Lectura y redes sociales

Ya sea que recomiendes un libro o muestres tus creaciones, compartir literatura siempre es una experiencia encantadora. Las redes sociales proporcionan una magnífica oportunidad para llevar a cabo dicha práctica. Favorecen la reunión de autores, críticos, editores, lectores y demás involucrados en el mundo de las publicaciones, asimismo ofrecen registros de lecturas, creación de foros, votaciones, novedades, actualización de su información en diversos canales, etc. Cada una posee maneras específicas de relacionar personas y textos, sin embargo, a todas las motiva un fuerte sentido de colaboración.

Dada su rápida aceptación, existen redes sociales de lectura en los idiomas más usados de Internet. Considerando su impacto en el mundo occidental, aquí una pequeña selección de las más importantes.

 

Goodreads

Con más de 25 millones de usuarios, 19 millones de visitas mensuales y una amplia gama de géneros escriturísticos, quizá sea la red social de lectura más importante a nivel mundial. La cuenta de usuario admite estanterías digitales, calificar títulos por estrellas y comentarios, tener listas de lecturas e incluso año a año se realiza una convocatoria para marcar metas de libros terminados. El aprecio hacia la palabra también se ha transformado en espacios destinados a trivias, cuestionarios y citas memorables. Además los miembros organizan grupos temáticos, se conectan con lectores y autores, acceden a actualizaciones del trabajo de los escritores y les envían recomendaciones personalizadas. Si bien, la plataforma está en inglés, tiene material traducido a otros idiomas, de igual forma, no existen restricciones de lenguaje para los comentarios. En 2013 fue adquirida por Amazon.

 

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Lecturalia 

Hasta el momento, tiene más de 68, 000 usuarios, cerca de 19, 000 autores y pasados los 86, 000 libros publicados. Como sello distintivo tiene un apartado de los premios literarios más destacados en España, pues en este lugar se originó. Está enfocada en los lectores, por tanto, las referencias y valoraciones del público son el contenido más compartido en su blog y comunidad. Tiene un extenso catálogo de libros electrónicos que se pueden adquirir en línea.

 Lecturalia

 

 LibraryThing

Un sitio más en inglés, pero con versión en varios idiomas. Básicamente se dirige a lectores, quienes elaboran catálogos de sus títulos preferidos: los que tienen, han leído o quisieran leer. Como miembro, tienes la posibilidad de etiquetar, catalogar y comentar las publicaciones, además de participar en foros. Lo interesante de esta plataforma es la exactitud de datos, cada página muestra a los miembros que poseen el título y lo que se piensa de él, dentro del perfil de usuario se promueven autores, librerías y bibliotecas favoritos, y por si fuera poco existe un apartado llamado Zeitgeist lleno de estadísticas sobre miembros, autores y títulos. Igualmente brinda datos acerca de librerías locales, bibliotecas y festivales del libro que pueden ser enriquecidos con las contribuciones de los usuarios.

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Librofilia

Totalmente en castellano. Se define como una gran base de datos social de libros dirigida a lectores. La comunidad construye fichas de títulos, bibliografías de autores, reseñas y críticas, asimismo, gestiona las lecturas individuales mediante listas, votaciones y anotaciones personales. Lo más destacado de la red es la regulación de la actividad de los miembros a través del karma de su ficha, mientras más elevado sea sus publicaciones serán más visibles en la página. Las recomendaciones se personalizan a partir de las lecturas y puntuaciones de los usuarios.

Librofilia

 

Estos espacios no sólo vienen a enriquecer la experiencia de lectura, ya que generan información muy específica de las lecturas como son las biografías de autores, los listados de títulos de un mismo escritor o una temática, los comentarios y críticas, etc.; sino que ponen en evidencia el funcionamiento de la industria editorial cambiante. Las estadísticas de lectura, comentarios y críticas ostentan mapas bien definidos que pueden ayudar a los autores a escribir apelando a las tendencias o ir publicando en pequeñas cantidades sus títulos para construir el texto en función de los comentarios. Socializar las impresiones de un libro entre los lectores de estas plataformas y/o utilizando las tradicionales redes sociales -Facebook, Twitter, YouTube, etc.-, conlleva la fluidez de conocimiento y, en el mejor de los casos, la solidez del criterio lector.

Tras probar alguna de las redes sociales de lectura, ningún contacto con las publicaciones es el mismo. El lector es más exigente, pero a la vez mucho más comprensivo con el autor. La activa participación transgrede más allá de las fronteras geográficas, políticas, económicas, sociales y culturales.

 

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