de teclados y software de reconocimiento de caracteres, para que el bengali y otras lenguas de la India entren al frágil mundo de lo digital.

El archivo es otro problema. Tanto por la incompletud de los archivos -la necesidad de terminar de construirlos, de incluir en ellos documentos en otras lenguas, como por la cuestión de la infraestructura revela que, expresamente para Sneha, tiene importantes  las implicaciones políticas: “The investment on infrastructure for the archive –escribe- is determined by different kinds of interests and will play an important role in how archival efforts will ultimately develop. As Dr. Sundaram reiterates, the point to note is that new archival efforts are not only general repositories, but critical interventions in themselves. They foster new kinds of visibilities.”

Encuentro que la lección más importante de Sneha consiste en señalar que estar en el Sur implica una cierta relación con lo digital. Una relación que limita y modifica el desarrollo de las HD por el simple hecho de que las tecnologías digitales no han sido hechas teniendo presente las necesidades de comunidades específicas, sino los ideales y las necesidades de la región en que se desarrollan, al norte y en inglés, que se toma a si mismo como estándar universal.

Una última observación sobre el texto de Sneha. La ambigüedad respecto de las HD, producto de estas condiciones específicas de la relación con lo digital en la India, se refleja en su inclusión en la academia. Mientras las universidades están interesadas en ofrecer cursos y desarrollar proyectos a partir de la óptica de que tecnología es “Bueno”, “often there is resistance from individual humanities departments, for several reasons ranging from lack of expertise, to concerns about the course being too ‘technological’.”

El problema me parece rebasa lo que apunta en su texto, la falta de comprensión del rol de la tecnología en las humanidades y la falta de involucramiento en proyectos y plataformas digitales, sino que puede ser reflejo de una resistencia aun mayor a una disrupción que implica modificar no sólo formas de resolver problemas, sino alterar toda la estructura asociada con la construcción, validación y reconocimiento del trabajo humanístico que en algunos países del Sur, y pienso sobre todo en México, responde a un imaginario muy específico. Cierro con una reflexión del propio Sneha:

The computational possibilities of DH still need to be explored, but how much of these contribute qualitatively to addressing or even furthering certain disciplinary concerns, still remains an open question.

 

Referencia:

Puthiya Purayil Sneha. Mapping Digital Humanities in India.  CIS Papers 2016.02 

Published by The Centre for Internet and Society, India | cis-india.org

30th December, 2016

http://cis-india.org/papers/mapping-digital-humanities-in-india

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Consumo de datos móviles

Consumo de datos móviles

Alberto Ramírez Martinell | @armartinell

El consumo de datos móviles de los usuarios de teléfonos inteligentes depende de sus intereses personales. Y aún cuando podamos delinear un patrón de interacción con el dispositivo –en el que se describa si el usuario es asiduo a las redes sociales o a la visualización de videos– su consumo no solamente varía por el tipo de información que se consulta sino también por la aplicación con la que se accede o genera.

Durante la primera década del siglo XXI, la telefonía móvil en México –y en el mundo– se popularizó notablemente (ver Casillas, Ramírez, Carvajal y Valencia, 2016) incrementado consigo las valoraciones generales de acceso a la información y la necesidad creciente de conectividad permanente. Para los usuarios que quieren estar conectados a la red todo el tiempo es decir, para los hiperconectados, la conexión a la red desde una computadora –llamémosla local– es insuficiente. Las computadoras de este tipo juegan para ellos una función de equipos de base, de estaciones de trabajo o de centros de respaldo y almacenamiento; dejando latente una necesidad de cobertura de conexión más amplia y de acceso a la información al no estar frente a una pantalla local. Desde su popularización en 2008, los teléfonos inteligentes –con planes de datos cada vez más comunes– han fungido como el enlace móvil permanente y ubicuo que los hiperconectados necesitan.

La intervención

Con el afán de explorar de una manera inicial y asistemática cómo se distribuye el consumo de datos móviles de los usuarios hiperconectados, me dispuse –por mera curiosidad– a revisar mi consumo de datos móviles. Para hacerlo, utilicé sin restricción de acceso a la información durante 4 meses un teléfono inteligente. De ninguna manera pretendo generalizar las observaciones ni hacer teorías al respecto. Simplemente quiero poner en perspectiva mi percepción de uso con el consumo de datos móviles.

Podría decir que el uso que le di al dispositivo durante el periodo de observación fue típico. De manera normal y dependiendo de las fechas, contextos y circunstancias de acceso a la información que se dieron durante ese periodo procuré mis redes sociales, revisé páginas web, hice búsquedas de información, actualicé el sistema operativo y las aplicaciones que están instaladas, consulté el correo electrónico y utilicé las aplicaciones de mensajería instantánea que cotidianamente uso así como las aplicaciones de mapas y GPS.

A continuación presento mis observaciones y reflexiones primeramente sobre 1) mi comportamiento frente al dispositivo digital portátil y posteriormente sobre 2) el consumo de datos en el periodo de análisis.

Comportamiento frente al dispositivo digital portátil

Para poner en perspectiva los datos que presento en la siguiente sección debo acompañar la observación con una reflexión de mi percepción sobre el uso del teléfono inteligente describiendo mi relación con el dispositivo, aunque sea de forma subjetiva.

Todos los días –bueno casi todos– salgo a correr por la mañana acompañado de una aplicación de control de distancia, tiempo y ruta (runmeter). En el trayecto de aproximadamente 30 minutos aprovecho para cazar un par de pokemones para mis hijos –y para mi también–. Luego reviso el correo electrónico redes sociales y la mensajería instantánea pendiente. Soy un old-digital (ver O’Donoghue, M. y Ramirez-Martinell, 2015) por lo que mi uso de correo electrónico es constante. Sigo valorando esa plataforma especialmente para el intercambio de información relacionada con el trabajo. De la combinación Teléfono Inteligente – Correo electrónico obtengo mi oficina móvil, envío y contesto correos a todas horas y en todo lugar –aunque en el cine no prendo el celular–. Vale la pena mencionar que antes de esta observación yo consideraba que era la aplicación de correo electrónico la que más usaba en el dispositivo.

Mi uso de la aplicación de Twitter es alto, pero más bien pasivo. Reviso contenido, le doy retuit a algunas noticias y en realidad publico poco contenido original (pero ya vi que ser un lurker cuesta). Exploro principalmente al timeline y los mensajes directos pero también consulto información que se ejecuta fuera Twitter.

En Facebook tampoco publico mucho. Veo información, le doy like a algunas publicaciones y comparto otras casi siempre de tipo académico. Tengo un poco más de 250 “amigos” por lo que el muro de la aplicación no es tan rápido y cambiante. Los videos incrustados en la aplicación casi nunca los reproduzco, aunque cuando lo hago, suelo seguir viendo los relacionados. Reviso Twitter y Facebook moderadamente durante algunas pausas del día. Empero tiendo a dedicarle más tiempo por las noches.

De manera moderada –según yo– uso Whatsapp a lo largo del día para charlar con colegas, amigos y familiares sobre temas principalmente de ocio, por lo general en grupos. El mensajero de Facebook lo uso pero notablemente menos que Whatsapp.

Durante esos cuatro meses jugué PokemonGo con mis hijos principalmente los fines de semana por un par de horas, aunque durante la semana tengo la encomienda de hacer Pokeparadas y capturar Pokemones.

Youtube en el móvil lo uso poco –a diferencia de mis hijos quienes lo usan de una manera mucho más intensa, pero eso lo comentaré en otro momento–. La búsqueda de información vía Google o el acceso a páginas desde algún navegador (Google Chrome Browser o Firefox) también es una actividad menor.

La música que escucho con Spotify no está en línea, casi todas las canciones se descargaron en el móvil. Cuando oigo el radio en el coche– uso Shazam para ubicar las canciones que me gustan y agregarlas –si es que están en la base de datos– a Spotify.

Finalmente puedo decir que las actualizaciones del sistema operativo del dispositivo digital portátil y de las aplicaciones que están instaladas no son algo que yo haga conscientemente en la red de 3G, sin embargo en mi observación me di cuenta que de todas formas consumen datos de manera discreta pero voraz.

Entre el uso “moderado” pero diferido del correo electrónico, Whatsapp, Facebook, Twitter, Messenger y PokemonGo durante este tiempo podríamos decir que fue mi celular pasó más tiempo en mi mano derecha que en mi bolsillo izquierdo.

Consumo personal de datos móviles en un periodo de cuatro meses

Durante cuatro meses consumí 11 Giga Bytes de manera homogénea (menos de 3 gigas al mes) para consultar redes sociales (46%); navegación y búsqueda de información (14.08%); actualizaciones de sistema y de aplicaciones (11.65%); correo electrónico (7.23%); mensajería instantánea (6,68%); entretenimiento (6.05%); juegos (4.41%); aplicaciones con GPS (1.95%); entre otras (1.33%). Ver tabla anexa.

Tabla 1. Concentrado del consumo de 11 GB de datos en 4 meses

Como se puede ver en la tabla anterior, el 60% de mis datos móviles lo consumen las redes sociales y búsquedas en Internet. Siendo Twitter con 3.1 Gigas (27.79% del consumo total) la aplicación más voraz de todas; seguida por Facebook con 2.1 Gigas (18.83%) y por Firefox (8.45%); Google (3.77%); y Chrome (1.87%), con el 14% del consumo total.

Entre actualizaciones de apps y del sistema, el dispositivo consumió en el periodo de observación la nada despreciable cantidad de 1.3 Gigas (11.65%), suma dos veces mayor a mi consumo cuatrimestral de datos en Whatsapp.

El correo electrónico que era según yo, la aplicación más utilizada por mi, ocupó el cuarto lugar de consumo de datos con 200 Megas mensuales (806 al cuatrimestre) equivalentes al 7.23% del consumo en el periodo. El detalle del consumo cuatrimestral por aplicación se muestra a continuación.

Tabla 2. Consumo detallado de datos por aplicación
Aplicación Cantidad en Gigas %
Twitter 3,1 27,79%
Facebook 2,1 18,83%
App Store 1,3 11,65%
Firefox 0,942 8,44%
Mail 0,806 7,23%
WhatsApp 0,619 5,55%
Pokémon GO 0,492 4,41%
Spotify 0,454 4,07%
Google 0,42 3,77%
Chrome 0,209 1,87%
YouTube 0,156 1,40%
Messenger 0,126 1,13%
Google Maps 0,105 0,94%
Shazam 0,0653 0,59%
Runmeter 0,0607 0,54%
Uber 0,0514 0,46%
GoRadar 0,0231 0,21%
Contactos 0,0206 0,18%
Instagram 0,0174 0,16%
Calendario y Recordatorio 0,0107 0,10%
Goodreads 0,0091 0,08%
Prisma 0,0075 0,07%
Mercado Libre 0,0072 0,06%
Clima 0,0061 0,05%
ADOMovil 0,0061 0,05%
Configuración 0,0048 0,04%
Pinterest 0,0046 0,04%
Periscope 0,0036 0,03%
IMDb 0,0028 0,03%
Skype 0,0027 0,02%
Mapas 0,0026 0,02%
FaceTime 0,0026 0,02%
Measure Your Land 0,0021 0,02%
Spreadsheets 0,0019 0,02%
SwannEyePlus 0,0019 0,02%
Scanner Pro 0,0019 0,02%
Documentos 0,0016 0,01%
iTunes Store 0,0014 0,01%
Decibel 10th 0,0014 0,01%
Bancomer 0,0014 0,01%
Drive 0,0012 0,01%
Coursera 0,000807 0,01%
EasyMeasure 0,000668 0,01%
Scan 0,000456 0,00%
GIFMaker 0,000413 0,00%
Casa 0,00002 0,00%
Total 11,155064 100,00%


Comentarios finales

El consumo de datos móviles es una cuestión que responde a factores personales –pero sin patrones de conducta estrictos– temporales, contextuales y de necesidad de acceso a la información. Es difícil generalizar los comportamientos y por ende el consumo de la información –incluso a nivel personal– pero haber hecho una pausa para reflexionar sobre mi relación con la información que recibo y envío en el teléfono móvil me permitió hacer evidentes tres cosas.

  • El consumo de datos de la aplicación no está ligada necesariamente con el tiempo de uso. Aún cuando la app Mail es la que permanece más tiempo en la pantalla de mi móvil, resultó que no era la que consumía más datos.
  • A pesar de que el dispositivo solicita permiso para acceder a la información, –si no se bloquea del todo– el sistema consume datos de manera discreta pero continua.
  • Hay distintas maneras de medir la vida frente a pantalla. Una es mediante el registro del tiempo que pasa uno con el celular en la mano; otra es contabilizando los datos consumidos; pero una más, podría ser la consideración de la atención que uno pierde al ensimismarse en el dispositivo de mano y descuidar lo que pasa fuera de él.

El presente ejercicio podría despertar el interés personal de revisar en qué consumimos nuestros datos para poder estar conscientes de los hábitos de consumo personal. Para replicar la experiencia el uso de aplicaciones de monitoreo de datos podría resultar de utilidad.

Para leer más 

  1. Casillas, M. A., Ramírez Martinell, A., Carvajal, M. y Valencia, K. (2016). La integración de México a la sociedad de la información. En Téllez, C. E (coordinadora). Derecho y TIC. Vertientes actuales. México: INFOTEC. ISBN: 978-607-02-7410-7  |  capítulo|  libro  |
  2. O’Donoghue, M. & Ramirez-Martinell, A. (2015). Old Digital and new digitals: a newer debate onthetypes of digital citizens. In S. Carliner, C. Fulford & N. Ostashewski (Eds.),Proceedings of EdMedia: WorldConferenceonEducational Media and Technology 2015 (pp. 1901-1908). AssociationfortheAdvancement of Computing in Education (AACE). RetrievedSeptember 1, 2016 from https://www.learntechlib.org/p/151611

Este post fue originalmente publicado en: http://www.uv.mx/personal/albramirez/2017/02/08/datos-moviles/

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El #3EHD y sus resultados: La circulación de energía social

En el año 2012, durante el seminario «La representación política: Historia, teorías, mutaciones contemporáneas», Roger Chartier se refirió al concepto energía social (invocando a Stephen Greenblatt) como alusión de las experiencias colectivas escenificadas y representadas a través del lenguaje, experiencias recompuestas  que circulan y que, en el juego de ese vaivén, logran anidarse en el imaginario de algunas comunidades particulares. Una muestra muy clara de estas cargas de energía social son las obras escritas, en cuya composición subyacen las representaciones y formas de circulación de una ingente cantidad de experiencias, y una posibilidad amplia de resignificación por parte de los lectores.

El 3er Encuentro de Humanistas Digitales se desempeñó como un foro en el cual, a través de los proyectos y experiencias, se integraron y expusieron «rastros auditivos, verbales y visuales para producir, formar y organizar las experiencias colectivas, físicas y mentales»[1] a través de la investigación humanística y la tecnología. Pero para acentuar la circulación de ideas que recalca Chartier, como obras escritas, es oportuno y de sumo valor mencionar que algunas de las presentaciones del Encuentro fueron publicadas como artículos en los últimos fascículos de la Revista Digital Universitaria (RDU) de la UNAM y de VIRTUalis del Tecnológico de Monterrey.

La última entrega de la Revista Digital Universitaria (vol. 17, núm. 12), correspondiente al mes de diciembre, de acuerdo a su periodicidad mensual, estuvo coordinada por Ernesto Priani Saisó, quien destaca en la editorial, de forma sucinta, el arraigo integral que las humanidades digitales (HD) están teniendo en las investigaciones humanísticas en América Latina. El primer y el cuarto de los artículos advierten desde su título que su línea se decanta hacia propuestas pedagógicas. Esto no es sólo una mera afinidad o preocupación común, sino que, cabe señalar, ambas autoras, filósofas, presentaron una misma ponencia durante el Encuentro, junto con dos colegas más. El primero de los textos, a cargo de Tzitzi Janik Rojas Torres, plantea la relevancia que puede tener una interfaz gráfica en un repositorio de acceso abierto, ya que ésta puede mejorar la usabilidad al momento de buscar y recuperar información. La propuesta de Paula Lizeth Mora Castillo, por otro lado, plantea la cuestión de «tele-estar», que puede ser vista como «estar en dos lugares a la vez». Para la autora, esto implica ver al sujeto imbuido en una disociación (podría decirse que coexisten un yo analógico y un yo virtual), por lo que la herramienta tecnológica ya no lo es más, pues se vuelve el espacio de desenvolvimiento del yo virtual, y no sólo la extensión del yo analógico. Todo esto lleva a repensar las tecnologías desde el acto de la enseñanza, con una concepción más compleja del sujeto. El segundo artículo —cuya autoría coincide con la de este post— busca expandir el campo de interacción de las HD y la bibliotecología, más allá de los espacios de relación tradicionales, mismos que no se abandonan sino que nutren las nuevas parcelas de desarrollo, a saber: la democracia digital, la ciudadanía digital y el gobierno abierto. El tercer artículo, cuya autoría es colectiva, remite a la posibilidad de potenciar la circulación de ideas, vistas como la energía social evocada por Roger Chartier. Las ventajas del proyecto Fasti Congressuum son presentadas por seis estudiantes de diferentes programas de doctorado en Historia Antigua en España (de la Universidad Autónoma de Madrid, de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de Zaragoza). A partir de herramientas tecnológicas, crean una red de difusión —que tiene la gran ventaja de ser gratuita— para call for papers de Congresos, cuya temática linde las tesituras de la historia antigua. La valía del proyecto no descansa únicamente en la difusión distribuida en diferentes medios, sino que en el sitio del proyecto se cuenta con la información de todas las convocatorias de forma organizada según diferentes criterios, para que pueda ser recuperada, dependiendo de las necesidades del usuario.

Para este mes (enero), la RDU publicará la segunda parte del tema Humanidades Digitales (vol. 18, núm. 1).

El más reciente fascículo de VIRTUalis (vol. 7, núm. 13), correspondiente al periodo enero-junio de 2016, es presentado por Miriam Peña Pimentel y Adriana Álvarez Sánchez, quienes —al igual que Ernesto Priani en su editorial en la RDU— destacaron la trascendencia que las HD han tenido, luego de un largo recorrido, en América Latina. Ahora bien, el primero de los artículos es, básicamente, producto de las reflexiones de algunos miembros (no todos) del Seminario de Tecnologías Filosóficas de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, coordinado por Francisco Barrón (quienes, por cierto, están a cargo de la coordinación del núm. 16  de esta revista, dedicado al tema «Pensar la tecnología»). En este texto se observan los proyectos de las HD a través del monóculo del concepto kantiano del uso público de la razón; es decir, poner a disposición recursos de información e interpretar datos a través nuevas metodologías tecnológicas. Dicho de otra manera, los autores proponen pensar críticamente las tecnologías (y en esto es pertinente recordar la crítica de Heidegger sobre la técnica, sobre la cual «se escribe mucho y se piensa poco»).[2] El artículo de Virginia Brussa profundiza en las implicaciones de los laboratorios como proyectos HD, pero sobre todo en su proyección, que va más allá de su circunscripción dentro de los centro universitarios, por lo que se desdobla una amplia gama de modalidades de labs (living labs, city labs, hacklabs, World Wide Labs, et al.). Es importante mencionar que el artículo trata in extenso algo que planteó en el post que publicó en este blog en el 2016, en colaboración con Paola Ricaurte. El estudio de caso que plantean Adriana Álvarez y Miriam Peña explora la presencia de contenidos que versan sobre HD dentro de la Licenciatura en Historia de la FFyL de la UNAM, a través de un Seminario Taller Especializado intitulado Humanidades Digitales e Historia. Por su parte, en su artículoDavid Domínguez propone ver a la técnica como medius entre la ciencia y la tecnología, y como forma de develación para saber qué objetos pueden ser considerados objetos técnicos (aunque en la Carta sobre el humanismo de Heidegger se lee que la técnica puede develar pero también ocultar al ser).[3] Así, la técnica digital puede erigirse como un modo de producción de conocimiento y en una forma de traducción cultural. Es de destacar la entrevista que Miriam Peña realizó a Ernesto Priani, de la cual rescato un planteamiento para concluir este post: «¿Qué es lo que ha ido ganando la Red? Lo que ha ido ganando es mayor respaldo institucional, ha servido para generar sinergias, reacciones en cadena entre instituciones que estaban empezando a articular estrategias digitales […] y una proyección más allá del nivel local del establecimiento de esa estrategia para un cuerpo académico, para un ámbito específico».

                                                                                                                                     Ariel Morán                                                                                    @Ariel_Moran


[1]   Stephen Greenblatt, «The circulation of social energy», en The circulation of social energy in Renaissance England. Berkeley: University of California Press, 1988, p. 6.  (The New Historicism: Studies in Cultural Poetics; 4).
[2]   Martin Heidegger, Carta sobre el humanismo. Madrid: Alianza, 2006, p. 56.  (El Libro del Bolsillo/Filosofía).
[3]       Ibíd., pp. 28-29.

 

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Las Humanidades Digitales en expansión

Este 2016 los miembros de la RedHD han tenido gran cantidad de actividades, las cuales David Domínguez relata de forma intensa y extensa en “#RedHD: el verano de las convergencias”, por su parte Miriam Peña nos trae una amplia recopilación de todo lo vivido en el 3EHD, no dejen de revisar estos interesantes artículos.

Además de los trabajos aquí expuestos, durante la segunda mitad del año se llevaron a cabo los Laboratorios Ciudadanos “Ciudades que aprenden” –organizados por Paola Ricaurte directora de Open Labs en México—, en donde se tuvo una pequeña muestra de la amplitud de campos que abarcan las humanidades digitales, con proyectos como:

  • WikiTransporte de Ernesto Priani, iniciativa enfocada a relatar las experiencias de los usuarios de las rutas olvidadas dentro del transporte público en la Ciudad de México.
  • Bibliotecas Madrinas, presentadas por Lourdes Epstein y orientadas a construir comunidades de aprendizaje.
  • cocoroClock, proyecto español para la creación de un banco de tiempo.
  • Artilugio fue una iniciativa enfocada en la creación de recorridos seguros para mujeres que recuperen la habitabilidad del espacio.
  • Caixa Mágica, fue planteada como una herramienta para favorecer la participación ciudadana a través de los medios digitales; esta misma proveerá de internet a pequeñas comunidades para llevar a cabo su cometido.
  • Avóz es una iniciativa que buscar recopilar los trabajos de mujeres en pro de su comunidad para favorecer la construcción de comunidades en las ciudades.
  • 7 punto 8 creó una plataforma digital —a partir de la reconstrucción de Ecuador tras el sismo del 16 de abril de 2016— para dar a conocer los trabajos de las mujeres productoras en situación de vulnerabilidad y construir redes entre ellas.
  • Debido Proceso, busca garantizar los derechos de los indígenas encarcelados.
  • Unidas contra la violencia política, presentó una plataforma colaborativa en donde se recopilaron casos y testimonios para genera una red de apoyo en este ámbito.
  • Archivos Afectivos, la ciudad de los vivos aprende de la ciudad de los muertos. Este proyecto buscó hacer una recuperación de la Ciudad de los Muertos en Bogotá, a través una plataforma digital abierta que cuente con una agenda ciudadana, una cartografía de la memoria y un corpus documental de fotos, objetos, cuentos, etc.

Por último dentro de este laboratorio ciudadano se creó un espacio afectivo que permitió la integración de los participantes entre ellos, con la Biblioteca de México —que prestó las instalaciones— y con la Ciudad; todo esto puede entenderse mejor a través del texto presentado por Aurora Adalid y Antonio Lafuente: Hacer el amor con la ciudad.

De igual forma es importante mencionar la labor del Seminario HD, el cual desde 2013 realiza sesiones semanales en donde se presentan y discuten los trabajos de los miembros de la Red; este año se contó con la participación especial de:

  • Mattel Ciastellardi, impartió una charla sobre Alfabetización Transmedia en la cual discute los cambios en la educación y en los educandos por la introducción de las nuevas tecnologías de la información, desde la televisión hasta los medios digitales.
  • Juan Fernando Mejía, quien presentó la Biblioteca Virtual del Pensamiento Filosófico en Colombia; la cual busca recuperar físicamente las fuentes escritas a partir de 1620 sobre el pensamiento filosófico en Colombia, además de enfocarse en facilitar el acceso a estas para la comunidad nacional y mundial.

Durante este año se presentó la sesión plenaria de este Seminario en El Colegio de México, con la participación de Miriam Peña, Ernesto Priani, Lisa Spiro, Alberto Martínez y Silvia Gutiérrez; en donde se discutió el quehacer de los humanistas digitales, además de la definición del campo y las nuevas áreas académico-administrativas creadas a su alrededor.

Para terminar queremos agradecer a todos los participes del Tercer Encuentro de Humanistas Digitales, ya que sin su participación esta red no existiría, y por ello en 2017 dentro del comité ejecutivo se trabajará para constituirnos como el referente del área en México y mejorar la colaboración y comunicación con los afiliados. Los invitamos a continuar participando de los trabajos de la Red HD, y mantenerse pendientes de los cambios por venir.

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La Sociedad 2.0

Alberto Ramírez Martinell
@armartinell

Texto publicado en El Jarocho Cuántico,
suplemento cultural de La Jornada Veracruz,
el 6 de diciembre de 2015

Leamos —al menos en este contexto— al 2.0 no solo como un calificador de conceptos modernizados sino como un índice relativo a la conciencia colectiva de una comunidad que entiende a la colaboración como un valor social extendido; a las redes como medios de interacción; y a la simplificación de distancias entre los nodos de dichas redes como oportunidades de contacto. Si bien el 2.0 también tiene una connotación informática que alude a una mejora con respecto a una versión anterior; lo que buscamos plasmar en este texto es una reflexión sobre una sociedad que se informa, se comunica e interactúa en red.
En esta visión los intermediarios se reducen. Los extremos se acercan. La sociedad se activa. En un modelo tradicional, el lector va a una librería, elige un libro, lo paga y difícilmente se comunica con el autor y de igual manera el pago en su totalidad no le llega al autor quien solamente recibe un porcentaje de regalías. En una sociedad moderna, —en una sociedad 2.0— el lector sigue al autor en Twitter, se entera de las novedades editoriales, ve la aceptación que la comunicad tiene de la nueva obra y descarga el libro directamente del portal del autor o de un servicio de red al que tanto autor como lector pertenecen.

redes_redes
Entendamos que la sociedad 2.0 no reemplazará a la sociedad tradicional, pero si encontrará un espacio en el que ambos paradigmas sociales coexistirán; y la manera en que socializamos, consumimos, nos transportamos y hasta estudiamos contará con alternativas distintas a las que hasta ahora habíamos visto.

Socialización 2.0

Las plataformas digitales nos permiten establecer relaciones que antes se lograban solamente mediante el contacto físico o a través de medios de comunicación limitada como el teléfono. Las relaciones digitales que hoy en día podemos establecer, facilitan la creación de redes de interacción social y acceso a la información que nos permiten construir identidades digitales, participar activamente en la web y tender una extensión de interacciones sociales complementarias a las que tenemos de manera física. Si bien, la socialización 2.0 sucede en la web y se plasma en la pantalla no es exclusiva del contexto digital. Las interacciones tienen representaciones y repercusiones en el mundo físico. La plataforma informática solo habilita lo que realmente vale la pena: la participación de una comunidad.

Gracias a lo digital, la comunidad se extiende, trasciende y se suma. Se vuelve una masa con opiniones y con experiencias. Se vuelve influencia de si misma para la toma de decisiones. La masa informa. La masa asesora. La masa influye.

Entretenimiento 2.0

Con lo que respecta al consumo de medios eminentemente unidireccionales como la televisión o la radio, el movimiento de la colaboración, el acceso a contenido bajo demanda en tiempo real y la valoración de los programas por parte de la audiencia ha cimbrado a la industria y a las grandes casas productoras. Por un lado, la televisión tuvo que incorporar a los servicios de redes sociales como nuevos canales de interacción con el público, pero eso no es todo. También se ha visto en la necesidad de desligarse de horarios y de una barra programática para ofrecer acceso a un amplio catálogo de contenido que pueda ser visto en el momento que su audiencia lo desee. Servicios como Netflix, Claro Video, Crackle o Cinépolis Klic son cada vez más populares y poco a poco irán legitimándose en los hogares. El caso de la radio no es distinto. El carácter bajo demanda de servicios como Spotify o Apple Music encontrarán su lugar en la aceptación del público. Pero también merece mención la tendencia del contenido generado por los usuarios: Los youtubers que producen e interactúan en redes sociales con sus seguidores y sacan del modelo de producción a la televisora quien hace tan solo una década tenía todo el control del medio. Con el entretenimiento 2.0 consumidores y productores se acercan, interactúan e incluso intercambian roles.

Transporte 2.0

Compartir espacios en el auto para llevar a personas que se dirigen hacia el mismo destino que tu —sea como aventón o en tándem— o prestar tu coche para hacer un uso eficiente del transporte sin afectar el ya de por si complicado tráfico, parecieran actitudes solidarias propias de los buenos vecinos pero a su vez esporádicas e incluso riesgosas. No obstante, hoy en día existe una práctica emergente en este campo que mediante el uso de plataformas digitales, redes de comunicación y sistemas de cobro digital han transformado tecnológica y socialmente las costumbres de movilidad urbana.

Si bien el transporte 2.0 todavía no es ni común ni aceptado de forma genérica, si ha generado incertidumbre en el gremio de taxistas de diferentes ciudades del mundo.

En este tipo de transporte los pasajeros y choferes se conectan mediante un servicio de red que usa la geolocalización de ambos para acercarlos físicamente de manera eficiente. También recurre a un sistema de cobro digital que de igual forma simplifica la transacción económica y finalmente la masa —the crowd— hace uso de la voz para valorar el servicio del conductor, esto con la finalidad de que otros usuarios puedan elegir de manera informada su siguiente “ride”. El servicio digital de alquiler de choferes bajo demanda ha revolucionado el modelo tradicional del servicio de transporte, de forma que los taxis convencionales han tenido que recurrir a sistemas de comunicación similares –como las aplicaciones para teléfonos móviles Taxi Amigo de Radio Taxi GL o la app Taxi Xalapa– para su promoción y alquiler. A diferencia del servicio de taxi tradicional el transporte 2.0 —como Uber, Cabify, o Blablacar— es más cercano al destinatario final, más eficiente y –debido a las valoraciones sociales del servicio– más competitivo.

Escuela 2.0

De acuerdo a los contextos anteriores, en el campo académico la escuela 2.0 no ha llegado aún. En los casos de socialización, entretenimiento y transporte destacan varios puntos que describen un cambio de paradigma. Tal es el caso de la valoración del servicio por parte de la comunidad; el cambio de roles entre productor y consumidor; el servicio bajo demanda —lo que quiero y cuándo yo lo quiero— y el uso de redes de interacción social. Con esto en mente, la Educación 2.0 requeriría de un contexto abierto y flexible, en el que profesores y estudiantes formaran una comunidad comprometida y articulada por medios digitales, en la que parte de esa comunidad estudiara lo que quisieran y a su vez enseñara lo que sabe. La educación 2.0 necesitaría de un contexto de formación continua y permanente que no estuviera relacionada directamente con un establecimiento o un certificado pero que si contara con el aval y el reconocimiento de la sociedad, del sector público y del privado.

En el proceso de modernización de la educación han surgido proyectos que parecen atender al factor 2.0 de otros contextos, como son los casos de la Wikipedia, enciclopedia social que democratiza el conocimiento en la web; o los Cursos Masivos Abiertos y en Línea (MOOC) que pese a su carácter innovador todavía no encuentran un lugar en la educación tradicional.

El contexto educativo es un espacio que ha permanecido sin ser tocado desde hace muchos años. Las reformas educativas se orientan a lo laboral o en el mejor de los casos al equipamiento. Pero no existe un proyecto educativo sólido que responda a las tendencias del 2.0. Al igual que con el sindicato de taxistas la evolución del sistema educativo hacia los caminos que están siguiendo otras áreas de la sociedad será motivo de disputa. Una institución educativa sin malla curricular, con maestros provenientes de distintos contextos, sin créditos máximos o mínimos, sin títulos, sin espacio físico todavía es una utopía.

Comentario final

La masa —the crowd— es el asesor de la masa. Valora choferes, canciones, series de televisión, destinos turísticos y libros entre otras cosas. A través de su experiencia nos permite tomar decisiones socialmente informadas. Pero para que el sistema educativo se reforme y evolucione a un 2.0 no solamente se necesita cambiar a la escuela. La sociedad civil, el contexto público y el privado deberán estar listos para recibir gente con formaciones distintas, con diplomas o sin ellos. Y al mismo tiempo, nosotros, los individuos, la sociedad, deberá ser capaz de diferenciarse del resto, de recibir buenas valoraciones, de trabajar en red, de estudiar en red, de acceder a diversos MOOC, de construir la Wikipedia, de ser creadores —makers— de aprender permanentemente, de ser una sociedad 2.0.

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3er Encuentro de Humanistas Digitales

Del 12 al 14 de septiembre de 2016 llevamos acabo nuestro 3er Encuentro de Humanistas Digitales en las instalaciones de El Colegio de México. En esta ocasión exploramos el avance en las discusiones, los proyectos y las iniciativas que combinan estudios en las áreas de las Humanidades y las Ciencias Sociales, que utilizan y analizan medios y recursos digitales; en esta ocasión tuvimos especial interés en los proyectos e iniciativas cuya orientación sea hacia las culturas locales en el espacio latinoamericano y otros entornos de la periferia académica y social.

En este Encuentro contamos con la colaboración de un comité académico de especialistas en Humanidades Digitales, todos ellos de diferentes nacionalidades y universidades a nivel mundial y que forman parte de la Red de Humanistas Digitales de México, así como de otras Asociaciones, Laboratorios y Bibliotecas americanas y europeas.

comite

Las temáticas del 3er Encuentro de Humanistas Digitales propiciaron la discusión académica desde diferentes puntos de vista, haciendo de éste un Encuentro verdaderamente interdisciplinario:

  • Memoria, patrimonio y tecnología.
  • Docencia y Humanidades Digitales. Pedagogía de las Humanidades Digitales. Uso y aplicaciones de cómputo para la enseñanza en las Humanidades.
  • Proyectos de recursos para las Humanidades: por ejemplo, marcado de textos, museos digitales, ediciones críticas digitales y tecnologías avanzadas para las Humanidades y las Ciencias Sociales.
  • Diseño, manejo y uso de recursos digitales para las Humanidades y las Ciencias Sociales. Repositorios, bibliotecas digitales, bases de datos, big data, linked open data, visualizaciones, etcétera.
  • Representación, igualdad de acceso, traducción, impacto, colaboración internacional y aprendizaje mutuo dentro del área de las Humanidades Digitales.
  • Las redes como herramientas de investigación en Humanidades y Ciencias Sociales.
  • Métodos de investigación digital, Ingeniería lingüística, literatura electrónica, Medias, transmedias, transversalidad de lo digital, teoría de videojuegos.
  • Cambios en la comunicación y publicación académica en ambientes digitales, libros electrónicos, colecciones digitales, revistas digitales, acceso abierto.

Dentro de estas disciplinas contamos con más de ciento veinte propuestas de diferentes partes del mundo, tras el dictamen anónimo del Comité Académico y de investigadores invitados, el Encuentro contó con más de 70 presentaciones de la más alta calidad académica en cada una de sus disciplinas.

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El programa del 3er Encuentro contó con la presencia de investigadores de Alemania, España, Perú, Líbano, Estados Unidos, Brasil, Colombia, Portugal y México, quienes presentaron proyectos de diferentes áreas de conocimiento como Literatura, Filosofía, Educación, Comunicación, Ciencias Sociales, Antropología, entre otros.

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Una de las gratas sorpresas con las que nos encontramos en esta tercera emisión del Encuentro de Humanistas Digitales, fue que de la alta presencia de especialistas, el 49% fueron mujeres, lo cual nos coloca en una de las esferas más equitativas dentro de las Humanidades Digitales a nivel mundial.

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Conferencias Magistrales

Con la intención de fomentar la labor en Humanidades Digitales, invitamos a dos conferencistas magistrales; ambos fundamentales para el desarrollo de este campo de estudio en sus respectivos países.

México:

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El Dr. Luis Fernando Lara, profesor-investigador del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México y autor del Diccionario del español en México, presentó su ponencia titulada “Una experiencia pionera en lingüística y computación” que versará sobre las implicaciones de la interdisciplina entre la ciencia de la computación y la lingüística; se plantearán dos temas de principio: ¿En qué consiste la lingüística computacional? y ¿Cuál es el papel de un corpus de datos de lengua?

Brasil:

ferla

El Dr. Luis Ferla, profesor del Departamento de Historia de la Universidade Federal de São Paulo, presentó la ponencia “Las humanidades digitales y el oficio del historiador” en la que discutirá las articulaciones entre la tecnología de la información y la producción de conocimiento histórico identificando los desafíos y las oportunidades implicados.

Talleres

Este año contamos con tres Talleres, cada uno de éstos se centró en diferentes aspectos del desarrollo de proyectos digitales para las humanidades, desde la literatura electrónica y la transmedia, hasta las visualizaciones y la geolocalización:

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SNA: una introducción al análisis de redes y su visualización

Silvia Gutiérrez y León Ruiz

El Análisis de Redes Sociales es la metodología que estudia las relaciones entre entidades sociales usando la teoría de redes y de grafos. Por la explosión de información de los últimos años pero también por la estructura inherente a las redes sociales en Internet diferentes softwares han sido desarrollados para poder extraer y comprender las relaciones semiestructuradas que se generan en este tipo de redes. El propósito de este taller será dar cuenta de las posibilidades y retos de esta nueva tendencia ofreciendo un panorama tanto de los principios básicos de la teoría que lo sustenta como de una muestra práctica de su aplicación.

Pautas para leer literatura electrónica. Una aproximación intermedial

María Andrea Giovine

El taller tiene por objetivo realizar un recorrido por algunas obras representativas de literatura electrónica, tomadas principalmente de las tres antologías publicadas por la Electronic Literature Organization con el fin de plantear la existencia de diversos géneros literarios, prácticas de escritura y de lectura, así como dinámicas intermediales en el cada vez más amplio y polifacético contexto de la literatura electrónica.

Luego de plantear elementos teóricos básicos que nos ayudan a comprender la literatura electrónica y de mostrarles a los asistentes algunas piezas representativas (primera sesión), en la segunda parte del taller, los asistentes (divididos en equipos), poniendo en práctica los elementos teóricos planteados en la primera parte de la sesión, se aproximarán al análisis de obras de literatura electrónica, el cual compartirán luego con el pleno. No se pretende que el análisis sea exhaustivo, pues el tiempo no lo permitirá, sino que los participantes se familiaricen con los principales procedimientos de configuración y lectura de la literatura electrónica y experimenten de primera mano la interacción con algunas piezas.

Spatial Humanities for Beginners

David Joseph Wrisley

This workshop will focus on introducing participants to basic concepts in the spatial humanities as well as to some trends in location-based research and pedagogy. It will provide an opportunity to experiment with low-barrier web mapping environments, as well as reflect on some challenges facing the practitioner interested in working with traditionally “unmapped” environments.

  • To introduce participants to different forms of, and exemplary projects in, location based humanities research.
  • To illustrate basics about the various data that come together in web-based mapping.
  • To direct participants to places where canonical spatial data can be found (gazetteers).
  • To initiate participants in modeling spatial data for their own projects, particularly those
  • that found outside of more dominant, Euro-American research domains.
  • To teach participants how to create a basic map and visualize it on various interfaces.
  • To introduce various map-based techniques (digital storytelling with maps, georeferencing historical maps, social maps, fieldwork and geo-tagged data collection).

Cobertura del Encuentro

Como es tradición, para la difusión de las actividades del Encuentro, los asistentes utilizaron el #3ehd en Twitter, lo que nos permitió conocer de primera mano las impresiones de los participantes, pero también abrió un espacio de discusión y comentario en tiempo real, tanto presencial, como virtual.

Además, contamos con la cobertura en medios de comunicación pues el 3er Encuentro fue cubierto por periódicos de circulación nacional como Nexos y Crónica, además de la cobertura que Revista Z hizo del mismo en medios electrónicos.

Nexos

El Encuentro de Humanidades Digitales ha sido, desde hace seis años, un espacio de debate en torno al empleo de medios digitales para la investigación, pero también alrededor del impacto de las nuevas tecnologías en los ámbitos educativo, académico, cultural y social, con énfasis en la región latinoamericana, explican los miembros de la Red.

Crónica

Aproximadamente 150 expertos en tecnologías digitales y en disciplinas de humanidades como lingüística, literatura, historia y filosofía se reúnen en la Ciudad de México desde el lunes y hasta este miércoles 14 de septiembre para analizar cómo se puede usar la tecnología para preservar y hacer más equitativo el acceso al conocimiento.

Revista Zeta

Este encuentro, organizado por la Red de Humanistas Digitales que preside la Dra. Isabel Galina, es una de las expresiones más claras de que hemos descubierto nuevos espacios en esa biblioteca de dimensiones homéricas que es el mundo de la información. No por nada la primera participación durante la inauguración fue la de Micaela Chávez Villa, directora de la biblioteca de El COLMEX, quien nos recordó que el papel de los bibliotecarios en las humanidades digitales es el de facilitar el uso creativo de la tecnología en el proceso de la investigación. Las bibliotecas ya no son las mismas que hace cien años, ni sus usuarios los remotos lectores que se entretenían durante largos ratos hojeando páginas y tomando notas con tinta en sus libretas (como yo, el único dinosaurio en el Encuentro que no llevaba una lap o una tablet).

Conclusiones

En este 3er Encuentro de Humanistas Digitales resaltó el interés que América Latina tiene por este tipo de iniciativas, ayudó a difundir proyectos y estudios desarrollados por y para las comunidades que los crean y colocó a la Red de Humanistas Digitales a la vanguardia en la difusión de las Humanidades Digitales, tanto para esta región, como dentro de las esferas internacionales.

Seguimos y seguiremos trabajando hacia la consolidación de este campo de estudio en América Latina y México, ahora con el Congreso Internacional de Humanidades Digitales en 2018.

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Gracias

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