Comentario a “Rethinking the Digital Humanities in the context of originary technicity” de Federica Frabetti

*El texto que aquí publicamos aparecería en el Vol 15 de la revista Culture Machine, llamado “Viva Culture Machine!: Latin American Mediations”. El comité editorial de la revista nos había solicitado comentar desde nuestra práctica y desde América Latina el artículo “Rethinking the Digital Humanities in the Context of Originary Technicity” de Federica Frabetti. Después de diferencias de perspectiva metodológica, interpretativa y editoriales con la revista, hemos decidido hacerlo público en el blog de la Red.

Ernesto Priani Saisó

José Francisco Barrón Tovar

Leemos el texto de Federica Frabetti en un contexto, el latinoamericano, donde la adopción de las metodologías y herramientas de las humanidades digitales (HD) se produce a destiempo en relación con su desarrollo en los centros de avanzada tecnológica. Aquí, cabe puntualizar, la tecnología no llega sola. Viene cargada de una discursividad que en ocasiones la antecede y produce el fenómeno crítico de poner a debate instrumentos antes de que se experimente con ellos. Por eso, al momento de revisar la lectura de las humanidades digitales que hace Frabetti a partir del concepto de tecnicidad originaria, nos preguntamos si su propuesta teórica se cumple en la práctica. Es decir, si opera al nivel del ejercicio de las humanidades digitales cuando éstas parten de la recepción -recibir es tener tiempo de pensar lo que se recibe- y no de su desarrollo. Aquí nuestra reflexión.

culturemachine

En principio, es difícil no estar de acuerdo con Federica Frabetti. Las prácticas y los conceptos elaborados en lo que actualmente llamamos -disciplina o no- humanidades digitales deben comenzar a pensarse y a repensarse filosóficamente.

Pero creemos que para ello debe darse un cambio de perspectiva respecto de la postura sostenida por Frabetti. Pues si bien,

“computation and the humanities cannot be thought as two separate entities whose relations can be defined once and for all, and that the digital humanities might need to keep the very question of the relations between the humanities and digitality (and perhaps, more broadly, between the human and the technological) open. In fact, the ability to question inherited conceptual frameworks regarding technology might be one of the digital humanities’ points of strength, which is pivotal to the production of new knowledge”.

Todo ello debe partir de una posición en que se puedan incluir los procesos de recepción de la tecnología fuera de los centros desde los que se han desarrollado las HD. De otra manera, no podrá tener éxito el proyecto de pensar críticamente lo digital, como una forma de hacer de las HD, “the ideal place for a persistent critique of all instrumental modes of thinking”, en espacios donde éstas no constituyen, como da por hecho Frabetti aún un área, un campo, una actividad institucionalmente establecida y funcionan en los bordes y en los entresijos de la academia. Ese cambio de perspectiva, creemos, debe ordenarse a partir de dos consideraciones generales sobre la relación entre tecnología y humanidades:

  1. Creemos que el problema comienza cuando se trata de hacer la genealogía de lo tecnológico en las HD. Pues, ¿de qué herencia sería digital un humanista? Si ya es un problema mayor -todo humanista digital lo sabe bien- determinar en qué sentido las humanidades digitales pertenecen a una de las muchas tradiciones humanísticas; poder determinar ese cambio tecnológico, en su emplazamiento digital, de las humanidades, implica ejercer el pensamiento. Y por ello es que se vuelve deseable confrontar las HD con las concepciones filosóficas que diferentes autores han propuesto de la tecnología.
  2. Pero he aquí en donde diferimos de lo que propone Frabetti. Pensamos que la mejor manera de pensar esas articulaciones tecnología/humanidades es evitando confrontar la teoría filosófica con la manera en que se concibe o se utilizan las tecnologías en las HD, como sugiere Frabetti al afirmar que “the model(s) of rationality on which digital technologies are based cannot be ‘imported’ unquestioningly into the humanities.” Quizás sería mejor, y en un afán simplemente metodológico, hacerlo al contrario: someter a prueba las teorías de la tecnología de los pensadores con las prácticas determinadas en las HD.[1] Ponerlas a prueba en el ejercicio de las humanidades digitales, en la concepción de los proyectos, las herramientas y los productos de las HD.

            Es decir, aceptemos eso que los filósofos que han conceptualizado la tecnología sostienen: no la pensemos como una herramienta o un medio, no la pensemos instrumentalmente. Pero también tendríamos, quizás, que evitar ceder a la tentación de tratar a la tecnología como un caso del pensamiento. Es decir, y en relación con lo que aquí se trata, no utilizar los proyectos de las HD como ejemplos o como ilustraciones de los conceptos elaborados por los pensadores de la tecnología; al contrario, usar los casos en que se apliquen las herramientas y metodologías de las HD -visualizaciones, big data, marcado, 3d, PLN, etcétera- para conceptualizar el uso de las tecnologías digitales.[2] Asumir esta perspectiva de poner a prueba los conceptos de los pensadores de la tecnología con las prácticas tecnológicas en las HD, implicaría cuestionar el acercamiento de Frabetti de que las HD serían un avatar de la tecnicidad originaria postulada por Stiegler -que sigue a Derrida y su concepto de marca.[3] Digámoslo teóricamente, y gracias a aquello que nos permite nuestra posición histórico-geográfica: pensar las prácticas y los efectos tecnológicos -modificación de la academia,[4] alteración del investigador y del saber humanístico,[5] etcétera- de las que las HD se ha vuelto emblema el día de hoy en relación con la tecnicidad originaria sería como concebir esas prácticas y efectos como un nuevo avatar histórico.[6] Si seguimos a Frabetti -y sigámosla para pensar con ella- entonces las HD, como avatar de la tecnicidad originaria estructural que determina el producir, transmitir e instituir, deberían producir aquello que siempre haría la tecnología: documentos de memoria. La marca material, lo tecnológico mismo, estructuraría las prácticas de las HD. Parecería que para pensar las HD Frabetti sigue al pie de la letra el planteamiento filosófico donde la técnica sería, en su estructura, mnemotecnia y las tecnologías digitales estructuralmente no producirían otra cosa sino archivo. Así, las visualizaciones serían archivos, el procesamiento de lenguaje natural implicaría una memoria cultural y el lenguaje de marcado XML-TEI una marca de la escritura. Pero eso es cuestionable. Un ejemplo realizado en México con metodologías de las HD: la Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano (BdPn, http://www.bdpn.unam.mx). Pretende ser un laboratorio para la investigación de textos novohispanos compuesto por dos niveles:

  1. La BdPn es una colección de ediciones digitales de transcripciones diplomáticas de textos de libros y documentos del siglo XVII sobre la práctica de la astrología y la astronomía, marcados en TEI/XML.
  2. En un segundo nivel, la BdPn es un grupo de herramientas digitales para la investigación que ofrece:
  • La indexación automática de términos, referencias, nombres y fechas marcadas en los textos.
  • Una herramienta de colaboración para hacer anotaciones interpretativas y filológicas sobre el texto.
  • Un grupo de recursos que utiliza los índices para proporcionar información sobre personas, obras, citas, palabras del español antiguo y términos astronómicos y astrológicos que aparecen en las obras.

Y aquí aparece la cuestión respecto a concebir la tecnología digital en las HD. Si tomáramos el discurso que propone Frabetti la BdPn sería un archivo de documentos, mnemotecnia de prácticas determinadas históricamente. El TEI/XML debería, así, concebirse como un avatar de la marca de la tecnicidad originaria. Pero, podríamos preguntar: ¿la metodología digital TEI/XML es, como lenguaje Markup, una marca tecnológica?, ¿y si fuera al revés: un lenguaje de borrado de la marca?,[7] ¿qué determina que la BdPn sea una, como se dice, herramienta digital, y no sólo una biblioteca donde archivos se salvaguardan? Es que quizás habría que pensar de otras maneras la tecnología para poder concebir adecuadamente el uso de lo digital en las HD. Pensarla en relación con el uso y funcionamiento determinados que, al menos, en las HD, y en las HD fuera de las centros de avanzada, se hace de las tecnologías digitales.

Si para algo nos prepara la recepción de las tecnologías y de los discursos de las HD en el contexto de América Latina, en el caso de México y más específicamente en el de las HD practicadas en la Red de Humanidades Digitales (http://humanidadesdigitales.net/ #RedHD, @Red_HD), es a someter a prueba los discursos que recibimos ya hechos.

[1] Cf. el concepto de constelación en Benjamin, Walter. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Trad. de Andreas E. Weikert. México, Ítaca, 2004.

[2] Cf. el concepto de génesis en Simondon, Gilbert. Du mode d’existence des objets techniques, París, Aubier, 1989.

[3] Stiegler, Bernard. La técnica y el tiempo. El Pecado de Epimeteo. Trad. de Beatriz Morales Bastos.

[4] Derrida, Jacques. Universidad sin condición. Trad. de Cristina Peretti y Paco Vidarte. Madrid, Trotta, 2002.

[5] Lyotard, Jean François. La condición posmoderna. Trad. de Mariano Antolín Rato. Buenos Aires, Red Editorial Iberoamericana, 1991.

[6] Quizás aquí habría que historizar la tecnología. Cf. Mumford, Lewis. Técnica y civilización. Madrid: Alianza, 2006. Trad. de Constantino Aznar de Acevedo, y Vernant, Jean-Pierre. “El trabajo y el pensamiento técnico” en Mito y pensamiento en la Grecia antigua. Ariel, Barcelona, 1983.

[7] Barrón Tovar, José Francisco. “Pensar sin marca”, en Seminario Tecnologías Filosóficas. Genealogía de las relaciones entre la tecnología y la filosofía [en línea: http://stf.filos.unam.mx/2013/12/pensar-sin-marca/ (consultado: 1 de junio de 2014)]

Bibliografía

Barrón Tovar, José Francisco. “Pensar sin marca”, en Seminario Tecnologías Filosoficas. Genealogía de las relaciones entre la tecnología y la filosofía [en línea: http://stf.filos.unam.mx/2013/12/pensar-sin-marca/ (consultado: 1 de junio de 2014)]

Benjamin, Walter. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Trad. de Andreas E. Weikert. México, Ítaca, 2004.

Mumford, Lewis. Técnica y civilización. Madrid: Alianza, 2006. Trad. de Constantino Aznar de Acevedo

Vernant, Jean-Pierre. “El trabajo y el pensamiento técnico” en Mito y pensamiento en la Grecia antigua. Ariel, Barcelona, 1983.

Simondon, Gilbert. Du mode d’existence des objets techniques, París, Aubier, 1989.

Stiegler, Bernard. La técnica y el tiempo. El Pecado de Epimeteo. Hondarribia, Ediciones Hiru, 2003 Trad. de Beatriz Morales Bastos.

Derrida, Jacques. Universidad sin condición. Trad. de Cristina Peretti y Paco Vidarte. Madrid, Trotta, 2002.

Lyotard, Jean François. La condición posmoderna. Trad. de Mariano Antolín Rato. Buenos Aires, Red Editorial Iberoamericana, 1991.

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