La experiencia de la música electrónica trance desde la web 2.0

Es curioso cómo los programas de música electrónica, en su variedad trance, y cuya transmisión es online, se escuchan y comentan a través de TwitterEsta red social expande la expresión y el disfrute de la música. Por ejemplo, escuchar shows de música trance tales como Global DJ Broadcast #GDJB o el A State of Trance #ASOT, de los DJ´s Markus Schulz y Armin Van Buuren, respectivamente, es una experiencia diferente si se hace con o sin Twitter. Cada show tiene su propio HT desde donde los usuarios intervienen en tiempo real.

Más allá de si el trance es arte, como género musical y como fenómeno de entretenimiento de masas se torna hipermasivo en el compartir del TL del show o un TT. Tal ha sido el caso cuando a la misma hora del show transmitido online, su HT se hace TT global. En todo el mundo al mismo tiempo gente conectada escuchando música y comentándola, mientras se disfruta estéticamente en estado de trance.

Resulta más que evidente cómo la red social amplifica la difusión del fenómeno musical trance. La contemplación de la música que cada quien realiza en su espacio-tiempo se torna vivencia compartida en un TL. Cada quien desde su personal expresión escribe libremente en su TL o aporta al HT. Los usuarios aportan elementos en el TT para apreciar mejor el track que suena en cada momento, y comparten otras versiones del track, retrotraen algo de historia sobre el mismo, versiones diferentes, en fin.

Es importante recordar que el trance como subgénero musical posee un cierto grado de sencillez que se disfruta y se produce gracias a las nuevas tecnologías, tanto de cómputo para su producción, como de comunicación para su difusión global. A veces es difícil distinguir entre un track y otro, salvo por los enlaces atravesados por los 140 beats por minuto. Pero el TL del show trance anuncia el nombre de un track, y luego otro, guiando así la escucha entre dos horas de potentes beats y el vaivén de atmósferas musicales. Estar en Twitter leyendo el TL de cada show ayuda a agudizar el oído para la mejor escucha. Interesante experiencia escuchar por ejemplo el programa de Armin Van Buuren a la una de la tarde de México, y estar globalmente conectados, con Tunez, Londres, Kiev, NY, Miami, Abu Dhabi, Suecia,… mientras va cayendo la tarde o la noche según la latitud. Desde la intensidad de la música sonando a todo beat, la consideración de que esto solamente es posible porque hay una mediación tecnológica que nos pone en condiciones de tener una experiencia ¿estética? de la música trance en conexión global.

Según Wikipedia el trance se origina desde las propuestas musicales electrónicas de Klaus Schulze con sus ambientes cósmicos de enorme profundidad celeste. Sin embargo esto no me parece muy apegado a la realidad, ya que el sentido dance y rítmico del trance no se ajusta a la perspectiva de Klaus Schulze y sus propuestas musicales electro ambientales tipo Tangerine Dream.

Como sea, es un hecho de que gracias a las nuevas tecnologías hoy existen manifestaciones culturales como el trance, y sus shows online. En tanto expresión musical, el trance rompe con las tradicionales caracterísiticas de la estética moderna, tales como la originalidad: un DJ toma un fragmento o sample de alguna canción propia o de otro autor y lo trabaja hasta construir una nueva canción añadiendo su creatividad y el auxilio de las herramientas computacionales para crear música. Y así de un track, pueden llegarse a hacer varios remixes. De esta manera han proliferado enorme cantidad de exponentes de este subgénero, así como de tracks. Ante esta sobre producción de música trance, los asiduos pueden llamar “clásico” a un track lanzado hace a penas 5 años. Así que, ¿a qué se refiere hoy en día el concepto “clásico” en cuanto a alguna de las “artes”? ¿Cuánto tiempo debe pasar hoy día para considerar clásica una canción? Esto es algo que da material para reflexionar, desde el punto de vista del cuestionamiento tecno-cultural de las categorías estéticas modernas.

Asimismo, el carácter de la experiencia estética queda en cuestión también. ¿Puede considerarse experiencia estética la escucha de un show o un set de tracks del subgénero trance? Para un purista del arte esto sería un absurdo, pues para él el trance no sería más que un conjunto de ritmos ruidosos, electrónicos y repetitivos sin más. Sin embargo, el nombre mismo del subgénero de música electrónica denominada trance implica “la escucha en estado de trance”, supone un cierto éxtasis estético. ¿Será un cierto tipo de éxtasis estético sin ser experiencia estética en un sentido kantiano, por ejemplo?

En conclusión, se ha operado en los últimos años una hiper transformación de la música como fenómeno global, gracias a lo cual aparecen fenómenos musicales como es el caso de la música trance, y fenómenos sociales de la web 2.0 como la escucha global compartida de un programa musical online,  lo cual no sería posible sin las tecnologías de interacción de la web 2.0. Adicionalmente, la existencia misma de vertientes de la música electrónica contemporánea ponen en cuestión categorías estéticas modernas tales como originalidad y experiencia estética, entre otras.

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Recomendaciones

Markus Schulz :::: Global DJ Broadcast with Markus Schulz, march 7 2013. Full Mix

Armin Van Buuren:::: ASOT604, march 14 2013

Dave202, Louvre, original mix

Klaus Schulze, Live 1977

Kathia Fianza. La estética de Kant. El arte en el ámbito de lo público

Acerca de Edith Gutiérrez

Profesora de filosofía y humanidades, usuaria y reflexionante de las redes sociales, la educación en línea y las experiencias en las TIC´s. Algo más sobre mi: https://about.me/edith.gtzcz En Twitter @DraEdithGC
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