Las Humanidades Digitales en el Aula

A últimas fechas, la RedHD ha mostrado un creciente interés en la parte relacionada con la docencia tanto en ámbitos “tradicionales”, como “digitales”, post como el de Edith Gutiérrez sobre los Obstáculos de la educación en línea o la Entrevista a Alejandro Psicitelli, un reconocido educador en contenidos digitales; manifiestan en voz alta muchas de las preocupaciones que como educadores, siendo la mayoría de nosotros parte de esa comunidad, enfrentamos día a día en el intento de mejorar y aumentar la calidad de nuestras clases.

Esta entrada sigue esa línea del pensamiento, en primer lugar, siguiendo los postulados de Gutiérrez, planteo algunos de los problemas con los que nos enfrentamos para la inclusión de cualquier término relacionado con lo “digital” tanto en el aula como en las cuestiones administrativas; en segundo lugar, planteo algunas de las dificultades propias del aula al gestionar un curso de Humanidades Digitales en áreas caracterizadas por su oposición a las “nuevas tendencias”; finalmente, planteo un recorrido por diferentes modelos de docencia digital y su posible adaptación a la realidad de la academia mexicana (centrándome, principalmente, en los estudios universitarios).

1.- Dificultades de lo “digital” en la docencia

Uno de los primeros conflictos que tenemos al proponer un curso que utilice contenido digital y que sirva como un primer acercamiento a las Humanidades Digitales es la diferenciación con la educación basada en el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs). Dejar en claro que las HD no proponen únicamente el uso de herramientas y contenidos digitales; sino que plantean metodologías adecuadas a cada disciplina humanística usando dichas tecnologías, adaptándolas a las necesidades propias de una investigación y, en el mejor de los casos, desarrollando herramientas específicas para la problemática a resolver; no es una labor sencilla; para salvaguardar los obstáculos institucionales suele ligarse la enseñanza de las HD a alguna otra disciplina: Historia, Filosofía, Edición, Filología, etc., e incluir en el contenido de dicho curso toda la teoría de HD en estrecha relación.

La siguiente dificultad es la docencia, llevar al aula un postulado diferente a la enseñanza tradicional e inculcar a los estudiantes formas diferentes para realizar investigación. En la enseñanza universitaria nos encontramos con la brecha generacional y el hecho de que nuestros alumnos han contado con utensilios electrónicos desde mucho antes que nosotros tuviéramos un teléfono inteligente; esta característica hace que el docente de por hecho que los alumnos saben usar estas tecnologías y que lo hacen así para cada aspecto de su vida. Grave error, es cierto que el 90% o más de los alumnos cuentan con acceso a internet 24/7 y que han usado también los recursos que sus universidades les proporcionan (bibliotecas, talleres, seminarios, etc.); sin embargo, en el aula y tras entrevistarlos nos damos cuenta de que no todos conocen los recursos virtuales que sus bibliotecas poseen (bases de datos, publicaciones especializadas, etc.), que la gran mayoría usan internet para recreación y que pocos, o ninguno, ha producido contenido digital mayor a un millar de tweets o post en FaceBook.

La enseñanza de que internet y sus contenidos son complementarios y de tercer orden, que no se encuentra contenido de calidad mayor al conocimiento enciclopédico y que para publicar contenido de calidad académica sólo se puede hacer en medios impresos; sigue muy incrustada en la educación que han recibido hasta el momento. Este es el verdadero conflicto, su dificultad recae en complementar su educación abriendo nuevos parámetros de investigación, ofreciendo nuevas metodologías de investigación y entrenándolos en el uso de herramientas para que produzcan conocimiento original.

2.- Gestión de un curso de Humanidades Digitales

Como ya mencioné, crear un curso específico en HD resulta virtualmente imposible; hasta la fecha es necesario vincularlo a una disciplina humanística y generar conocimiento de ambas áreas en conjunto. Además de entrenar al estudiante en el uso adecuado de nuevas tecnologías e incentivar la producción de metodologías complementarias a ambas disciplinas usando dichas herramientas.

Dependiendo el área con la que se vincule la enseñanza de HD el contenido variará; un curso de publicación se centrará en la discusión entre libro impreso y objetos digitales; utilizará herramientas digitales de publicación, así como diferentes formas de crear contenido digital (incluyendo multimedia, texto, etc.). Por otro lado un curso dedicado a la enseñanza de la literatura deberá contener el estudio de la literatura en internet, las nuevas propuestas de creación literaria y el estudio de nuevos medios.

Puede pensarse que esto limita la profundización en el estudio de las HD, sin embargo, pienso que ayuda a aclarar el uso de esta disciplina orientada a una disciplina específica y deja en claro su utilidad; además de la necesidad de incluir materias afines a la curricula universitaria. Es imposible borrar el conocimiento previo en el que el estudiante de filosofía o literatura cuentan; pero es un reto interesante crecer este conocimiento con la enseñanza de HD, llevar esta disciplina a un área conocida e incentivar la producción de conocimiento nuevo a través de la fusión de ambas formas.

3.- Modelos de docencia digital y adaptación a la academia mexicana

Rockwell y Sinclair en su artículo Acculturation and the Digital Humanities Community brindan la descripción de un curso creado específicamente para enseñar HD, proponen un modelo muy diferente al usado tradicionalmente en las humanidades; ellos plantean comenzar el curso con la creación de un proyecto específico, en el que los alumnos trabajarán en conjunto. A medida que el curso avanza, los estudiantes irán conociendo la teoría de HD y revisarán diferentes aplicaciones en áreas de estudio como Comunicación, Estudio de Medios, Gestión de proyectos y se espera que cada alumno cuente con una serie de aptitudes/competencias para el final de cada módulo.

Hagamos un desglose de este método:

  • El curso se basa en la creación de competencias, que el alumno posea una serie de habilidades aplicadas al final de cada módulo y que la teoría que se le enseña sea puesta en práctica en un proyecto real.
  • El curso tiene como objetivo el trabajo en equipo, los estudiantes tienen una meta específica, la misma para todos, desde el inicio. De esta forma, las capacidades que desarrolla cumplirán un propósito específico ayudando a que la enseñanza y el aprendizaje encuentren un objetivo real.
  • Interdisciplina, representada tanto en el trabajo en equipo, como en el desarrollo de capacidades. Los estudiantes deben poseer conocimiento de más de una disciplina para poder desarrollar las competencias requeridas.
  • Gestión, a pesar de que todos trabajan para el desarrollo de un mismo proyecto, la enseñanza se hace de atrás para adelante. Los estudiantes saben lo que deben hacer, pero deben desarrollar meticulosamente un proyecto para llevarlo a cabo, desde el planteamiento de un título, hasta la forma de llenar solicitudes de beca; creación de metodologías, desarrollo o adaptación de herramientas para llevarlo a cabo para, finalmente, difundirlo dentro de un área académica, como laboral.

¿En qué medida esto difiere de la forma tradicional de enseñanza humanística? En primer lugar, las humanidades no se caracterizan por ser generadoras de productos, son generadoras de conocimiento y éste no se ve como algo vendible. El estudiante universitario se entrena para consumir, procesar y crear conocimiento y para ello sigue una serie de metodologías ancestrales y procesos milenarios que lo llevarán, en el mejor de los casos, a producir el artículo académico que revolucionará su campo de estudio. El conocimiento producido tiene que ser evaluado por sus pares y aparecer en la revista especializada de mayor renombre; cierra la academia a un mundo académico y algo menos que eso no tiene valor alguno.

Después nos encontramos con el trabajo en equipo, las humanidades son un área famosa por su soledad; la imagen del humanista en su torre rodeado de libros sigue vigente (cada vez menos, por fortuna) y la creación de un equipo de trabajo se entiende posible para altos estudios o grupos de investigación consolidados, si a esto le añadimos que los cursos universitarios son generalmente monotemáticos, nos enfrentamos con que los estudiantes son de la misma carrera, del mismo grado escolar y que poseen los mismos conocimientos teóricos; la interdisciplina se vuelve algo casi imposible; y no es sino hasta la práctica que los estudiantes se dan cuenta de que saben hacer cosas distintas unos de otros, que alguno hizo un curso de diseño web, que el otro es un maestro de la teoría y que ambos pueden producir un blog dentro de los estándares académicos de contenido digital.

Finalmente, la gestión. Ninguno de los educados en humanidades somos entrenados en las cuestiones básicas de la gestión de un proyecto. Nos enfrentamos a esto a base de prueba y error y perfeccionamos nuestras capacidades con el tiempo y la práctica; ¿llevar esto a una posibilidad comercial? ¡Ja! Nuestra meta es publicar, ser leído y mantener nuestra atmósfera académica en sus nichos; vislumbrar un proyecto como una posibilidad financiera no está en nuestra mira, lamentablemente. Hasta hace no mucho la divulgación no era considerada una parte necesaria de la vida académica, así que tendremos que insistir para que la empresa sea una parte buscada por la misma.

No todo es pesimismo, bien es cierto que cursos como el de Sinclair se encuentran algo lejanos a las formas en las que enseñamos en la academia mexicana; sin embargo, han surgido proyectos que conjuntan la investigación con la docencia y que se orientan a los estudios de humanidades, utilizando las HD como una cobija de teoría, prácticas y metodologías que se deben retomar.

Un ejemplo de esto es el proyecto eLaboraHD, este proyecto “vinculado a las Humanidades Digitales orientadas al ámbito educativo en el nivel de estudios superiores y de posgrado. El proyecto se enfoca en el análisis de herramientas, metodologías, procesos y productos digitales que, en su contenido o forma, están orientados al estudio de las diferentes áreas humanísticas. Además de la investigación, eLaboraHD aterriza el análisis ya mencionado, en la docencia y la creación de contenidos digitales de la más alta calidad académica”. Este proyecto, respaldado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM* comenzó por identificar las necesidades de la comunidad universitaria con respecto a la actualización del uso de nuevas tecnologías.

En primer lugar se identificaron los recursos que la FFyL tiene para sus alumnos, como bibliotecas, talleres, seminarios, etc., y la vinculación que estos tienen con las nuevas tecnologías. Tras este análisis se registró el poco conocimiento que los estudiantes tienen de los recursos a su alcance y las baja explotación de los mismos, el conocimiento de bases de datos especializadas, así como las publicaciones que contienen dio como resultado la necesidad de crear un espacio para la difusión de los mismos, creando así una página que contiene toda la información útil para un estudiante de la FFyL y las posibilidades con las que cuenta.

El proyecto también brinda información sobre herramientas y repositorios digitales a los que el estudiantado y los profesores pueden acceder. La sección de herramientas brinda una descripción de cada una de las herramientas que presenta, así como una descripción de las mismas y su posible aplicación a proyectos de investigación y docencia. Mientras que la sección de repositorios se orienta a bibliotecas digitales nacionales e internacionales especializadas en las humanidades, que pueden ser consultadas y cuyos recursos están abiertos al público en general.

eLaboraHD también ofrece servicios de consultoría para el desarrollo de proyectos digitales y cursos teóricos y prácticos sobre humanidades digitales en relación con otras disciplinas de humanidades.

Este tipo de proyectos vincula la investigación y la docencia, al mismo tiempo que abre la posibilidad de incluir HD en la curricula universitaria en un ambiente adecuado a su realidad, contexto y tradición académica. Poco a poco las “nuevas tecnologías” se van abriendo camino en la universidad, se va reconociendo su utilidad y, sobre todo, se ha abierto un ámbito nuevo para el estudio, la divulgación y la investigación en Humanidades Digitales, limitando la necesidad de replicar modelos externos y generando modelos propios adecuados a la realidad y necesidades propias.

* PAPIME PE 402215 : “Las Humanidades Digitales: un campo innovador para la enseñanza de la Historia”

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