Cultura digital

Paola Ricaurte Quijano

Entendemos cultura digital como el conjunto de procesos socio-culturales derivados de un contexto emergente en el que las tecnologías digitales son centrales. La cultura digital da pie a “un conjunto de valores, prácticas y expectativas acerca de la manera en que las personas se comportan e interactúan en la sociedad red” (Deuze, 2006). Se define por la materialidad de los dispositivos y artefactos que se encuentran en simbiosis con la construcción de sentido, las representaciones sociales, los imaginarios, la identidad. Los sujetos se apropian de las tecnologías digitales y detonan procesos simbólicos y materiales que reconfiguran los sistemas de producción, circulación y consumo de información (Castells, 2010).  Las instituciones y las prácticas sociales se transforman, lo cual a su vez determina el curso y la naturaleza del desarrollo tecnológico, que posee la marca del contexto en el que se origina.

En las últimas décadas, es posible rastrear diversas manera de conceptualizar esta serie de fenómenos: cultura virtual (Jones, 1998), tecnocultura (Robins & Webster, 1999), cibercultura (Lévy, 2001), cultura de internet (Castells, 2001), cultura computacional (Manovich, 2001). Estas etiquetas implican importantes matices y aproximaciones teóricas que reflejan el dinamismo y la complejidad del campo de estudio.  Entre los componentes de la cultura digital, Deuze (2006) menciona la participación, la remediación y el bricolaje. Jenkins (2006) por su parte habla de la cultura de la participación, la convergencia mediática y la inteligencia colectiva. Para Rheingold (1993) lo relevante es el sustento de una comunidad que se identifica como tal a partir de la construcción de redes de intercambio y cooperación. En estos abordajes está claro que lo digital se asocia con un cambio cultural: en los procesos producción de conocimiento, de interacción, de aprendizaje, de representación y construcción de imaginarios, en la relación con el cuerpo y la naturaleza de la información. Manovich (2001, p. 77) se pregunta:

Si la interfaz hombre-máquina se convierte en un código clave de la semiótica de la sociedad de la información, así como su meta-herramienta, ¿cómo afecta esto el funcionamiento de los bienes culturales en general?

Manovich se cuestiona acerca de los bienes culturales, pero a eso tendríamos que agregar muchas más dimensiones que tienen que ver incluso con la propia construcción de la subjetividad (Guattari & Rolnik, 2006). Por eso resulta relevante en la búsqueda de respuestas ante la emergencia de nuevas materialidades, prácticas, esquemas cognitivos y sensibilidades, destacar que la cultura digital se encuentra articulada estrechamente con el sistema económico-político que enmarca el desarrollo de las infraestructuras tecnológicas, las infraestructuras de producción de conocimiento y las infraestructuras mediáticas (Morozov, 2013).

Considerar la cultura digital imbricada en esta relación de fuerzas es fundamental para que los ciudadanos identifiquen y evalúen las implicaciones de las infraestructuras tecnológicas en las prácticas cotidianas y en el sistema social. El abordaje de una cultura digital desde una perspectiva crítica debe involucrar la reflexión profunda sobre nuestras formas de apropiación tecnológica y el lugar que ocupan en la geopolítica de conocimiento, el ejercicio político, la defensa de derechos o la desigualdad social.

Los emergentes paisajes tecnológicos nos deberían obligar a problematizar los sistemas sociotécnicos y a explorar la complejidad del ecosistema digital imbricado el sistema social y, en consecuencia, a plantear la necesidad de transformación de los sistemas económico-políticos, las instituciones y las prácticas que delimitan los procesos de producción y difusión del conocimiento.

Referencias

Castells, M. (2001). The Internet Galaxy. Oxford: Oxford University Press.

Castells, M. (2010). The Rise of the Network Society. The Information Age: Economy, Society and Culture. Vol. I. (2nd Ed.). The Atrium, West Sussex: Wiley-Blackwell.

Deuze, M. (2006). Participation, remediation, bricolage: Considering principal components of a digital culture. The Information Society, 22(2), 63-75.

Guattari, F. & S. Rolnik. (2006). Micropolítica. Cartografías del deseo. Madrid: Traficantes de sueños.

Jenkins, H. (2006). Convergence culture: Where old and new media collide. New York: NYU Press.

Jones, S. (Ed.) (1998). Cybersociety 2.0: Revisiting computer-mediated community and technology. London: Sage.

Morozov, E. (2013). Internet, la política y la política del debate sobre internet. En BBVA, Cambio, 19 ensayos fundamentales sobre cómo Internet está cambiando nuestras vidas. Madrid: OpenMind, pp. 154-165.

Esta entrada fue publicada en Cultura digital, Cultura participativa, Tecnología y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.